/0/10023/coverbig.jpg?v=cca762d06b404ead2a6eddacc9f5a514)
En el año 2050, la Tierra estaba al borde de la destrucción. Los recursos naturales se habían agotado, la contaminación y el cambio climático habían alcanzado niveles críticos, y la población mundial estaba desesperada por una solución. La humanidad se había dado cuenta demasiado tarde de que su forma de vida era insostenible.
Sin embargo, un pequeño grupo de científicos, liderado por la doctora Ana Valdez, tenía una última esperanza: encontrar un planeta habitable fuera del sistema solar. Después de años de búsqueda y desarrollo tecnológico, finalmente se encontró un planeta a unos 20 años luz de distancia que parecía ser similar a la Tierra en cuanto a su tamaño, atmósfera y temperatura.
Pero la nave espacial que llevaría a los colonos a ese nuevo hogar tenía una capacidad limitada, y solo podrían transportar a unas pocas millas de personas. Se lanzó una competencia global para seleccionar a los afortunados que podrían comenzar una nueva vida en ese planeta. Las pruebas físicas y psicológicas eran extremadamente estrictas, y solo las personas más aptas serían seleccionadas.
Entre ellos estaba la joven Elena González, una bióloga apasionada por la naturaleza y la vida en todas sus formas. También estaba el ingeniero en robótica Adam Dalton, quien tenía la tarea de asegurar que los robots y la inteligencia artificial a bordo de la nave funcionaran sin problemas. Juntos, formarían parte del equipo encargado de cultivar y proteger la única semilla de la que dependía la supervivencia de la humanidad en ese nuevo mundo.
Pero durante el largo viaje, algo salió mal. Una tormenta solar inesperada que cause daños graves en la nave y en los sistemas de soporte vital. La tripulación estaba en peligro, y la semilla, la última esperanza de la humanidad, estaba en riesgo de perderse.
Elena y Adam trabajaron incansablemente para solucionar los problemas, pero pronto se dieron cuenta de que alguien más estaba saboteando los sistemas de la nave. Descubrieron que uno de los seleccionados estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para asegurarse de que solo él y su familia llegaran al nuevo planeta.
Elena y Adam se enfrentaron a la difícil decisión de si podrían arriesgar sus propias vidas para proteger la semilla y asegurarse de que la humanidad tuviera una oportunidad de sobrevivir en ese nuevo mundo. Al final, tomó una decisión valiente que cambiaría el curso de la historia de la humanidad para siempre.