Fueron dos largos años en ese maldito asunto que ya lo tenía aburrido, pero todo por la dama y el dinero.
Vuelve a fumar para luego sacar el cigarro por la ventana y palmearlo un poco para tirar la ceniza.
-Mierda, y ahora tengo que estar aquí en casa de mi madre para asistir a una fiesta de niñas -niega y vuelve a fumar dejando casi nada del cigarro -. Sabe que odio las fiestas de niñas.
Lanza el cigarro acabado y abandona su coche, cierra la puerta de mala gana y enfoca la casa donde vio gran parte de su vida. Suspira y se encamina hasta la residencia, ingresa y escucha mucho silencio.
Frunce el ceño y se pregunta si se había equivocado de día, ¿no se supone que la fiesta de su hermanita ese día? Se queda a mitad del recibidor observando hacia la cocina, pero no ve a nadie correr de un lado para el otro.
Conocía bien a su madre, ella era capaz de hacerle un gran cumpleaños a su hija. En eso oye ruido en las escaleras que lo lleva a mirar hacia arriba, pero al hacerlo siente que fue un gran error para su vida.
Noa se queda estupefacto al mirar a una hermosa jovencita bajas casi que, corriendo, muy sonriente, risueña y con una mirada de muerte lenta. El CEO parpadea varias veces y luego la ve andar a mitad de los peldaños justo cuando alza la mirada y lo mira.
La mirada de Noa conecta con la de esa pelinegra de risos esponjado, y es cuando se percata de que sus ojos eran de un color gris plomo, en ese instante se pregunta ¿Quién carajos esa chica? ¿y qué diablos estaba haciendo bajando por las escaleras de su casa?
La pelinegra se detiene a punto de terminar por bajar los escalones cuando se percató de su presencia, Noa la mira sin decir una palabra. La joven se queda parada al final de las escaleras mirándolo con los ojos bien abiertos.
Noa hace amago de hablar cuando ella no dice una sola palabra.
-¿Violeta? ¿Dónde te has metido? -en eso el CEO escucha la voz de su hermana y al alzar la vista la ve bajar por las escaleras, frunce el ceño y es cuando se da cuenta de que Lucia había crecido mucho.
-¿Lucia? -la joven rubia lo mira y sonríe, ensancha la mirada y corre escaleras abajo.
-¡Noaaaaa! ¡si viniste! -grita desesperada.
Al llegar al final de las escaleras corre hacia él para abrazarlo hasta el punto que Noa la alza un poco y mese su cuerpo, pero los ojos de Noa estaban puestos en esa pelinegra que tenía ante él mirándolo expectante.
-Pensé que no ibas a venir, pero me emociona mucho que si estés aquí.
-Le dije a mamá que, si vendría, pero, no estoy seguro de haber venido el día correcto.
-¿Por qué dices eso? -su hermana se separa de él extrañada.
-Aquí no hay nada, ni globos, ni pastel, no hay alboroto.
Lucia sonríe y niega divertida mientras que oye a su hermano, la joven piensa que era un tonto, así que golpea su pecho a broma.
-¿Estás de broma? Pero si estoy cumpliendo 18 años, ¿Cómo piensas que habrá todo eso que dices? no estoy cumpliendo 5 años, hermano -Lucia sonríe divertida.
-¿No tendrás fiesta de cumpleaños? -ella niega mientras que sonríe.
Noa tensa la mandíbula ya que su madre era muy graciosa, lo hizo viajar a Boston solo para nada porque no pensaba celebrarle cumpleaños a su hermana.
-Entonces...
-Lo celebrare yendo a la discoteca con mis amigos, ya soy mayor de edad, puedo entrar sin problemas.
Aquello sí que no se lo esperaba, su hermana yendo a una discoteca. Eso no era tan agradable de saber.
-¿Mamá está de acuerdo con esto?
-Le dije que no deseaba cumpleaños, quería ir a la discoteca con mis amigos y dijo que sí.
Eso era extraño de su madre, el CEO niega y hace amago de hablar, peor en eso recuerda que alguien de risos rebeldes se encontraba muy callada, alza la mirada y ve como ella se pone algo nerviosa y hasta sus mejillas se tornan coloradas.
-¡Oh! Ella es mi amiga Violeta-Lucia se acerca a su amiga para abrazarla como si fuese su hermana -. Es mi mejor amiga, no sé si la recuerdes, Noa.
-¿Violeta? -observa en una pequeña fracción de segundos como esa chica parpadea cuando él menciona su nombre.
-Violeta Fuller, ¿la recuerdas? -Lucia acerca a su amiga a su hermano -. Viole, ¿recuerdas a mi hermano mayor, Noa?
Ambos se miran a los ojos fijamente, Noa se percata de que ella tenía algunas pecas en su nariz, sus ojos eran un gris muy claro, sus labios regordetes y ese cabello bastante rizado y encantador.
-Si, creo que si-finalmente la oye hablar y su voz era mucho más seductora que todo su cuerpo.
-Violeta...
Ahora que recordaba a la familia Fuller, llevo a su madre al cumpleaños de esa chica tan solo cuando tenía un año de vida, esa pequeñaja que vio en brazos de su madre ahora era esa mujer. Y una muy sexy.
-Si, te recuerdo bien-Lucia no sabía lo que le estaba pasando, pero al ver al hermano de su mejor amiga sintió una especie de hormigueo en todo su cuerpo -. Parece que he pasado fuera mucho tiempo.
-Te has perdido de mucho, hermano -su hermana lo golpea, pero él no aparta la vista de Violeta.