Género Ranking
Instalar APP HOT
La inocente esposa del CEO
img img La inocente esposa del CEO img Capítulo 3 No pierdes el tiempo
3 Capítulo
Capítulo 6 Aléjate de mi img
Capítulo 7 Está embarazada img
Capítulo 8 No tengo otra opción img
Capítulo 9 ¡Eres un maldito demente! img
Capítulo 10 Veinticuatro horas img
Capítulo 11 ¿Por qué me besaste img
Capítulo 12 Cuida de tu esposa img
Capítulo 13 Espiando al jefe img
Capítulo 14 Él es inocente img
Capítulo 15 No tienes que hacer esto img
Capítulo 16 Su salud no es nada buena img
Capítulo 17 ¿Por qué me besas img
Capítulo 18 La pesadilla img
Capítulo 19 Parte de la familia img
Capítulo 20 El acuerdo img
Capítulo 21 En la tienda img
Capítulo 22 ¿Qué hiciste, Bella img
Capítulo 23 Estás preciosa img
Capítulo 24 Hotel Golden img
Capítulo 25 ¿Acaso nos tienes miedo img
Capítulo 26 ¿Te gusta lo que ves img
Capítulo 27 Esta noche se va a desatar un infierno img
Capítulo 28 Por eso la elegí img
Capítulo 29 Vete de una vez img
Capítulo 30 Estás despedida img
Capítulo 31 ¡Mejor vete! img
Capítulo 32 No quiero tu dinero img
Capítulo 33 El padre de tu hijo img
Capítulo 34 No soy ese tipo de persona img
Capítulo 35 La esposa de Benedict img
Capítulo 36 Ese dinero se terminó img
Capítulo 37 Mercancía img
Capítulo 38 El bar img
Capítulo 39 Por fin te encontré img
Capítulo 40 ¿Dónde están mis cosas img
Capítulo 41 Tengo la lista img
Capítulo 42 Alessia img
Capítulo 43 Bienvenida img
Capítulo 44 ¡Nunca! img
Capítulo 45 La encontré img
Capítulo 46 ¿Qué sucede img
Capítulo 47 Álvaro Arrabal img
Capítulo 48 Es mi prima img
Capítulo 49 Mala mujer img
Capítulo 50 Tengo a tu esposita img
Capítulo 51 Sufran por su culpa img
Capítulo 52 Sí, quiero hacerlo img
Capítulo 53 Relájate img
Capítulo 54 ¿Será Isabella aquella mujer img
Capítulo 55 Amante img
Capítulo 56 Tía Irene img
Capítulo 57 Marido y mujer img
Capítulo 58 ¿Alessia y Álvaro img
Capítulo 59 ¿Qué puede hacer img
Capítulo 60 No te merecen img
Capítulo 61 Aura tranquila img
Capítulo 62 ¿Por qué te pusiste tan hermosa hoy img
Capítulo 63 Una locura img
Capítulo 64 Atrapada img
Capítulo 65 ¿Reunión img
Capítulo 66 Problemas img
Capítulo 67 Trampa perfecta img
Capítulo 68 Nunca cambiará img
Capítulo 69 Valdrá la pena img
Capítulo 70 Dos infiernos img
Capítulo 71 Prisionera img
Capítulo 72 Jerarquías img
Capítulo 73 En busca de vestidos img
Capítulo 74 Estoy indecisa img
Capítulo 75 Desayuno familiar img
Capítulo 76 Etérea img
Capítulo 77 Guerra silenciosa img
Capítulo 78 Una lección img
Capítulo 79 Una idea maravillosa img
Capítulo 80 Estoy embarazada img
Capítulo 81 ¿Necesitas ayuda img
Capítulo 82 Bella, ¿estás aquí img
Capítulo 83 Te han drogado img
Capítulo 84 ¿Tú quién eres img
Capítulo 85 No la mereces img
Capítulo 86 ¿Me amas img
Capítulo 87 Necesita alas img
Capítulo 88 No vale la pena img
Capítulo 89 Podrías ser libre img
Capítulo 90 No esperaba verte aquí img
Capítulo 91 ¿Estás enamorada de él img
Capítulo 92 Me interesas img
Capítulo 93 Un regalo img
Capítulo 94 Aquella noche en el bar img
Capítulo 95 Ella lo planeó todo img
Capítulo 96 Sí, fui yo img
Capítulo 97 Cascarón arrogante img
Capítulo 98 Qué ingenuidad la suya img
Capítulo 99 ¡No verte nunca más! img
Capítulo 100 ¿Hijos img
img
  /  2
img

Capítulo 3 No pierdes el tiempo

El dolor de cabeza que ataca a Isabella cuando abre los ojos a la mañana es de terror. Apenas consigue enfocar la mirada hacia la ventana de dónde por dónde se filtran los rayos del sol en medio de las cortinas mal cerradas.

Durmió muy poco tiempo y la prueba de ello son sus enormes ojeras, sin mencionar que tiene los ojos completamente hinchados de tanto llorar. Todo lo que le está pasando en los últimos días son demasiado para ella.

