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La receta del amor: la chica pueblerina es una médica talentosa
img img La receta del amor: la chica pueblerina es una médica talentosa img Capítulo 4 Presumiendo de algo en venta
4 Capítulo
Capítulo 6 No me rechaces img
Capítulo 7 ¿Qué planeaba img
Capítulo 8 Dijo la verdad img
Capítulo 9 Deberíamos trabajar juntos para impedirlo img
Capítulo 10 De verdad eres bondadosa img
Capítulo 11 Solo una mujer así era digna de Isaac img
Capítulo 12 Muéstrale respeto img
Capítulo 13 Joven modelo a seguir img
Capítulo 14 Mantente abrigado img
Capítulo 15 Plan fallido img
Capítulo 16 Deja de molestarme img
Capítulo 17 Hermosa pero intocable img
Capítulo 18 Cuñada ideal contra médica tradicional img
Capítulo 19 Familiaridad img
Capítulo 20 ¿Por qué confías tanto en ella img
Capítulo 21 Vengo a recoger a la señorita Verena Willis img
Capítulo 22 Ahórrate el numerito img
Capítulo 23 Isaac es mi prometido img
Capítulo 24 Yo seré quien lo termine img
Capítulo 25 El amor de ellos debía ser solo suyo img
Capítulo 26 Quiero conocer a Verena img
Capítulo 27 Grabación de vigilancia img
Capítulo 28 Tiene suerte de casarse conmigo img
Capítulo 29 Mentiroso img
Capítulo 30 Mi prometido se avergüenza con demasiada facilidad img
Capítulo 31 Verena lo besó img
Capítulo 32 ¿Por casualidad conoces a la doctora Willis img
Capítulo 33 ¿Debería competir contigo img
Capítulo 34 Roberto se enfrenta a Verena img
Capítulo 35 ¿Por qué no le das una oportunidad img
Capítulo 36 ¿Desde cuándo te importo img
Capítulo 37 Un esposo informando a su esposa img
Capítulo 38 No llores img
Capítulo 39 Parece que lo estás disfrutando img
Capítulo 40 ¿Con quién estás img
Capítulo 41 Eres la única que elijo img
Capítulo 42 ¿Me has estado siguiendo img
Capítulo 43 Rompiendo lazos img
Capítulo 44 No tardará en volver arrastrándose img
Capítulo 45 Te extraño img
Capítulo 46 Duerme conmigo esta noche img
Capítulo 47 Ven cuando quieras img
Capítulo 48 Profundamente conmovido img
Capítulo 49 Su supuesta infidelidad img
Capítulo 50 Amenaza escalofriante img
Capítulo 51 Solo hay una solución img
Capítulo 52 Pídele perdón a Verena img
Capítulo 53 Vaya si cambia las cosas una noche juntos img
Capítulo 54 Tocar tu manzana de Adán a través de la pantalla img
Capítulo 55 Intentando visitar a Barrie img
Capítulo 56 Devolviendo el favor al doctor Willis img
Capítulo 57 No me digas que de verdad estás celoso img
Capítulo 58 Te pertenece solo a ti img
Capítulo 59 Danica pidió reunirse con Verena img
Capítulo 60 ¿Qué te dijo mi madre img
Capítulo 61 Ir a ver a la doctora Willis img
Capítulo 62 Algo que les importaba a ambos img
Capítulo 63 ¿La doctora Willis es hija de Álex img
Capítulo 64 Un malentendido img
Capítulo 65 Ver a Isaac img
Capítulo 66 Me comprometí contigo img
Capítulo 67 ¿De verdad tienes el valor de herirme img
Capítulo 68 Grilletes img
Capítulo 69 Perfil familiar img
Capítulo 70 Algo extraordinario img
Capítulo 71 Funciona img
Capítulo 72 ¿Qué eres para él img
Capítulo 73 La doctora Willis está soltera img
Capítulo 74 Celos img
Capítulo 75 No muerdas img
Capítulo 76 Advertencia img
Capítulo 77 No quiero volver a oír su nombre img
Capítulo 78 Tienes más de una hija img
Capítulo 79 Hechos increíbles img
Capítulo 80 Le debemos a Verena img
Capítulo 81 Un encuentro entre Roberto y Verena img
Capítulo 82 ¿Era Isaac el paciente img
Capítulo 83 ¿A dónde fuiste img
Capítulo 84 Registremos nuestro matrimonio mañana img
Capítulo 85 Declaración pública img
Capítulo 86 No me creo esa historia img
Capítulo 87 Entra y báñate img
Capítulo 88 Bésame si quieres img
Capítulo 89 Vamos a dormir img
Capítulo 90 ¿Cuántas relaciones has tenido img
Capítulo 91 Primer amor img
Capítulo 92 Quiero esconderte img
Capítulo 93 ¿Y qué me cuentan de su esposa img
Capítulo 94 ¿Así funcionaban realmente los matrimonios arreglados img
Capítulo 95 Su amor era inconstante y efímero img
Capítulo 96 Solo tú y yo img
Capítulo 97 Tatuaje img
Capítulo 98 Como si la victoria ya fuera suya img
Capítulo 99 La vida amorosa de Verena img
Capítulo 100 ¿Isaac y tú me ocultan algo img
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Capítulo 4 Presumiendo de algo en venta

