Género Ranking
Instalar APP HOT
Unidos por la Venganza.
img img Unidos por la Venganza. img Capítulo 4 Entrega, deseo y arrepentimiento. Cathaysa
4 Capítulo
Capítulo 6 Descubriendo las trampas img
Capítulo 7 Reunir las fuerzas para la mejor estrategia. Parte 1. Duff img
Capítulo 8 Reunir las fuerzas para la mejor estrategia. Parte 2 Duff. img
Capítulo 9 Reunir las fuerzas para la mejor estrategia. Parte 1. Cathaysa. img
Capítulo 10 Reunir las fuerzas para la mejor estrategia. Parte 2. Cathaysa. img
Capítulo 11 El anillo de un pacto img
Capítulo 12 Los aliados, los enemigos. Cathaysa img
Capítulo 13 Los aliados, los enemigos. Duff. img
Capítulo 14 Primera fase: Estrategias de distracción. parte 1. img
Capítulo 15 Primera fase: Estrategias de distracción. parte 2. img
Capítulo 16 Las primeras estrategias: Las primeras distracciones. Parte 1 img
Capítulo 17 Las primeras estrategias: Las primeras distracciones. Parte 2. img
Capítulo 18 Las primeras estrategias: Las primeras distracciones. Parte 3. img
Capítulo 19 Los descubrimientos de los nerds. Abigail img
Capítulo 20 Los descubrimientos de los nerds. Howard. img
Capítulo 21 Los descubrimientos de los nerds. Deseo. img
Capítulo 22 Las consecuencias del orgullo. Benearo. img
Capítulo 23 Las consecuencias del orgullo. Mary. img
Capítulo 24 Las consecuencias del miedo. parte 1. img
Capítulo 25 Las consecuencias del miedo. parte 2. img
Capítulo 26 La afirmación de un juego. img
Capítulo 27 Desavenencias entre aliados, tengo que controlarme. img
Capítulo 28 Tengo que controlarme. parte. 1. img
Capítulo 29 Tengo que controlarme. parte. 2. img
Capítulo 30 Segunda fase el descubrimiento, el enemigo se desenmascara. Duff img
Capítulo 31 Segunda fase el descubrimiento, el enemigo se desenmascara. Cathaysa. img
Capítulo 32 El secreto del príncipe, la princesa y el caballero. Parte 1. img
Capítulo 33 El secreto del príncipe, la princesa y el caballero. Parte 2. img
Capítulo 34 El secuestro de los príncipes: El contraataque. Abigail. img
Capítulo 35 El secuestro de los príncipes: El contraataque. img
Capítulo 36 Liberando a los príncipes. 1 img
Capítulo 37 Liberando a los príncipes. 2 img
Capítulo 38 Los príncipes liberados. La boda secreta. img
Capítulo 39 Se descubre la verdad. Los secretos del enemigo. img
Capítulo 40 La noche antes de la boda. Los secretos del highlander. 1. img
Capítulo 41 La noche antes de la boda. Los secretos del highlander. 2. img
Capítulo 42 Confesiones de un Nerd. Formando una familia. 1. img
Capítulo 43 Confesiones de un Nerd. Formando una familia. 2. img
Capítulo 44 Una estrategia para un ataque. 1. img
Capítulo 45 Una estrategia para un ataque. 2. img
Capítulo 46 La Boda. img
Capítulo 47 La venganza. img
Capítulo 48 El corazón de un highlander. 1. img
Capítulo 49 El corazón de un highlander. 2. img
Capítulo 50 Un despertar para Aurora. 1. img
Capítulo 51 Un despertar para Aurora. 2. img
Capítulo 52 El pasado del highlander. 1. img
Capítulo 53 El pasado del highlander. 2. img
Capítulo 54 Venganza, el inicio que nos unió. 1. img
Capítulo 55 Venganza, el inicio que nos unió. 2. img
Capítulo 56 Un padre para el genio. 1. img
Capítulo 57 Un padre para el genio. 2. img
Capítulo 58 Los gemelos del terror se separan. 1. img
Capítulo 59 Los gemelos del terror se separan. 2. img
Capítulo 60 Epílogo. img
Capítulo 61 Nota de la autora: img
img
  /  1
img

Capítulo 4 Entrega, deseo y arrepentimiento. Cathaysa

Cathaysa.

