Género Ranking
Instalar APP HOT
La sorpresa más dulce del amor
img img La sorpresa más dulce del amor img Capítulo 1 La mentira quedó al descubierto
1 Capítulo
Capítulo 6 Divorciémonos img
Capítulo 7 Un aliado img
Capítulo 8 No quedaba nada que decir img
Capítulo 9 El divorcio no es una amenaza img
Capítulo 10 El secreto de Karen img
Capítulo 11 La chocaron por detrás img
Capítulo 12 ¿Quién se creía que era él img
Capítulo 13 Su repugnante pretensión img
Capítulo 14 Su punto débil img
Capítulo 15 Sus armas img
Capítulo 16 Depender de ella era impensable img
Capítulo 17 Golpea primero img
Capítulo 18 Encuentro en el hospital img
Capítulo 19 No fue una competencia justa img
Capítulo 20 Se entera de su visita al hospital img
Capítulo 21 Preguntando por las medidas de Jonathan img
Capítulo 22 Aclarar sus intenciones img
Capítulo 23 Ahora no img
Capítulo 24 Un benefactor anónimo img
Capítulo 25 ¡De verdad era Jonathan! img
Capítulo 26 Una deuda de gratitud img
Capítulo 27 Una petición descarada img
Capítulo 28 El chisme puede ser más hiriente img
Capítulo 29 Tácticas viles img
Capítulo 30 Mejor que Bethany img
Capítulo 31 La discreta forma de Jonathan de apoyarla img
Capítulo 32 La cirugía fue un éxito img
Capítulo 33 La falsa preocupación de Brodie img
Capítulo 34 La cena familiar img
Capítulo 35 Forjar su propio futuro img
Capítulo 36 Los amigos de Brodie img
Capítulo 37 Las impactantes declaraciones de Bethany img
Capítulo 38 Una foto antigua img
Capítulo 39 Hacer su jugada img
Capítulo 40 Ayuda a una chica img
Capítulo 41 Una trampa img
Capítulo 42 Una probadita de su propia medicina img
Capítulo 43 Te equivocas img
Capítulo 44 Su advertencia img
Capítulo 45 ¿De verdad fue Bethany img
Capítulo 46 Se mudó img
Capítulo 47 Muéstrale las pruebas img
Capítulo 48 Lárgate img
Capítulo 49 Déjala ir img
Capítulo 50 Un plan malicioso img
Capítulo 51 Enfrentamiento en la entrada img
Capítulo 52 La mirada de decepción del profesor aún la atormentaba img
Capítulo 53 Su alumna más prometedora img
Capítulo 54 Un encuentro con Carmen img
Capítulo 55 La drogaron img
Capítulo 56 El plan malvado de Karen img
Capítulo 57 Realmente vino a salvarla img
Capítulo 58 El mejor antídoto era Jonathan img
Capítulo 59 Nadie importante img
Capítulo 60 Comienza su plan img
Capítulo 61 No confiaban en él img
Capítulo 62 Encuentro molesto img
Capítulo 63 Es una loba salvaje img
Capítulo 64 Por fin se divorciaron img
Capítulo 65 Un nuevo comienzo img
Capítulo 66 Cambiando de imagen img
Capítulo 67 Probando cosas nuevas img
Capítulo 68 Una forma de ayudar al Grupo Wilson img
Capítulo 69 Rescate img
Capítulo 70 Una invitación img
Capítulo 71 Entrada rechazada img
Capítulo 72 No vuelvas a hacer algo tan estúpido img
Capítulo 73 Pensó que solo era una visita img
Capítulo 74 Contacto beneficioso img
Capítulo 75 Escabullirse img
Capítulo 76 Detenlo img
Capítulo 77 Otra apuesta emocional img
Capítulo 78 Firmando el contrato img
Capítulo 79 Carreras de caballos img
Capítulo 80 Estamos divorciados img
Capítulo 81 Una apuesta sobre quién ganará img
Capítulo 82 Su plan casi tuvo éxito img
Capítulo 83 Bethany sí sabe montar img
Capítulo 84 Perder el control img
Capítulo 85 El heroico rescate de jonathan img
Capítulo 86 Al hospital img
Capítulo 87 Encuentros inesperados img
Capítulo 88 Una broma img
Capítulo 89 Necesitaba que la gente adecuada se fijara en ella img
Capítulo 90 Vivir cerca de ella img
Capítulo 91 Provocación por inseguridad img
Capítulo 92 Su único apoyo img
Capítulo 93 Poner a karen en su sitio img
Capítulo 94 Volviendo a casa img
Capítulo 95 Un inesperado destello de decepción img
Capítulo 96 Su relación debería haber sido más fácil img
Capítulo 97 Eso es imposible img
Capítulo 98 No valen nuestro tiempo img
Capítulo 99 Venganza img
Capítulo 100 El deseo img
img
  /  2
img
img

