- jaja no es mi culpa que seas un cascarrabias y yo un alma libre. ¡Además tenía tiempo sin hacer locuras! - se defendió con una gran sonrisa carismática.
- Dios mío... Y ahora estás arrastrando a una chica inocente a tus locuras. Señorita. ¡Corra!. Que aun está a tiempo. Este hombre es un desastre total. ¡Un mala conducta! - aconsejo observando a la mujer aún entre los brazos del muchacho.
- No se preocupe. Me fascinan los chicos malos - respondió ella, rodeando el cuello masculino con sus brazos y guiñándole un ojo al guardia del parque, que ahora sabía que se llamaba Richard.
- Dios mío... Está tan loca como él - susurro por lo bajo - ¡Nick!, ¡Lárgate de aquí antes de que me arrepienta y llame a la policía!.
- No se diga más. ¡Nos vemos viejo! - se despidió comenzando a caminar aún con Amelie entre sus brazos al estilo nupcial.
Después de estar lejos del parque finalmente Amelie interrumpió el silencio que se había cernido entre ellos - Nick... Creo que puedes bajarle - sugirió ella, sus mejillas estaban levemente sonrojadas. Nick miro ahora ligeramente hacia abajo para mirarla a los ojos y sonrió ampliamente.
- ¿Para que?, Estoy muy cómodo así - dijo sin más mientras seguía caminando, sumergidos en un cómodo silencio.
Estaban cerca de la casa de Amelie cuando Nick la dejo sobre sus pies susurrando un simple "mierda".
- ¿NICK? - una dulce voz femenina se escuchó , Nick respiro profundamente antes de girarse, se había detenido para evitar pasar precisamente frente a esa casa ¡Y justo tenía que salir alguien de allí!.
- Hola, Wendy - saludo después de dejar escapar un fuerte suspiro.
- ¿Que haces, hermano?, ¿Quien es ella? - preguntó mirando a la peliroja que estaba junto a su hermano - ¿Por qué la traías cargada?.
- Ella es Amelie, una amiga... Amelie, está es Wendy, mi hermana menor - las presento, Wendy observó a la mujer, mirándola fijamente.
- ¿Es tu novia? - preguntó de pronto con una gran sonrisa.
- ¡Oh no!, Nosotros no somos - ambos hablaron al mismo tiempo ocasionando que la menor de los Graham arqueara una ceja mientras intentaba contener su risa.
- Wendy, ¿Por qué no olvidas que nos viste y haces como si nada paso? - sugirió Nick.
- ¿Por qué?, Mamá estaría muy feliz de saber que te Vi con una chica - respondido la muchachita sonriendo con aparente inocencia.
- Si no dices nada te compraré los patines que tanto quieres - soborno.
- ¡¿Enserio?!, Está bien, yo solo estoy botando la basura - respondió mientras enseñaba la bolsa y se apresuraba a dejarla en el bote correspondiente - ¡Adiós hermanito!, ¡Adiós Amelie!, ¡Nos vemos!.
Con una gran sonrisa regreso al Interior de la casa, enseguida Nick tomo la muñeca de Amelia y pasaron por al frente de la casa corriendo, de inmediato cruzaron la calle para llegar a la casa de Amelie. ¿Que ironía no?, ¡Amelie vivía casi al frente de la casa de sus padres!.
- Disculpa a mi hermana... Ella a veces es un poco... ¿Celosa?, ¿Alocada? - no sabía cómo describir a Wendy, su hermana menor de 19 años.
- Parece ser agradable, al igual que tú - respondió Amelie pensando en la alegre muchachita de cabello rubio y ojos azules.
- Si bueno... A veces es insoportable, ahora tendré que comprarle esos patines que la traen loca... Le gusta el patinaje artístico... Ya sabes, toda la cosa sobre el hielo y todo eso - Nick sentía la necesidad de explicarse.
- Eso es genial... Quizas algún día podría ir a verla a sus competencias - respondió Amelie con una sonrisa - me gusta el patinaje sobre hielo.
- ¡Ja!. Yo no podría patinar sobre hielo ni que lo vida dependiera de ella - se lamento el hombre.
- Quizás algún día pueda enseñarte - se ofreció la muchacha.
- ¿De verdad?, Soy completamente inútil en eso - a pesar de que Gabriel y Wendy habían intentado que aprendiera, nunca lo había logrado. Él y el hielo no tenían una buena relación.
- ¡Por supuesto!. Yo puedo enseñarte. ¡O me dejó de llamar Amelie De Vanily! - prometió ella con una gran sonrisa que Nick no había visto hasta elo
- Bien. ¿Que tal este sábado a las 8? - preguntó.
- Sábado a las 8 entonces.
- Te llamaré entonces - se despidió con un gesto de la mano.
- Estaré esperando tu llamada entonces - también se despidió con un gesto de la mano antes de cerrar la puerta de su casa.
Y una vez vas más Nick se encontró sonriendo. Mientras se preguntaba ¿Por qué rayos se había atrevido a proponer que se vieran una vez más el sábado siguiente?. ¡Era una completa locura!, ¿Él patinando sobre hielo?, ¿Por qué carajos había aceptado si no siquiera su hermana pequeña había logrado arrastrarlo a la pista?. En definitiva se sentía tan cómodo en compañía de Amelie que esto lo hacía cometer locuras...
Pero estaba feliz de tener la posibilidad de pasar otro día junto a ella... Después de todo Amelie De Vanily era todo un misterio que le encantaría resolver. ¡Además que ahora tenia material suficiente para contarles a Gabriel y a Lucia!, ¡Al fin los dejarían en paz!... Y lo más importante aún. Tenía una cuartada creíble y para cuando no quisiera salir con ellos. Y todos gracias a su nueva súper amiga Amelie...