Agarra su celular de la mesita de noche y suspira al ver la hora en la pantalla. Son más de las seis de la mañana y no hay rastros de Benedict. Seguramente no quería verla, por eso prefirió pasar la noche afuera.

Luego de un suspiro ahogado, se espabila y se levanta. Debe bajar para enfrentarse con su destino.

Camina hasta su pequeña y vieja maleta que está en una de las esquinas y la abre. Sus opciones no son demasiadas. Un par de vestidos simples y cuatro faldas con sus blusas, es todo lo que tiene. Toma uno de los vestidos y va hasta el sanitario para darse una ducha.

Cuando baja las escaleras, un hombre canoso, pero igualmente intimidante que su esposo la observa de pies a cabeza.

-Hola, tú debes ser Alessia. -El hombre, enfundado en un traje de marca azul, se levanta y le ofrece su mano. Isabella asiente levemente, todavía no está acostumbrada a que la llamen así-. Mi nombre es Antony. Soy el marido de la madre de tu esposo. Ayer no nos pudimos conocer como es debido, pero espero que seamos buenos amigos en el futuro.

-Hola -Isabella toma su mano por un breve tiempo, pero en ese instante, la puerta principal se abre y Benedict entra.

-Veo que ya conociste a mi padrastro. No pierdes el tiempo, ¿no es así? -dice él en su oído, pero por el tono y la sonrisa que le dedica, son claras señales de que está pensando lo peor de ella.

-Sí, nos estábamos presentando. Estoy en un lugar que no conozco a nadie, lo ideal es presentarme.

-O buscar otras salidas monetarias -replica él antes de dirigirse a las escaleras.

Isabella se siente chiquita ante la mirada intimidante de su esposo al subir. Sus comentarios siempre la lastiman, ya le quedó claro que cree que es una mujerzuela y él se encarga de recordárselo todo el tiempo.

Benedict sube la escalera a grandes zancadas, mientras que su mano derecha, Blas, se queda en la sala.

-Buenos días. -Una mujer mayor, pero exquisitamente elegante, sale de una de las habitaciones y se dirige a Isabella. Nora tiene un aura tan imponente como Benedict, por lo que ella se siente intimidada al instante. Su porte grita arrogancia y poder-. Alessia, acompáñame al despacho, necesito conversar contigo de algunas cosas.

Isabella sabe que ella es la madre de Benedict. Escuchó muchas cosas de ella anteriormente, por supuesto, nada buenas. Sabe que es una mujer capaz de hacer cualquier cosa por mantener al clan Arrabal en la cima del poder. Todos sospechan que ella tuvo que ver con la muerte del hermano de Benedict, Egil; también de la esposa y los hijos de este. Aunque no hay pruebas que la acusen, los rumores sobre ella son tajantes. Es una mujer con la que debe ir con cuidado para no ser descubierta.

Isabella la sigue hasta el despacho tal como Nora le ordenó.

-Eres la esposa de mi hijo -dice Nora sentándose en la silla detrás del escritorio. Su porte es el de una reina todopoderosa. Mira a Isabella de pies a cabeza, tal como lo hizo Antony-. Te escogí para él porque creo que eres la única que puede cumplir ese papel a la perfección. Como seguramente sabrás, hace dos años, su esposa embarazada falleció en un accidente de auto mientras se dirigía al aeropuerto para volver a casa. Una gran pena. -La forma en que Nora sonríe al decir aquello da muy mala espina a Isabella, pero finge no darse cuenta-. Dado que el jefe del clan no puede estar sin esposa y sin heredero, hicimos el trato con tu familia para este matrimonio. Desde hoy, tu responsabilidad será estar con mi hijo todo el tiempo, atenderlo en todo lo que él disponga. No solo dentro de la casa, sino que también en la empresa. Irás con él y serás su asistente.

Isabella abre la boca para decir algo, pero no dice nada. No vale la pena, desde que llegó a esta casa lo único que han hecho es ordenarle. No tiene idea de cómo conseguirá estar cerca de Benedict sin que él intente matarla, pero algo se le debe ocurrir.

Asiente.

-Así lo haré, señora.

-Perfecto, ahora puedes retirarte. -Nora le hace una seña con la mano para que salga. Isabella vuelve a hacer un corto asentimiento antes de salir.

Benedict se da una corta ducha antes de vestirse para ir a trabajar.

-Señor... -Norma, una de las sirvientas, abre la puerta sin siquiera tocar. Él frunce el ceño hacia ella. Sobre todo porque está medio desnudo.

-¿Qué quieres? ¿No ves que me estoy vistiendo?

-Disculpa. Como su esposa ya está desayunando, pensé que usted ya estaba listo también. La señora Nora pide que vaya al despacho antes de ir a la oficina -comunica la mujer, todavía con la vista fija en el torso desnudo de Benedict.

Él le hace una seña con la mano para que se retire. Norma lo hace.

Benedict puede adivinar lo que su madre quiere decirle. No le fue suficiente con imponerle esta boda, también quiere manipular toda su vida a su antojo. Ya verá si puede lograrlo o no.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022