Mientras caminaban, Laura le susurró a Verena: "Nadie necesita saber que nunca pasaste de la secundaria. Solo diles que te graduaste de la Facultad de Medicina Acorith. Esa es la versión que darás. ¿Queda claro?".

Verena no tenía ganas de molestarse en responder.

Al llegar a la sala reservada, Laura se arregló el pelo y la ropa, y Verena llamó a la puerta.

En cuanto Danica oyó que alguien llamaba, supo que había llegado la hija mayor de la familia Willis. Era ella quien había orquestado aquel matrimonio concertado. Ahora, mientras Isaac estaba a punto de conocer a Verena, Danica sintió un torbellino de emociones.

Hubo un tiempo en que Isaac había sido su mayor orgullo. Si ese accidente nunca hubiera ocurrido, estaría al lado de la mujer más exitosa, no de alguien sin mucha educación.

Pensamientos contradictorios la atormentaban. No soportaba la idea de que los demás menospreciaran a su hijo, pero le disgustaba que la familia Willis cambiara el futuro de su hija por dinero.

"Adelante", dijo Danica con voz firme.

Enseguida, Verena giró el pomo y entró en la habitación.

Los ojos de Danica e Isaac se posaron de inmediato en ella.

La muchacha vestía un atuendo sencillo: una sudadera holgada con unos pantalones cómodos. Llevaba el pelo recogido, aunque algunos mechones le rozaban la frente. El maquillaje mínimo realzaba sus rasgos naturales, y su belleza era innegable. Entre las damas más refinadas de Shoildon, seguiría llamando la atención. Se comportaba con una calma y seguridad que hacían difícil ignorar su presencia.

Durante un breve segundo, Danica se quedó mirándola, con sorpresa y admiración reflejadas en su mirada.

Isaac, en cambio, frunció el ceño.

"Así que... ¿eres de la familia Willis?".

Las palabras de Danica salieron con un deje de incertidumbre, y Laura apareció desde detrás de Verena. Con una sonrisa ansiosa, respondió: "Buenas noches, Danica. Soy Laura Willis".

Laura guio a Verena hacia delante con una sonrisa radiante. "Esta es mi hija, Verena Willis".

La expresión de sorpresa de Danica fue imposible de pasar por alto, y Laura sintió una oleada de satisfacción. Verena tenía los rasgos de Álex, y ese rostro era algo de lo que valía la pena presumir. A Laura le consolaba saber que su hija mayor aún tenía cualidades que la enorgullecían.

"Verena, ¿verdad?", preguntó Danica.

Estudió la llamativa belleza de la joven y la confianza que transmitía. Nada en ella coincidía con la afirmación de Roberto de que "no era exactamente atractiva". Si esto se consideraba poco atractivo, entonces en Shoildon no quedarían mujeres hermosas.

Un destello de satisfacción pasó por los ojos de Danica. Se sintió aliviada al comprobar que la mujer no coincidía con la descripción poco halagadora de Roberto.

Seguía queriendo una nuera fácil de controlar y que no aireara en público los problemas de Isaac en la cama, pero también esperaba que la chica no fuera de aspecto sencillo. Las apariencias importaban, y quien se casara con un miembro de la familia tenía que dar la talla.

Al leer la satisfacción en la expresión de Danica, Laura sintió una tranquila oleada de orgullo. Verena era de su misma sangre, y en cuanto a aspecto, superaba con facilidad a las damas más refinadas de Shoildon.

"Sí. Danica, esta es Verena", repitió Laura con calidez.

"Por favor, siéntense...". La voz de Danica se suavizó un poco.

Mientras las dos madres intercambiaban comentarios corteses, la atención de Verena se desvió hacia Isaac, sentado frente a ella.

Llevaba una sencilla camisa negra y estaba sentado en una silla de ruedas con una ligera manta sobre las piernas.

Al notar que ella miraba sus piernas, Isaac apretó los dedos sobre las rodillas, pero su expresión se mantuvo firme y distante, como si la mirada de ella no le afectara en lo más mínimo.

Cuando sus miradas se cruzaron, Verena no mostró ningún signo de incomodidad. En cambio, le dedicó una sonrisa serena. Incluso en silla de ruedas, era exactamente como lo recordaba. Era frío, inflexible y tenía una presencia imponente.

