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Despertó como siempre con el sonido un tanto desagradable y eléctrico de uno de esos despertadores viejos que él se rehusaba a cambiar por ser un regalo de su fallecido padre, en el solía oír la radio seguidamente de abandonar su cama, siempre en la misma emisora radial de música clásica que disfrutaba a diario desde que un alumno se la recomendó, Guillermo tomo fuerzas desde el borde de su cama donde permanecía sentado debatiéndose en si se incorporaba o aguardaba un instante más, de un brinco como impulsado por una catapulta se puso de pie estiro sus brazos y camino ahora si con mucho entusiasmo hacia el pequeño cuarto de baño que estaba en su habitación, mientras mojaba su rostro repasaba la agenda del día para que nada se le escapara de orden, Guillermo con solo 29 años contaba ya con cierto éxito y respeto en el ambiente musical, profesor de una de las orquestas juveniles de la universidad central gozaba del afecto de sus colegas y alumnos por haber tenido unas cuantas presentaciones a cuestas las cuales habían sido un verdadero éxito según la crítica más recalcitrante, saliendo así airoso por estar bajo la lupa del mundo por su corta edad, poseía un pequeño apartamento en una zona privilegiada de la ciudad producto de una modesta fortuna dejada por su padre como herencia, era un hombre atlético siempre preocupado por su salud y aspecto personal lo cual lo obligaba a seguir un régimen alimenticio estricto igual que largas sesiones de ejercicios diarios, los cuales iban desde subida a la montaña, yoga, crossfit, trx y todo lo que pudiera implicar su evolución atlética, cabello abundante y negro, una barba poblada muy al estilo hípster que si bien es cierto no era esclavo de ningún tipo de moda lo hacía distinguir del resto por su manera de ser y energía que irradiaba al entrar en algún lugar, sus ojos café claro se clavaron al espejo viendo su imagen reflejada un tanto borrosa por el vapor que producía el agua caliente cuando una serie de imágenes invadieron su mente, todo sucedía muy deprisa como cuando presionas el botón de adelantar a alta velocidad de un reproductor de bluray las escenas giraban sin orden aparente pero con una alta intensidad que le hacía creer que estaba dentro de la película, sus ojos parpadeaban continuamente de forma totalmente peculiar y atípica hasta que la intensidad de la situación lo hizo irse de bruces y desplomarse. Había pasado quizá 5 minuto o horas no podía saberlo estaba desorientado cuando trato de incorporarse y entender lo que había ocurrido sintió un fuerte dolor en el occipital llevo de modo instintivo su mano detrás de su cabeza y pudo sentir un líquido caliente, llevo los dedos frente a sus ojos y pudo constatar sus sospechas era sangre, había sufrido una caída, una especie de desmayo, se desvaneció sin motivo aparente por lo tanto preocupante, en el suelo reposaba un ligero charco de sangre pero ya su cabello y la coagulación habían detenido la hemorragia, espero sentado unos minutos luego tomo una toalla busco otro espejo para tratar de ver la herida con el contra reflejo de espejo del lavabo pero sin mucho eficacia debido a la abundante cabellera, ya sintiéndose mejor entro a la ducha se aseo por completo saliendo a vestirse porque ya estaba demorado para el inicio de sus responsabilidades, le daba miedo pensar en lo que había ocurrido pero no había manera de soslayar lo ocurrido, se vistió de prisa tomo su portafolios y salió a reunirse con un empresario que quería montar una de sus obras en un teatro muy antiguo de la ciudad ,donde Guillermo había querido presentar alguna opera pero las trabas burocráticas sumado a la falta de financiamiento habían dejado sus deseos postergados, esta era una oportunidad que no podía desperdiciar porque el empresario había mostrado mucho interés en la idea, tomo el tren que lo llevaría a dos cuadras del café y mientras se sostenía de las agarraderas del vagón del tren empezó a ordenar las imágenes, o al menos intentarlo, eran recuerdos muy vividos los cuales aunque le aceptara aceptar parecían vidas pasadas, se vio en varios escenarios , Europa y sur américa, diferentes países, diferentes apariencias, diferentes edades pero había un común denominador en todas una hermosa mujer, una que amaba profundamente o al menos así lo sentía, ella también cambiaba de apariencias y edad pero era la misma eso estaba seguro, lo que lo confirmaba de forma inequívoca era un lunar en forma de luna en menguante que si bien es cierto variaba de lugar en su cuerpo era el mismo, aun no lograba entender todo por completo pero poco a poco todo iba tomando más sentido cronológico, mientras pensaba en todo esto sonó el anuncio del operador del tren anunciado su estación estaba ensimismado más le dio tiempo de salir antes que cerraran las puertas, se dirigió a las escaleras tropezando a las personas con torpeza el siempre tan coordinado parecía haber perdido todo sentido de orientación, se sentía como ebrio o quizá con una terrible resaca, así mismo una descomunal resaca producto de una noche de música a todo volumen y tragos. Llego un poco retrasado nada propio de él que distinguía por su formalidad y puntualidad similar a la de un caballero inglés, entro haciendo una señal de disculpa llevándose la mano al rostro en
señal de vergüenza y tomo asiento frente al señor Luis el cual ya disfrutaba de un café para hacer más amena la espera.
Señor Luis lamento la demora, tuve un accidente doméstico esta mañana en casa, es la causa de mi retraso Descuida Guillermo ¿estás bien?
Solo fue un pequeño golpe a causa de resbalón en la ducha nada grave (prefirió mentir para no ahondar en detalles que no serían de su incumbencia además de lo difícil de explicar)
Perfecto Guillermo entonces prosigamos a revisar los detalles de mi propuesta, mientras se dignan a tomarnos la orden (hizo un ademán con las manos con cierto desdén, mientras suspiraba)
Procedieron a revisar detalles de lo que sería una serie de obras en ese antiguo y prestigioso teatro, serían cuatro en el lapso de tres meses y de ser concurrida la taquilla repetirían la fórmula en otros teatros de las principales ciudades del interior del país, discutieron el pago de los actores y músicos, vestuarios, escenografía, precio de las localidades y todos los pormenores que interesaban a una parte y otra.