La sorpresa más dulce del amor

Autor: Theo Montgomery
img img

Capítulo 1 La mentira quedó al descubierto

"Brodie, ¿perdiste la cabeza? ¿Qué te dio derecho a donar la médula ósea de Bethany a Karen a sus espaldas?".

En el Hospital VitaCore, Leyla Wilson irrumpió en la suite exclusiva, señalando con el dedo a su hermano menor, mientras descargaba su ira.

Bethany Reid acababa de llegar a la puerta con su medicamento en la mano cuando escuchó a su esposo y cuñada enfrascados en una acalorada discusión.

"No tenía otra opción". El tono de Brodie era tan firme que casi sonaba desalmado. "Karen estaba a punto de morir. La médula ósea de Bethany era su única esperanza".

Esas palabras hicieron que a esta última la recorriera un escalofrío.

¿Karen? ¿Karen Jenkins? ¡El primer amor de Brodie! ¿Volvió?

¿El llamado examen previo al embarazo en el que él insistió, diciendo que era necesario para sus futuros planes de fecundación in vitro, no había sido más que una excusa inventada desde el principio?

¿Llegó incluso a crear una elaborada mentira para conseguir que ella aceptara una extracción de médula ósea y así poder donársela a Karen?

Leyla espetó: "Hace tiempo que no ha estado bien de salud, e incluso tuvo fiebre alta durante varios días seguidos. Todo eso fue porque la obligaste a donar su médula, ¿verdad?".

Su voz sonaba incrédula y llena de indignación. "¿Karen te lavó el cerebro o qué? Una vez casi moriste por ella y pasaste cinco años postrado en una cama. Bethany fue la que nunca se separó de tu lado durante todo ese tiempo. Ahora que estás sano, ¿de verdad pusiste en peligro la vida de tu propia esposa por Karen?".

"Ya basta". Brodie la interrumpió con voz plana. "El procedimiento salió sin problemas. Bethany se recuperó, así que no tiene sentido alargar más este asunto. Karen acaba de mejorar, y sacar todo esto a colación solo la estresará".

Leyla replicó al instante: "¿Y qué pasa con Bethany? ¿Acaso ella te importa en lo más mínimo?".

Apoyada en la fría pared del pasillo, la susodicha sintió como si su sangre se hubiera congelado, y una oleada de náuseas amenazaba con abrumarla.

Aún recordaba la primera vez que vio a Brodie, y se enamoró de él al instante a los veinte años.

Cinco años atrás, este último fue emboscado por sus enemigos a causa de Karen y casi perdió la vida.

Bethany no se lo pensó dos veces antes de interponerse entre su esposo y esos matones, recibiendo tres puñaladas que iban dirigidas a él.

Cuando la rescataron, estaba cubierta de heridas.

El día que le dieron el alta, Brodie se aferró a ella con fuerza, con el rostro bañado en lágrimas, jurando que la cuidaría para siempre.

Desde su boda, él había sido el tipo de esposo que todos envidiaban: amable, paciente, devoto.

Ella siempre creyó que era la mujer más feliz del mundo.

Sin embargo, nunca imaginó que el lugar que ocupaba en su corazón era tan inferior al de su primer amor.

Dentro de la sala, los gritos se fueron apagando lentamente.

Bethany contuvo la respiración, levantó la barbilla y abrió la puerta en silencio.

Cuando entró, vio que Leyla tenía los ojos hinchados de tanto llorar, y una oleada de preocupación y culpa cruzó su rostro.

Brodie se giró al oír el ruido y ocultó rápidamente su inquietud bajo una suave sonrisa. "¿Trajiste la medicina?", preguntó, tomando la bolsa de la farmacia como si nada estuviera mal.

Sin decir palabra, Bethany lo esquivó y respondió con calma y en un tono plano: "Sí. ¿Podemos irnos ya?".

Brodie se encogió de hombros como si no hubiera notado su distancia y le dedicó una sonrisa cálida. "Por supuesto. Vámonos".

Mientras pasaban junto al mostrador de enfermería, se oyeron las voces susurrantes de dos jóvenes enfermeras.