¿Qué nos pasa a algunas mujeres, cuando ciertos hombres nos hablan, cómo este hombre me ha hablado a mí? Le pasó a Judith Flores con Eric Zirmmerman, en "Pídeme lo que quieras", le pasó a Anastasia Steel con Christian Grey, en "Cincuenta sombras de Grey" y le pasó a la luchadora y rebelde Scarlett O'hara con Rhett Butler, en "Lo que el viento se llevó". No sé si comprendéis a lo que me refiero, pero en el momento que este hombre me dijo que era suya, que me iba a hacer suya esta noche, mi feminidad estalló por todos mis poros, me sentí más mujer que nunca, ser capaz de hacer que un hombre pierda la cabeza así, por ti, aunque sólo sea sexual, te desarma. Y te presentas voluntaria para lo que dese hacer de ti, como se diría en mi país, se te caen las bragas.

Quizás sea porque nunca en mi vida un hombre me había hablado así. Creo que os he contado el castigo que me envió dios, en forma de hermanos controladores, que, al no poder con su rebelde hermana, ejercen la presión en él otro lado. En el pobre que decide acercarse mí.

Que el hombre más atractivo que he conocido en mi vida, se dirija de esta forma, que el hombre que me dio el primer beso accidental, me lleve en estos momentos a una habitación, para darme a conocer que es ser mujer, es algo que ni podía ni quería evitar, mi cuerpo tomo el control de mi mente, que cada vez que intentaba dejarse oír, una mirada un rose o simplemente el olor de ese hombre medio desnudo, que me sostenía en sus brazos, mientras yo le rodeaba los hombros, con mis brazos, lo acallaba.

-" ¿Se dejaría intimidar este hombre por mis hermanos?"- lo mire, la decisión en esos ojos que no me miraban, la fuerza y la musculatura que sentía bajo su piel de los hombros, y su aura intimidatoria, y supe que presentaría batalla, no sería tan fácil a Zipi y Zape, derrotar a este hombre.

No me dijo nada solo entró en la habitación y me deposito con delicadeza sobre la cama. Mientras él se colocaba sobre mi sosteniendo su peso para no aplastarme. Me miro con esos precioso ojos color miel, y mi corazón se paró, para a continuación comenzar una carrera, como queriendo salírseme del pecho. No me había tocado y ya mi piel me ardía.

-" Sólo tienes una oportunidad de salir corriendo, preciosa, y es ahora te doy dos segundos para que te pienses si deseas continuar, o sales por esa puerta, y el tiempo comienza ahora"- no apartaba la vista de mis ojos, y mi cabeza comenzó a luchar para hacerme entrar en razón, me hablaba de mis responsabilidades, de mi deber con mi familia, con mi prometido, del regalo que debía darle, de miles de cosas, pero una voz fue más fuerte que las otras, esa voz sólo me dijo:

- "No vas a volver a sentir esto nunca más, sólo ahora, sólo ahora será especial"- Eso fue suficiente.

Rodee el cuello con mis brazos, de quién yo creí sería mi primer amante, y alzando mi cabeza lo besé, el primer beso que daba yo voluntariamente, el primer beso que no había sido un accidente, y mi mundo se volvió del revés.

Me había quedado impresionada por aquel simple choque de labios accidental, que me dejó desconcertada, pero en el momento que ese hombre se adueñó y tomo el control de mi beso, todo a mi alrededor dejó de existir, no podía evitar gemir ante el placer que sentía, mi cuerpo temblaba y mi corazón se agitaba, el calor empezó a recorrer todas las venas de mi cuerpo. Escuchar los amortiguados gruñidos de impaciencia que salían de su boca, sólo añadían más leña al fuego, que me devoraba.

Sentí como me arrancaba la camisa, al no poder desabotonarla, y esto lejos de asustarme, intensificó mi deseo. Ni en todas las novelas que había leído, ni en todas las películas que había visto, me había preparado para el nivel de excitación y de irrealidad que me estaba creando este hombre. Pronto sus manos recorrieron mi cuerpo, mientras se deshacía de las prendas que cubrían lo cubrían, yo por mi parte no dejaba de recorrer los músculos que se marcaba en su espalda, mientras mis labios eran tragados por los suyos, y su lengua bailaba con la mía. Él separó sus labios de los míos, para recorrer mi cuello, lo sentía como si unas plumas de fuego lo recorrieran y me gustaba su sensación, comenzaba a humedecerse mi entrepierna y las caricias que recibía de sus manos hacían caminos de fuego, que iban, desde sus labios y sus manos, pasando por mis pezones que se erguían contra mi sujetador, bajando por mi abdomen hasta ese punto en mi entrepierna, para introducirse en mi interior acumulándose en esa zona, haciendo que me debilite de deseo.

