7 febrero del 2022
A mi nuevo y anhelado amor
Hola, nuevo extraño amor.
Con el reloj de mi laptop marcando la hora 3:53 a.m, el viento golpeando violentamente mi ventana, y yo secando mis heladas lágrimas; he decidido escribirte algunas palabras.
Si me preguntas; ¿qué me acompleja? ¿qué me mantiene despierto en tan pesadas horas? Con sencillez responderé que no lo sé. Porque no quiero preocuparte, y porque anhelo encontrarte cuando mi vida este en un punto más elevado de lo que esta ahora.
Ridículamente, estoy pensando en ti. Te estoy imaginando, tratándote como un sustituto a mi viejo y mentiroso amor.
¿Estarías decepcionado si miento? ¿te gustará la mentira para suspender la realidad? Espero que no, porque soy verdaderamente sincero y real.
Mis complicaciones van más allá de solo un estúpido desamor, pero mi motivo de insomnio ahora; eres tú.
De forma irónica, estoy relatando esto como si ya supiera quién fueras. Estoy perdido en las nubes, cuando probablemente, tú estes extraviado en el mundo más lejano. Encerrado, y varios metros bajo tierra.
¿Crees en el hilo rojo? ¿y si el nuestro esta tan torcido? ¿qué pasa si lo desenvuelvo, y encuentro tu característico lindo nombre en una sucia y triste lápida? ¿Demasiado realista o demasiado soñador? Soy solo yo.
Llegando hasta este punto del relato, esperando que al menos tengas un poco de gusto por la lectura como para no aburrirte leyendo todo esto, escribí un poema para mi viejo amor.
Viejo y amargo amor.
¡Oh, viejo y amargo amor!
Estoy desesperado por ti.
Todavía me pregunto porqué.
En las noches de insomnio donde mi tonta cabeza te memoriza,
las molestas mañanas en las que te idealizo,
o en las melancólicas tardes que paso admirando el panorama.
¿Por qué me dejaste?,
o porqué me cambiaste.
Muerdo mis labios para callar los sollozos de mi llanto roto.
Pagando los platos rotos de nuestro fallido amor.
Siendo el único viviendo ilusionado,
el único que te sigue recordando.
Tengo el alma hecha pedazos.
Huiste como ave libre hacia su nueva guarida,
cuando jamás visitaste la antigua.
Y aún con eso;
te sigo anhelando.
Amándote fielmente,
pese a que miras con destello en tus ojos a otro sujeto.
Llevo años rogándome por tu olvido,
me odio tanto.
Aborrezco esta parte de mí.
La parte que se aferra a ti.
Dime,
si volviese el tiempo atrás;
¿lo hubieses hecho por mí?
Todo lo que hiciste por él.
¡Di que alguna vez me amaste!
Dilo,
aunque de una sucia mentira se trate.
Necesito calmar los golpes de mi destrozado corazón,
porque sé que tú jamás lo harás.
No estarás.
...
Nuevo y anhelado amor, ¿puedo confesarme? Estoy dejándolo en el olvido, a la persona que alguna vez amé tanto.
Amar esta bien, entregar todo esta mal. Y yo, tontamente enamorado; casi le entrego hasta mi vida.
Si hubiese sido así... ¿La hubieses pasado tan triste solo o, nos hubiésemos encontrado en la tierra de los muertos? Bastante jóvenes como para saberlo, demasiado ingenuos ¿cierto?
Gracias por leerme, te llevaste un mar de lágrimas esta vez. Mi corazón estará esperándote pacientemente así que, ven cuando lo creas prudente.
Escrito por:
Marc Gray