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Sexo Consensuado con un Mayor
img img Sexo Consensuado con un Mayor img Capítulo 4 Cabreado
4 Capítulo
Capítulo 7 Saco a ambas de la discoteca img
Capítulo 8 Ella ve sangre en sus labios img
Capítulo 9 Primer sexo oral img
Capítulo 10 ¿No la vera de nuevo img
Capítulo 11 Noa se tiene que ir img
Capítulo 12 Noa era prohibido img
Capítulo 13 Un tío molesto img
Capítulo 14 Necesitaba la ayuda de Noa img
Capítulo 15 Quiero cogerte, Violeta img
Capítulo 16 Decepcionada porque Noa no estaba img
Capítulo 17 El verdadero Teddy img
Capítulo 18 Teddy le pega img
Capítulo 19 Hermano molesto img
Capítulo 20 Violeta Enojada img
Capítulo 21 ¿Me permites hacerte lo que quiera img
Capítulo 22 Mirame img
Capítulo 23 Sexo con Noa img
Capítulo 24 Las chicas en la pileta img
Capítulo 25 Se la folla a lo brusco img
Capítulo 26 ¿Desde cuando se volvió puta img
Capítulo 27 Violeta se defiende img
Capítulo 28 Noa odia a Teddy img
Capítulo 29 Ella se escapa con él img
Capítulo 30 Así quería escucharte img
Capítulo 31 Noa debe viajar urgente img
Capítulo 32 Lucia no quiere viajar img
Capítulo 33 Ella ya no tolera a su tío img
Capítulo 34 Ya no era virgen img
Capítulo 35 Estaba cabreado img
Capítulo 36 Las amigas huyeron img
Capítulo 37 No se imagino lo que ella paso img
Capítulo 38 Debe darle las gracias a Noa img
Capítulo 39 Violeta se desploma img
Capítulo 40 Teddy mueve sus cartas img
Capítulo 41 ella ni lo miro en su oficina img
Capítulo 42 ¿Estas celosa img
Capítulo 43 Enojada, pero tiene sexo con él img
Capítulo 44 Se queda a solas con Noa img
Capítulo 45 Quiero oírte gemir img
Capítulo 46 gemido de placer img
Capítulo 47 ¿Te gustan los mayores img
Capítulo 48 ¿esta mal lo que hacen img
Capítulo 49 Grito ahogado img
Capítulo 50 Dejate llevar por mi img
Capítulo 51 Abre sus ojos img
Capítulo 52 Violeta enferma img
Capítulo 53 Mucho menor que él img
Capítulo 54 Teddy pierde la paciencia img
Capítulo 55 Piensas erróneamente img
Capítulo 56 Remordimientos de amiga img
Capítulo 57 ¿Qué quieres Teddy img
Capítulo 58 un descarado img
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Capítulo 4 Cabreado

-¿Noa? -él voltea y ve a su madre salir de la cocina, al verlo sonríe de alegría -. Hijo, que bueno que pudiste venir este día.

-¡Madre! -besa su mejilla -. Lucia me está diciendo que no celebraras su cumpleaños.

-Si te lo decía no ibas a querer venir, y yo necesitaba que vinieras, hijo.

No estaba entendiendo para qué demonios su madre lo estaba invitando si no iba hacer un carajo, solo le hizo perder el puto tiempo, uno que era escaso. Aunque con su caso ganado se merecía un descanso, pero el dinero no podía esperar tanto.

-Madre -se frota el puente de la nariz.

-Quiero que lleves a Lucia a la discoteca y la cuides -él alza la mirada de inmediato.

-¡Mamáaaaaa! Prometiste que no haría eso, ¿sabes cómo me hará sentir llevar a mi hermano a la discoteca?

Él no estaba entendiendo bien como estaba la cosa, ¿acaso su madre lo quería de niñera de un montón de chiquillos enloquecidos?

-Hijo, confió en ti para que protejas a esta niña de hacer locuras, no quiero que se arrepienta luego. Solo tú sabes cómo es todo en esos lugares a los que los jóvenes les gusta asistir, es mejor prevenir.

-¿Qué dices? insinúas que me haga de niñera de Lucia toda la noche, madre.

-Por favor, Noa. No quiero que comiences de nuevo con esto, tu hermana aun es muy pequeña.

No estaba para esos juegos, el lunes tenía una reunión importante a la que no podía faltar, y su madre pretendía que se desvelara por la imprudencia de su hermana.

-Ya está grande, que se cuide sola. No tengo porque estar detrás de ella todo el tiempo, madre. Tienes que dejarla que se cuide sola. Sabes bien que tengo demasiado trabajo encima con un caso muy importante.

