Al llegar, bajan y entre los trabajadores ingresan al lugar buscando al arquitecto y lo encuentran en el sector de la barra.
-Buenos días -saluda por cortesía, porque su humor es pésimo en estos momentos.
-Señor Merkeland, no lo esperaba hoy. -responde sorprendido el arquitecto. -Pero me alegra que esté aquí, así puede ver los progresos de la obra y también podemos terminar de arreglar los últimos detalles de la decoración.
- ¿Para cuándo cree que podemos inaugurar la discoteca? -Rowan, está desesperado, necesita el lugar urgente para conquistar a Kendra.
-Un mes creo yo que es el tiempo estimado, quizás un poco más diría, por las dudas si algo se complica -responde aun calculando el tiempo y mirando lo que falta por finalizar.
-Lo necesito en una semana -responde directo, firme, desesperado.
Sonríe el arquitecto, llevándose las manos al cabello. -Es imposible, estamos haciendo horas extras y aun así tampoco llegaremos.
-Bueno, busque más personal y por el dinero no se preocupe, pero yo necesito tenerlo todo listo para el próximo sábado y no quiero excusas.
-Es que...- el arquitecto se queda paralizado al ver a Rowan alejarse, dejándolo con la palabra en la boca.
-Bueno, necesito más personal y vamos a tener que trabajar al máximo, si no, no llegaremos para el sábado. -el observa el lugar y sabe que es muy complicado terminar todo para el sábado. -Haremos lo más importante, el resto se terminará la otra semana.
- ¿Cómo piensas hacer eso?
-Terminaremos lo que se ve y lo que no se ve quedará; un ejemplo, las barras: ¿quién verá el interior con todas las luces, quién verá las paredes, el techo?
¬¬¬-Buen punto. -el encargado de la obra asiente con la cabeza.
-Vamos a tener que turnarnos para trabajar las veinticuatro horas; si no, no podremos cumplir con el dueño, que es bastante exigente.
-Velkran, ya quiero que comiences a seleccionar al personal y debes traer a quien va a dirigir el lugar; necesitamos gente de nuestra confianza, no podemos poner a cualquiera que dirija el negocio. -Rowan se queda pensando a quién poner.
-Cuando llegamos, pregunto en nuestro grupo a ver quiénes querrán venir a trabajar aquí. -Velkran duda un instante, se queda pensando; sabe que a los vampiros no les gusta estar en la manada y menos rodeados de lobos.
Antes convivían con naturalidad ambos reinos, pero por un enfrentamiento de los reyes de ambos bandos, se formó un odio entre ellos; ya no hay más uniones, ni relaciones entre ellos, el amor de Rowan con Kendra sería algo nuevo luego de miles de años.
Al llegar al Reino, Rowan se va a su alcoba; minutos después alguien golpea su puerta y molesto responde. - ¿Quién es?
-Soy yo, mi amor, ¿puedo pasar? -al ingresar, su madre nota el fastidio de él y lo molesto que se encuentra. -No puedes negar que eres el fiel retrato de tu padre, siempre tan molesto, tan de mal humor. ¿Qué te sucede, es por ella, verdad? -su madre, que lo conoce, ya intuye de dónde puede venir ese malestar.
-A ti no puedo mentirte, sí, madre, es por ella, no resiste verla en los brazos de él, no lo tolero, me molesta enormemente, quiero ir y arrancarla de su lado y gritarle que ella es mía y de nadie más. -su rostro se enfurece, su mandíbula se tensa y se nota en sus puños cerrados, el dolor que siente.
¬-Ven, siéntate aquí conmigo y cuéntame por qué aún no hablas con ella y le dices la verdad.
-Temo su rechazo, madre, no lo soportaría -mientras le cuenta su angustia crece dentro de su pecho y sus ojos se le llenan de lágrimas.
-Rowan, cariño, me sorprende tu inseguridad; siempre fuiste tan firme, seguro en tus decisiones, que no te comprendo en este momento. -Katrina se los queda mirando, analizando sus expresiones y su respuesta.
-Es que debo analizar bien el encuentro, las palabras que vaya a decir, no te olvides madre, que de ese reencuentro depende mi felicidad, ella puede aceptarme o rechazarme y no querer volver a verme. -él analiza cada una de esas palabras, siente el peso de ellas en su mente y la angustia en su pecho, comprende que el rechazo sería su fin.
-Debes confiar en tu instinto, si ese amor es tan grande el que sientes y en verdad dices que ella lo siente también, no debes dudar, sabes que te queda poco tiempo o la perderás para siempre, ¡piénsalo! -le besa suavemente la frente y sale de su habitación.
Rowan se va a duchar y se prepararse para estar con Kendra otra vez, termina y con muchos nervios sale de su habitación, con tanta mala suerte que se cruza a su padre.
-Padre -hace una reverencia como cualquier ciudadano que está frente al rey.
-Dejas esas cortesías para los otros, tú y yo debemos hablar y vienes posponiendo esa conversación siempre con alguna excusa. -Lucien lo mira fijamente a los ojos, esperando la respuesta de Rowan.
-Padre, justo ahora estoy de salida, cuando vuelvo hablamos. -hace otra reverencia y antes de que su padre diga algo más, se va casi huyendo de él.
Se encuentra en el club con sus amigos, saluda a todos y se sienta junto a su amigo. -Velkran, ¿les contaste? -Todos se giran y los observan.
-No, te dejé el privilegio a ti para que les digas las nuevas novedades -sonríe por lo bajo ante la mirada asesina de Rowan.
-Ya me las voy a cobrar -dice sonriendo, pero con el tono de voz firme, porque sabe que así será.
Rowan, comienza a contarles sobre la discoteca y que necesita personal de confianza para atender y cuidar del lugar.
Como era de esperarse, todos se negaron; nadie quiere estar entre los lobos.
-Disculpa Rowan, sabes que todos te debemos lealtad a ti, pero lo que nos pides puede ser nuestra propia muerte si nos descubren. -todos sus amigos se niegan a seguir su locura.
-Tendrán custodios todo el tiempo, de eso yo me encargo, nadie los molestara, el pago es millonario por el empleo. ¿Qué me responden?