A Sophi la he mantenido con seguridad y le he pedido a Wendy que no la saque mientras pasa todo este problema, no quiero que mi pequeña se entere aun del abandono de su madre.
Ayer quise dejar el orgullo a un lado y llamarla, pero no para arreglar lo que en algún momento tuvimos, eso ya esta mas que sepultado, no se si estaba con ella por costumbre o que, pero estoy seguro que no la amaba, lo descubrí cuando no comencé a extrañarla tanto, si la quería, por ser la madre de mi hija, pero ese sentimiento ella se encargó de enterrarlo en el momento en que se marchó y sin importarle nada dejó a nuestra pequeña.
Miro mi reloj y sé que ya es hora de salir, pero no quiero hacerlo, últimamente me he tardado mas de lo común para no encontrarme con un desagradable que quiera acosarme con preguntas o fotos, por lo que me voy a la pequeña nevera que tengo en la oficina y tomo mi botella de whisky, sirvo un poco en un vaso y lo bebo de un solo jalón. Siento como el liquido me quema la garganta, pero también siento como mi cuerpo se relaja de tanta tensión.
Escucho que tocan la puerta y por la hora que es, deduzco que es mi amigo Aleix, el gerente de recursos humanos, y como nos tenemos confianza, pasa sin esperar el "adelante"
-¿comienzas la fiesta sin mi?
Arquea una ceja y con su cara de burla
-No estoy de humor
-¿y cuando si? Siempre has sido un gruñón, creo que solo yo te aguanto.
Ruedo los ojos e ignoro su comentario
-supuse que estabas aquí porque los días anteriores te has ido tarde, y quería conversar contigo. ¿Qué te parece si vamos por algo de beber?
-ya estoy en eso- le levanto el vaso donde tengo mi bebida y le sonrió con sarcasmo -Así que puedes hablarlo aquí.
-Ross no puedes echarte a morir por una mujer, si ella se fue que se joda, no fuiste tu el que falló, además, tienes a mi pequeña sobrina por la cual salir adelante, debes ser fuerte.
Bufo, porque no estoy así por Alondra
-Creeme que no estoy así por esa... mujer. Estoy así cabizbajo por mi pequeña, no sé ya que decirle cuando me pregunta por su mamá, es apenas una bebé, y es dificil. Ayer se me sentó en las piernas mientras le daba helado, y me dijo que cuando saldríamos los tres como familia al parque, ¿dime que le digo?
-entiendo lo que dices, y si, es difícil. ¿la has intentado contactar? Para saber que le pasa por esa jodida cabeza, ¡por Dios! Tiene una niña, la llevó en su vientre, se supone que algo de cariño debería tenerle, no sé como puede ser tan fría para dejarla y ya.
-si, he intentado contactarla, pero no, no me atiende o me manda al buzón, y ya no lo haré, no soy un puto perro arrastrado, veré como solucionar todo.
Resoplo por el estrés
-acéptame la invitación hermano, yo invito. Si no te gusta el lugar, te puedes ir, pero quiero mostrarte uno que conocí con un bombón con el que fui, se llama "el sabor caribeño" si quieres solo será un rato, pero debes salir y relajarte, aún eres joven, si sigues con solo el trabajo, solo y amargado, te saldrán mas arrugas de las que tienes.
Se ríe como si hubiera dicho un chiste muy gracioso.
-esta bien- respondo no muy convencido -pero voy no porque quiera, sino porque eres insoportable y sé que si te digo que no, seguirás con el fastidio.
-¡Me conoces! Aunque sabes que esto lo hago para ayudarte también. Y bueno, quizás allá consigas a una que te quite los dolores de cabeza.
Ruedo los ojos, Alex siempre pensando con su polla.
-paso por ti en 10 minutos- continua con la insistencia -no quiero conseguirte ya borracho.
Se va sin dejarme responderle.
****
Al llegar al lugar, lo primero que veo es que tiene un ambiente relajado, todos bailan y cantan en español, hay variedades de género, desde pop y balada, hasta una que le llaman merengue.
Nos sentamos en la barra y pido vodka, intento relajarme en este lugar, pero me siento no encajar, si, soy como un viejo prematuro, con solo 30 años, me gusta estar en casa con Sophi, soy muy hogareño y si he de salir solo seria en ocasiones especiales o porque el imbécil de mi amigo insiste.
Veo los movimientos de algunas personas y me pregunto donde aprendieron a moverse de esa manera, le pregunto al de la barra como se llama el tipo de musica que suena y me indica que es bachata. No lo niego, es muy pegajosa.
-¿ves que te hacia falta salir? Tienes que intentar olvidar un poco tus problemas. Mira- señala el lugar -hay muchas mujeres hermosas y muchas no te han quitado el ojo desde que llegaste.
Y la verdad es que si, pero no sé si quiera enredarme con alguien ahora, siento que no es lo correcto.