-" Adoro tu olor, me vuelve loco". Me dijo, y yo sólo pude morderme los labios para no gritar de deseo, cuando su lengua rozó mi pezón, por encima del encaje del sujetador.

-" ¡No preciosa!, quiero oírte sentir, así sabré si lo estoy haciendo bien, si estas disfrutando."- me dijo.

-" Por ahora, no tengo queja, yo... "- un gemido agudo escapo, de mi boca, cuando deshaciéndose del sujetador mi habilidoso amante, introdujo uno de mis pechos en su boca mientras con pericia, acariciaba el otro.

-" Es la primera vez que hago esto, y creo que, si son tus pechos, podría volverme adicto a esto."- dijo pasando de un pecho al otro, mientras, yo perdía la conciencia de mí misma a para dársela a ese hombre, si antes no había vuelta atrás, menos ahora, cuando mi cuerpo estaba experimentado sensaciones que ni leyéndolas en mis libros, me había preparado para tanto placer. Sabía que después no sería tan placentero, que habría dolor, pero si era esto lo único que me quedaba, lo recordaría siempre.

-" Se que esto va a ser peor para ti que para mí, preciosa, así que te voy a preparar tanto, que el dolor sólo será momentáneo, y te prometo que seré cuidadoso. También será mi primera vez, así que perdona mi inexperiencia."- me dijo acariciado con delicadeza mi entrepierna.

-" Hasta ahora lo he disfrutado todo, e intentaré soportarlo."- le dije comenzado a sentir el calor que comenzaba a emanar de sus caricias, que iban entrecortando mi respiración, y alterando mi pulso. Sus manos eran mágicas, sabía en que punto tocar, y que presión hacer, para que no fuera incomodo. Pronto a sus manos, su unió su boca, y yo me perdí entre sensaciones y gritos de placer, me oía rogar para que no se detuviera, toda mi feminidad se concentró en ese punto, y cuando sentí sus dedos dentro de mí ya estaba totalmente empapada, preparada para él.

Sus movimientos en mi interior y su lengua sobre cierto punto de mi entrepierna, sólo me enviaron, en un correo exprés al máximo placer que había conocido hasta ahora, entre gemidos y plegarias de que siguiera y no parara. Me vi saltado por un abismo. Seguiría a ese hombre, hasta donde quisiera llevarme. Acabé temblando de éxtasis.

Vi cómo se deshacía de la toalla y contemplé a ese dios vikingo desnudo, estaba totalmente excitado, como imaginé, hacia honor a sus descendientes, y su cuerpo todo era musculado y grande, especialmente esa parte que entraría en mi interior.

Estaba preparado para su misión. Sabía que tenía que tener miedo, que no iba a ser placentero, pero tras el placer que ese hombre me había proporcionado, cualquier que fuera mi pago, seria barato en comparación. Mirándolo a los ojos abrí mis piernas para recibirlo, y convencí a mi cuerpo para que se relajara, ante lo que íbamos a experimentar. Todo había valido la pena.

-" Intentaré ser delicado, pero tengo entendido que, tras el primer dolo, y si soy cuidadoso, y no pienso sólo en mí, lo disfrutaras."- me dijo.

-" Ya lo he disfrutado gracias, ahora toma lo tuyo"- mis palabras perecieron afectarle, y con una sonrisa me dijo algo que me dejo desconcertada.

-" Lo tomaré, pero para siempre, y ni la primera vez voy a dejar que no lo disfrutes, así mi vida acabe hoy"- poco a poco comenzó a entrar en mí, sentía la presión, pero al contrario de lo que pensaba era extraño, pero no doloroso.

De repente él se detuvo como para que me adaptará a él, e hizo algo que se me grabó en mi corazón sin yo saberlo.

-" Ahora voy a empujar y se romperá la barrera, pero antes te voy a distraer para que no sientas dolor"- su boca tomo posesión de mía, y me besó como si no hubiera un mañana, de sus manos acaricio mis pechos excitándolos de nuevo, y sus pelvis que estaba apoyada en ese punto tan sensible de mi cuerpo, mientras él estaba en mi interior, se comenzó a mover sobre él, frotándolo. El deseo y el placer comenzó a crecer, y cuando creí que iba a volver a estallar, sentí que empujaba y entraba en mí, rompiendo mi virginidad. No sentí dolor exactamente, no al menos el dolor que yo esperaba más bien fue un dolor placentero, y con ese dolor me enamoré de un desconocido, aunque yo aun no lo sabía.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022