La joven se pone en pie y camina rápido hasta la puerta, Noa se dirige hasta su baño para limpiarse y continuar trabajando con aquella puta demanda de mierda.
[...]
Al caer la noche, la oficina de Noa queda en penumbra, pero el sigue leyendo aquel caso detenidamente, no era por nada, pero era el mejor abogado de Nueva York, no podía dejar mal a su cliente.
Tenía que ganar ese maldito caso, o de lo contrario su reputación se iría a la mierda. Frunce el ceño e inclina el cuerpo hacia atrás mientras sigue leyendo. En eso la puerta de su oficina se abre y entra su secretaria.
-Señor, ya me retiro, ¿necesita algo antes de que me vaya?
-Mañana necesito que llegues más temprano, voy a necesitar algunos documentos de los archivos que ya fueron registrados hace un tiempo.
-Por supuesto, señor Coleman. Buenas noches.
Él regresa la vista a sus papeles y continúa leyendo y subrayando temas importantes que le servirían para la defensa de su estúpido cliente.
Después de varias horas de estudio, sonríe al darse cuenta que tenía mucho material para ganar aquel caso. Solo era cuestión de paciencia, lanza los documentos sobre el escritorio en eso su teléfono de escritorio suena.
-Diga.
-Señor Coleman, un cliente suyo se encuentra aquí abajo, ¿lo hago subir?
-Si.
Tenía que ser ese hijo de puta, siempre debía de estar encima de él jodiéndole la puta paciencia. Por supuesto, lo hacía ya que estaba muerto del miedo por caer preso.
Cuando la puerta de su oficina se abre, Noa sonríe y se pone en pie para tender la mano de su cliente quien no se mostraba nada tranquilo.
-¿Qué te trae por aquí? Ya es muy tarde para las visitas.
-Quería saber cómo vas con todo esto, el juicio es mañana y estoy realmente preocupado, no he podido dormir nada.
-Deberías de dormir -le dice recogiendo los documentos -. Para eso me pagas una fortuna, para que sea yo quien se preocupe por todo, ¿no es así?
-Si, pero este caso es muy importante, Noa.
Noa acomoda todo en carpetas, con eso que tenía recopilado era suficiente para ganar ese caso multimillonario, iba a ser un gran día cuando ganara.
-No debes angustiarte por nada, ganaremos, ¿Cuándo he perdido un caso en mis años de trabajo? -el CEO recoge sus partencias mientras que su cliente comienza a dar vueltas en su oficina, estaba muy nervioso y no era para menos si el puto era culpable de todo.
-Nunca, por eso te contrate, aunque me estes quitando una fortuna.
-Pero te ahorraras una fortuna y evitaras la cárcel, ¿Qué tanto puedes lamentarlo?
El CEO se encamina hasta la salida seguido por su cliente, por el camino Noa enciende un cigarro y le ofrece uno a su cliente, pero este se niega.
-Noa, si no ganas yo...
-No perderás, además, a mí no me conviene que pierdas ya que luego no tendrás como pagarme nada de lo que me debes, ten un poco de fe en mí -le da una calada a su cigarro y luego expulsa el humo.
-El caso es complicado, lo se.
-El caso es una mierda total, el más difícil que he tratado, pero no será nada imposible para mí. Le ganare a esa maldita abogada de porquería.
El cliente asiente mientras que junta sus manos en modo nervios, ya no podía con más angustia, si no ganaba mañana mismo terminaría en la cárcel.
-No hagas ninguna estupidez esta noche -Noa le dice para luego sonar la alarma de seguridad de su coche -. Deja que yo me ocupe de todo y llega temprano al juicio, ¿lo entiendes? -añade antes de subirse al coche.
-Si, si, hare lo que me pides.
-Muy bien.
Noa sube al coche, suena el claxon y arranca el mismo dejando a su cliente atrás. Lo mira por el retrovisor y niega.
-Que idiota, mira que venir a caer tan bajo.
Le da otra calada a su cigarro mientras que conduce con una sola mano, en eso su teléfono privado suena y al ver la pantalla pone los ojos en blanco, no sabía que era peor, si su estúpido cliente o una llamada de su madre.
-¡Madre! que sorpresa recibir una llamada tuya.
-Tu ya no llamas y tampoco nos visitas.
-Soy un hombre ocupado, lo sabes, madre. ¿Qué es lo que deseas?
-Lucia cumplirá año, ¿lo recuerdas? -el asiente y sigue poniendo los ojos en blanco.
-Si, si, lo sé, dentro de una semana, no soy idiota.
-Es este fin de semana, Noa. ¿Cómo puedes olvidarlo?
El CEO suelta el aliento y niega, su madre era molesta con eso de la familia, el que su hermana cumpliera 18 años no era un gran acontecimiento, solo era un simple cumpleaños.
-Yo espero que vengas, me ha preguntado mucho por ti, hace cinco años que no te vemos Noa.
-¡Iré! Vale, no te preocupes, allá estaré.
-¿Seguro?
-Te doy mi palabra madre, iré al cumpleaños de Lucia.
El juicio era mañana, después de eso tenía dos días más para viajar a Boston, todo estaba bien. Solo quedaba que ganara el maldito juicio o de lo contrario esa porquería se alargaría y no podría asistir al cumpleaños de su única hermana.
-No debiste tener una bebé 21 años después, sabes que fue un error, madre.
-¡Noa! ¿Cómo dices esas cosas tan horribles? -la madre lo reprende y él sonríe y niega.
-Adiós madre, nos vemos el sábado.
-Noa...
El CEO apaga el móvil y conduce a casa para intentar descansar un poco.