Miro la hora, eran las 7:25 de la mañana. En la pantalla de su teléfono brillaba el nombre de la muchacha con la que se supone tendría una cita y debajo de este, su número de teléfono; dudo mucho su marcar o no pero finalmente se decidió a llamarla. Después de todo habían acordado verse ¿No?; Después de todo necesitaba esa cita para no ser descubierto por sus amigos.
- Hola Nick - respondió ella del otro lado de la línea, apenas había sonado el primer tono.
- ¿Cómo sabes que era yo? - preguntó sorprendido. ¿Cómo rayos sabía que era él quien llamaba?.
- Tengo tu número registrado - Respondió y el podía imaginar que estaba sonriendo.
- ¿Tienes mi número registrado? - ya se sentía como un retrasado mental repitiendo lo que ella decía. ¿Cómo carajos ella tenía su número?.
- Así es... También se que le pediste ver mi archivo a Mariel, la jefa de recursos humanos de tu departamento - Nick se sintió palidecer.
- ¿Cómo lo supiste? - estaba horrorizado.
- Departamento de ventas ¿Recuerdas? Nadie puede ver nuestros archivos sin autorización de nuestro jefe de recursos humanos. Salta una notificación apenas alguien intenta ingresar - explico como si fuera lo más obvio del mundo.
- Cierto ustedes son los sangre azul - dijo a modo de broma, aunque pensándolo seriamente debía hablar con Scarlett. Quizás podrían hacer un par de mejoras en su propio departamento en base al departamento de ventas.
- ¿Y bien?... Dudo que me llamaras solo para hablar de los privilegios que tiene ser parte del departamento de ventas - directa y sin tapujos. Eso le gustaba a Nick.
- A si... Sobre nuestra cita. ¿Que te parece si nos vemos en la plaza central? - propuso, esperando que ella no lo rechazará.
- Perfecto. Nos vemos en 15 minutos. ¿Te parece? - acepto.
- Estabas esperando mi llamada. ¿Cierto? - se atrevió a preguntar.
- Por supuesto. Nos vemos en 15 - acotó antes de colgar. Nick rápidamente tomo su billetera, llaves y teléfono celular para caminar a la plaza central. Cómo supuso el fue el primero en llegar, unos 10 minutos después apareció Amelie caminando apurada.
- Lo siento, tarde más de lo previsto - se disculpo al estar junto a él.
- No te preocupes - sonrió antes de mirarla de arriba abajo y decir con tono de burla - ¿Y dónde vamos a tocar? - preguntó, refiriendo a qué ambos llevaban pantalón blanco, una camisa manga larga azul y zapatos Converse.
- Muy gracioso... ¿Me estás espiando? - está vez fue ella quien se burlo - ¿Que tienes planeado para hoy?.
- Bueno... Cómo me dijiste que tienes poco tiempo de haberte mudado... ¿Que tal un recorrido al puro estilo de Nick Graham? - ofreció.
- Ohhh me parece genial. Lo único que conozco es la café y estación del tren - respondió comenzando a caminar junto a él.
- Te mostrare los lugares más increíbles que puedes conocer por aquí... ¿Cuánto tiempo lleva que te mudaste? - preguntó curioso.
- Unos 4 meses - respondió pensativa - antes viva en otra zona pero me acomoda mejor viajar de aquí a la empresa, no quise mudarme al centro de la ciudad por lo caótico que es...
- ¡Oh creeme que te entiendo!, Joder ir a la empresa en auto es un martirio, las trancas en las calles son descomunales. Por eso prefiero usar en subterráneo - explico, a pesar de que tenía auto.
- ¡Creeme que lo sé!, El primer día después de mi regreso fue una pesadilla. Por poco no llego a tiempo. ¡Y luego conseguir un lugar en el estacionamiento fue una pesadilla aún peor! - solo recordar ese día le producía dolor de cabeza.
- Siempre te tenido curiosidad de saber. ¿Dónde trabajabas antes de ingresar a FaireCorp? - le parecía un buen comienzo para conocerla un poco más.
- Croisser Asoc. - respondió tranquilamente.
- ¡Croisser Asoc!. ¡Por Dios! Ingresar allí es casi imposible. ¿En qué departamento trabajabas? - ahora sí que sentía curiosidad.
- Alcance el cargo de supervisora del departamento de Ventas. Junto con Michel Thonson - ahora Nick si que estaba realmente impresionado.