Mientras se miraban, Danica hizo un gesto a Laura y Verena para que tomaran asiento.

Laura elogió a Verena como si estuviera describiendo una joya rara, haciendo hincapié en sus méritos por si Danica albergaba alguna duda.

Danica se sintió muy satisfecha con lo que vio.

Sin embargo, no pudo evitar encontrar algo desagradable en la forma en que Laura seguía empujando a su hija hacia delante. Parecía menos una presentación de una futura novia y más una exhibición de algo en venta.

La realidad era que las piernas de Isaac ya estaban en mal estado, y aunque la familia Bennett seguía siendo rica e influyente, él no era la mejor opción para un esposo.

Al rebajar tanto la posición de Verena, Laura daba la impresión de que no le importaba si su hija acababa siendo menospreciada o maltratada, siempre y cuando se casara con un miembro de la familia Bennett. Para Danica, una madre así era difícil de respetar.

Como Verena e Isaac apenas se dirigían la palabra, Danica y Laura tuvieron que mantener la conversación.

Tras varios minutos de charla trivial, Danica preguntó por fin a Verena: "Señorita Willis, su madre me dijo que tiene un máster de la Facultad de Medicina Acorith. ¿Es cierto?".

Este detalle le importaba a Danica. Tener un médico en la familia haría mucho más manejable el cuidado de Isaac.

En cuanto la pregunta salió de los labios de Danica, Laura se puso tensa. Temía que Verena se negara con obstinación, así que le dio un discreto codazo a su hija por debajo de la mesa.

Laura pensó que nadie se daría cuenta, pero tanto Danica como Isaac captaron el movimiento.

Una leve línea se formó entre las cejas de Danica, mientras la mirada fría e impasible de Isaac permanecía inalterable.

Verena levantó la cabeza, dejó los cubiertos con manos firmes y se secó suavemente la boca con una servilleta antes de responder: "No".

El rostro de Danica perdió parte de su calidez, y la expresión de Laura cambió bruscamente.

Por dentro, Laura echaba humo. Maldita sea, Verena seguía siendo tan rígida como siempre. ¿Por qué no podía reaccionar sobre la marcha? ¿Tenía que avergonzarla así?

Su ira estuvo a punto de desbordarse, pero se obligó a contenerla y a preparar una forma de salvar la situación.

Antes de que pudiera hablar, Verena añadió: "Me gradué en la Universidad del Pinar".

Laura abrió los ojos de par en par, y un torbellino de emociones cruzó su rostro. La Universidad del Pinar era una de las instituciones más prestigiosas del mundo, y la revelación la dejó momentáneamente atónita.

Verena, en cambio, se mantuvo firme, sin mostrar ningún indicio de alteración.

La frustración de Laura alcanzó su límite. Siempre supo que Verena había crecido en un lugar menos refinado, pero no esperaba que fuera tan atrevida inventando historias.

Afirmar que se había graduado en la Facultad de Medicina Acorith ya era forzar la verdad, ¿y ahora se atrevía a decir que se había graduado en la Universidad del Pinar? ¿De verdad creía que la gente de aquí se lo creería? Su mentira no tenía ni una pizca de credibilidad.

La sorpresa de Danica se reflejó en sus ojos. Miró de Verena al rostro rígido e inquieto de Laura y, en ese momento, las piezas encajaron. Al comprenderlo, su ceño se frunció todavía más.

Isaac mantuvo la mirada fija en Verena, y ella respondió con otra suave sonrisa. Era cálida, acogedora y tenía la frescura de principios de primavera.

Esa única sonrisa alegró el ánimo de Isaac de una manera que no podía explicar. Se apartó rápidamente, frunciendo el ceño mientras una extraña oleada de timidez lo invadía, no porque ella fuera excepcional, sino porque su amabilidad lo hacía sentirse pequeño de una manera desconocida.

"Asistir a la Universidad del Pinar es sin duda impresionante. Debes de tener mucho talento", dijo Danica, con tono frío y distante.

Los graduados de la Universidad del Pinar se encontraban entre las personas más dotadas del mundo, y llamarlos simplemente talentosos apenas les hacía justicia.

Laura se dio cuenta de que Danica ya había descubierto la mentira, pero se obligó a seguir adelante. "Ja, ja, sí, es muy impresionante. Debo de haberme equivocado... confundiéndola con la universidad a la que irá Kaia".

El intercambio dejó la mesa sumida en un incómodo silencio.

Sin más vacilaciones, Danica dijo: "Estoy muy contenta con Verena, y estoy segura de que Isaac también. En cuanto al acuerdo matrimonial...".

"Mamá", intervino Isaac, deteniéndola antes de que pudiera terminar.

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