-Si, mamá, estoy grande. Puedo cuidarme sola, además, Violeta ira conmigo.

Aquella mención hizo que Noa enderezara su cuerpo, así que ella también iba a ir a la discoteca, lo que significaba que ella también estaba grandecita para entrar a esos antros, sin embargo, con ese cuerpo y esa cara de inocente que tiene no dudaba que cualquiera quisiera cogérsela hasta en el baño.

-Noa, estaré más tranquila si cuidas a estas dos -el CEO mira a su madre seriamente-. Se que ya no estas en edad para estas cosas, pero eres el único al que le puedo confiar a estas niñas.

-Noa, no tienes que hacer esto.

-Está bien.

Violeta ensancha la mirada cuando oye al hermano de su amiga aceptar, su corazón se acelera al máximo al darse cuenta de que él estará en la discoteca. ¿porque la ponía nerviosa? Apenas lo estaba conociendo.

No es que no supiera de su existencia, Lucia siempre le hablaba de él, pero jamás en su vida lo había visto hasta ese día.

-Lucia -Violeta le susurra a su amiga, y Noa lo oye, más su madre no.

-¡Ya!

El CEO frunce el ceño al percatarse de que esas dos estaban planeando algo, así que pensaba arruinarles el plancito, sea lo que sea que tuvieran en mente no les iba a resultar.

-Bien, entonces, está decidido, Noa las acompañará y no quiero más reproches, de lo contrario ninguna de las dos podrá ir.

-¡Mamá! Que aburrida eres...

Las jóvenes salen corriendo por el pasillo como chiquillas traviesas. Noa las mira, pero sus ojos solo estaban puestos en Violeta, quien curiosamente también volteo a verlo de reojo.

-Lucia es una niña muy inquieta, me preocupa esa salida a ese lugar tan lúgubre y lleno de muchachos lujuriosos -Noa pone los ojos en blanco.

-Para empezar, no debiste darle el permiso.

El CEO se encamina hasta el despacho que perteneció a su padre y su madre lo sigue de cerca, camina un poco e ingresa en el mismo, todo estaba igual que siempre, su padre era un abogado muy famoso.

Para su mala suerte, murió joven de cáncer, pero él se quedó en su lugar convirtiéndose en el mejor. Se sirve una copa mientras que sabe que su madre lo ve.

-Noa, gracias por venir, sé que estas muy ocupado con tu trabajo, pero hace tanto que no nos visitas.

-Descuida, pero mañana debo irme por la tarde, tengo una junta el lunes con unos clientes.

-¿Tan pronto? Apenas estas llegando.

-Y ya me estas enviando a la calle para cuidar de dos crías, ¿Qué esperas? -bebe un trago de su copa, frunce los labios y el ceño y pasa el líquido caliente por su garganta -. Ya estoy viejo para esto, madre, lo sabes.

Anna baja la mirada, desde la muerte de su esposo su hijo se hizo camino solo, se alejó de ella y su hermana por el trabajo, hacia lo mismo que hizo su esposo. El trabajo era lo único importante, muchas navidades le suplico a Noa que viniera, pero nunca lo hizo.

Era una lástima que su hijo estuviera siguiendo los pasos de su padre.

-Necesito que cuides a esas niñas.

-¿Qué hay de Violeta?

-¿Qué pasa con ella?

-¿Sus padres aprueban esta salida?

Anna parpadea varias veces ante la pregunta de su hijo, mira sus manos y siente mucha tristeza al darse cuenta de lo muy perdido que su hijo estaba de todo.

-Hijo, los padres de Violeta fallecieron hace 4 años en un accidente aéreo. Te lo dije por llamada, pero creo que estabas pendiente de otras cosas.

Noa se queda inmóvil ante aquella noticia, ella era huérfana, no se esperaba aquello. Baja la mirada mientras que ve su copa vacía.

-Ella es cuidada por su tío, es un hermano de su padre. Fue el único que quiso hacerse cargo de ella luego de que los Fuller murieran.

-¿Un tío? ¡ya veo! Supongo que también dejo a tu cuido la salida de su sobrina.

-Bueno, es lo que Violeta y Lucia me han dicho, también me dejaron una carta firmada por él donde me dice que le da el permiso de salir.

Noa frunce el ceño y sonríe de medio lado, su madre era una ingenua total. Y esas chicas sí que eran astutas. Ahora más que nunca pensaba vigilarlas bien, ¿Qué estaban planeando hacer?

-Tranquila, madre. Yo las voy a vigilar bien.

-Gracias, hijo. Me da alivio saber que alguien cuerdo estará cerca de ellas.

-Por supuesto...

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