Me llevo el vaso a los labios y doy un sondeo con mi vista por el lugar y mis ojos se detienen en una rubia que mueve las caderas de una manera tan sensual, y de pronto todo a mi alrededor se detiene, ya no escucho lo que dice Aleix, hasta la música es solo un eco. Toda mi Atención está en esa chica, parece que su cuerpo fuera una melodía que acompaña la letra de la canción. La chica se voltea y logro visualizarla bien. ¡Oh, Dios! ¡es mi asistente!
No negaré que si, llama la atención, que se ve muy bien con lo que lleva, pero no puedo fijarme en ella porque primero si resulta ser la mujer que saca información de mi vida, saldré nuevamente lastimado, y segundo, no tiendo a relacionarme con parte del equipo de la empresa, siempre sale mal y no quiero perder mi trabajo, y por eso es una de las reglas al entrar. Aun así, no estará mal que la observe un poco, ella no sabe que estoy aquí y que parezco un jodido psicópata que no le quita la vista de encima.
Detallo que esta con otra chica, una pelinegra que parece bastante alegre y un chico... ¿Hugo? ¿Qué hace Hugo con ella? Estoy tan ensimismado mirando que no me había dado cuenta que ella me regresó la mirada.
-¡Hey Ross!- chasquea los dedos -Tengo rato hablando solo. ¿Qué te pasa?
Sigue mi mirada y puede detallar lo que hace un momento estaba observando yo.
-¿esa no es la chica nueva con Hugo?
-Si
-¿es linda no?
-Mmm...
-¿y si quitas esa estúpida regla para acercarme a ella?
-¡No! Así que ni se te ocurra
Veo que abre los ojos sorprendido
-¿te gusta, no?
-¿Qué? ¡no, claro que no! Y ya debo irme.
No le doy tiempo a responder y me voy, no quiero que me llene a preguntas, además no es que me gusta, es que no durara mucho en la empresa después que la descubra en su mentira.
Tomo un taxi porque bebido no puedo conducir, llego a casa y miro mi reloj antes de entrar, son las 2 am y sé que por la hora están dormidos todos. Aflojo el nudo de la corbata y la saco de mi cuerpo, subo las escaleras y paso primero por la habitación de mi pequeña; la veo debajo de sus sabanas acurrucada, es preciosa mi niña, no sé por qué su madre es tan mala de corazón para abandonarla, si ya no me quería, simplemente tenia que dejarme, no dejar a la pequeña y así romper su corazón, porque eso es lo que pasará cuando sepa. Le doy un beso en la frente y me voy a mi habitación.
Me quito el resto de la ropa y me ducho antes de meterme en la cama, no me gusta que la habitación huela a alcohol. Al acostarme, como siempre divago en mis pensamientos, pero esta vez lo ocupa cierta chica loca y rubia, es algo diferente a los demás; habla muchísimo, es carismática y despreocupada.
Se me dibuja una sonrisa porque me viene el recuerdo de la semana pasada cuando a propósito aceleré el auto para ensuciarla, me sorprendió que me gritara ese insulto, por eso bajé, para ver que tan valiente era al tenerme cerca. Y hoy... ¡Dios! Esos movimientos me dejaron babeando.
¡Ya basta, Ross! Deja de pensar en tonterías. Trato de despejar mi mente y logro dormirme.
Escucho un ruido y siento que me mueven en la cama, pero no de manera directa.
-papi, despierta
Escucho la voz de mi pequeña a lo lejos, pero no abro los ojos, parece que están tan pesados que es imposible hacerlo.
-¡Papi- siento que me mueven mas fuerte y abro un ojo para ver a mi pequeña -¡despierta!- grita haciéndome incorporar en la cama y la veo saltando en la cama
-Sophi, ¿Qué te he dicho de despertarme así? No grites.
¡Dios! Tengo una resaca del carajo
Me voy a la ducha, pero antes le beso la frente a mi pequeña y la mando con Wendy mientras me aseo.
Al bajar ya está comiendo y me siento a su lado
-¿Cómo estas mi pequeña?
-¡Bien! Quiero que vayamos a la playa hoy.
-¿A la playa?
-Si, y que llevemos a Laura
Antes Alondra era la que llevaba a Sophi a la playa con su amiguita, le gustaba tomar el sol y aprovechábamos, a veces yo la acompañaba, pero ahora me toca a mi.
***
El día en la playa fue precioso, ver sonreír a mi nena fue maravilloso. Cuando llegue a casa ya estaba dormida, por lo que la subí a su habitación y la deje en su profundo sueño.
Me ducho y Tomo el móvil para terminar de enviar unos correos pendientes, pero noto que tengo uno de alguien anónimo, al abrir el archivo, me quedo helado al ver unas fotos de mi padre en México con Alondra sentados en una cafetería.