- ¿La mismísima Michel te nombró jefa del departamento de ventas de Croisser Asoc?. ¿Que carajos le hiciste?. Esa mujer es una bruja insoportable. Desde que era una adolescente a sido un diabla maligna. A Gabriel y a mi nos amargaba la vida de un manera... - guardo silencio pensando antes de continuar - ¿Sabías que es la hermana mayor de Gabriel? - Indago.
- Por supuesto. Pero eso no afectó nuestra relación laboral. Comencé como su asistente cuando estaba haciendo las pasantías, escale bajo sus enseñanzas y supervisión, hasta el punto de llevar todo un departamento. Fue una buena racha de mi vida - sonrió con nostalgia.
- ¿Por qué saliste de Croisser Asoc?, ¿Y como terminaste en FaireCorp? - estaba intrigado. No cualquiera renunciaba a llevar un departamento entero en una empresa tan importante como esa, para pasar a ser solo un empleado más, Amelie bajo la cabeza avergonzada y eso fue suficiente para saber la respuesta - ¡Viniste a FaireCorp por Gabriel!. ¡Oh por Dios! - acusó.
- ¡Oye no me juzgues!, Todos hemos hecho cosas estúpidas alguna vez... Y más en nombre del amor - respondió con las mejillas sonrojadas a causa de la vergüenza - Fue algo realmente estúpido - admitió.
- Puedes apostar que si... Supongo que eres la prueba viviente de que hasta las personas más brillantes pueden tener un momento de estupidez - señaló con una sonrisa, ganándose un golpe en el brazo por parte de la chica.
Después de ese intercambio de burlas, Nick comenzó a enseñarle los lugares importantes que podían visitar en un futuro. Comenzando por la pista de hielo, el gimnasio y piscina. Algunas tiendas y por supuesto, los mejores restaurantes de la zona. Descubrió que a Amelie le encantaban los mariscos, que había vivido en un pueblo lluvioso la mayor parte de su infancia y que también solía viajar mucho con sus padres.
Para finalizar su cita, Nick la llevo a ver el atardecer a una de las pequeñas montañas del parte - este es mi lugar favorito - señaló colocando una manta en el suelo donde ambos se sentaron a ver cómo el sol lentamente caía para darle paso a la luna y las estrellas sumergidos en un completo silencio.
- Amelie - de pronto Nick pronunció su nombre, ella se giro levemente para mirarlo - de verdad gracias. Me la pasé increíble hoy contigo - le regaló una de esas hermosa sonrisa contagiante de alegría
- Gracias a ti por invitarme. También le la pasé genial - respondió ella sonriendo levemente. Ambos se quedaron observando los ojos del otro. Hasta que Nick se levantó repentinamente asustado.
- ¡Mierda!... ¡Lo olvide! - miro su reloj de muñeca y el reloj marcaba las 8 de la noche; habían estado tan entretenido en su conversación que no estuvieron pendiente del paso del tiempo - estamos encerrados aquí... Ya cerraron las puertas del parque - le explico al ver la mirada extrañada por parte de Amelie.
- Vaya... Que dilema - respondido Amelie mientras se levantaba - ¿Que haremos ahora? - preguntó, aunque para la sorpresa de Nick no se veía ni un poco preocupada.
- Supongo que debemos buscar una salida - ambos comenzaron a caminar hasta que puerta cerrada - tendremos que saltarla - sugirió Nick - Claro. Si es que puedes - se burlo de ella.
- Después de ti - señaló ella hacía la pared, Nick dió un par de pasos hacía atrás para luego apoyar los pies de la pared hasta llegar al borde del muro y saltarlo apoyando su mano en este, cayendo agachado al otro lado. Unos segundos después escucho los suaves aplausos por parte de Amelie.
- Muy bien, ahora en mi turno - al igual que hizo él, ella se alejó antes de correr para dar unos giros como si fuera una animadora.
- Oye no me digas que... - antes de que pudiera decir algo más corrió más cerca de la pared para atajarla cuando ella brinco la pared, sujetándola entre sus brazos antes de que cayera al suelo peligrosamente - ¡Estás loca!, ¿Y si no te hubiera a
- Pero lo hiciste que es lo importante - si en definitiva ella estaba loca.
- ¡¿Quien anda ahí?¡ - escucharon de pronto una voz que les gritaba mientras eran alumbrados por una luz cegadora. ¡Oh no!, Estaban en problemas...