"Mira, el señor y la señora Wilson son la pareja perfecta".

"Es verdad, ella tiene mucha suerte. El señor Wilson es rico, guapo y su reputación es impecable. De verdad que tiene una vida de cuento de hadas".

"Sinceramente, la señora Wilson se sacó la lotería. No todo el mundo consigue casarse con un hombre que es tan perfecto".

¿Un hombre perfecto? Bethany casi se rio al escuchar eso. Solo podía pensar en cómo la había utilizado para su carrera profesional, y ahora no era más que una donante conveniente para su antiguo amor.

Cuando llegaron a la entrada del hospital, el celular de Brodie sonó de repente. Comprobó el identificador de llamadas y una breve sonrisa se dibujó en su rostro. Luego, a toda prisa, silenció la llamada.

Pero Bethany alcanzó a vislumbrar el nombre en su pantalla: Karen.

Al instante, sintió que su corazón se congelaba.

"¿Qué pasa? ¿Quién te llamó?". Su voz sonaba áspera y amarga.

Brodie le restó importancia con una sonrisa despreocupada. "Oh, nada importante. Es solo un asunto urgente del trabajo que tengo que resolver", dijo, estirando la mano para acariciarle la cabeza. "Haré que un taxi te lleve a casa para que puedas descansar".

Bethany esquivó suavemente su toque, mirándolo a los ojos con firmeza. "Pero es fin de semana. ¿Qué podría ser tan urgente que no pueda esperar hasta el lunes?".

Brodie dudó un instante y luego mostró una expresión de resignada indulgencia. "Solo escucha, ¿sí? Me ocuparé de ello rápido y volveré enseguida contigo".

Las palabras sonaban cariñosas, pero ella pudo percibir la firmeza detrás de ellas.

Sacando su celular, Brodie le reservó un viaje rápidamente.

Se aseguró de que estuviera acomodada y cerró con cuidado la puerta del auto detrás de ella.

"Envíame un mensaje cuando llegues a casa", dijo desde la ventanilla, mostrando su impecable sonrisa.

El vehículo avanzó, aumentando la velocidad.

Por el retrovisor, Bethany vio a Brodie alejarse a grandes zancadas, dirigiéndose directamente a su elegante Bentley negro, en una dirección que sabía que no era hacia la oficina.

Ella se dejó caer en el asiento, con los ojos fuertemente cerrados. Cuando por fin los abrió, su mirada se volvió gélida.

Ese matrimonio ya no tenía sentido, y necesitaba divorciarse. Costara lo que costara, se aseguraría de que así fuera.

No permitiría que sus bienes terminaran en las manos de ese descarado y su amante.

Bethany desbloqueó su celular y buscó un contacto al que casi nunca llamaba. Ese número pertenecía a Daniel Barnes, un amigo de la universidad.

En ese momento, era uno de los abogados más temibles de Lzivier, famoso por no haber perdido ni un solo caso de divorcio en los tribunales.

Tras calmar sus nervios con una larga respiración, marcó el número. "Hola, Daniel. Soy Bethany...".

En cuanto colgó la llamada, un mensaje de texto de un número desconocido iluminó su pantalla, con palabras frías y despiadadas.

"Gracias por la médula ósea. Deberías rendirte. ¿Qué sentido tiene aferrarse a un hombre que ya no te ama?".

Esas palabras golpearon a Bethany como un hierro candente, quemándola hasta lo más profundo de su ser.

"Señorita, ¿se encuentra bien?", preguntó el taxista, mirándola por el espejo retrovisor.

Bethany no pudo decir ni una palabra. Bajando la ventanilla bruscamente, dejó que la ráfaga de aire le golpeara las mejillas, tratando desesperadamente de enfriar la rabia que hervía en su interior.

El semáforo por fin cambió a verde, y el taxista retiró la mirada antes de pisar el acelerador.

En ese momento, un Maybach negro se acercó en dirección contraria.

En la parte trasera, Jonathan Taylor estaba mirando unos documentos, pero una extraña punzada en el pecho lo hizo detenerse y levantar la vista.

A través del cristal, vislumbró fugazmente el rostro pálido y angustiado de Bethany cuando sus autos se cruzaron.

"Regresa", ordenó Jonathan, con la voz más aguda de lo habitual.

Por un momento, la sorpresa se reflejó en su rostro, pero no perdió ni un segundo. "No pierdas de vista ese taxi. ¡Síguelo!".

            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022