Género Ranking
Instalar APP HOT
Santuario Prohibido
img img Santuario Prohibido img Capítulo 4 Cuatro
4 Capítulo
Capítulo 6 SEIS img
Capítulo 7 SIETE img
Capítulo 8 OCHO img
Capítulo 9 NUEVE img
Capítulo 10 DIEZ img
Capítulo 11 ONCE img
Capítulo 12 DOCE img
Capítulo 13 TRECE img
Capítulo 14 CATORCE img
Capítulo 15 QUINCE img
Capítulo 16 DIECISEIS img
Capítulo 17 DIECISIETE img
Capítulo 18 DIECIOCHO img
Capítulo 19 DIECINUEVE img
Capítulo 20 VEINTE img
Capítulo 21 VEINTIUNO img
Capítulo 22 VEINTIDOS img
Capítulo 23 VEINTITRES img
Capítulo 24 VEINTICUATRO img
Capítulo 25 VEINTICINCO img
Capítulo 26 VEINTISEIS img
Capítulo 27 VEINTISIETE img
Capítulo 28 VEINTIOCHO img
Capítulo 29 VEINTINUEVE img
Capítulo 30 Treinta img
Capítulo 31 TREINTA Y UNO img
Capítulo 32 Treinta y dos img
Capítulo 33 TREINTA Y TRES img
Capítulo 34 TREINTA Y CUATRO img
Capítulo 35 TREINTA Y CINCO img
Capítulo 36 TREINTA Y SEIS img
Capítulo 37 TREINTA Y SIETE img
Capítulo 38 TREINTA Y OCHO img
Capítulo 39 Treinta y nueve img
Capítulo 40 CUARENTA img
Capítulo 41 CUARENTA Y UNO img
Capítulo 42 CUARENTA y DOS img
Capítulo 43 CUARENTA Y TRES img
Capítulo 44 CUARENTA Y CUATRO img
Capítulo 45 CUARENTA Y CINCO img
Capítulo 46 CUARENTA Y SEIS img
Capítulo 47 CUARENTA Y SIETE img
Capítulo 48 CUARENTA Y OCHO img
Capítulo 49 CUARENTA Y NUEVE img
Capítulo 50 CINCUENTA img
Capítulo 51 CINCUENTA Y UNO img
Capítulo 52 CINCUENTA Y DOS img
Capítulo 53 CINCUENTA Y TRES img
Capítulo 54 CINCUENTA Y CUATRO img
Capítulo 55 CINCUENTA Y CINCO img
Capítulo 56 CINCUENTA Y SEIS img
Capítulo 57 CINCUENTA Y SIETE img
Capítulo 58 CINCUENTA Y OCHO img
Capítulo 59 CINCUENTA Y NUEVE img
Capítulo 60 SESENTA img
Capítulo 61 SESENTA Y UNO img
Capítulo 62 SESENTA Y DOS img
Capítulo 63 SESENTA Y TRES img
Capítulo 64 SESENTA Y CUATRO img
Capítulo 65 Sesenta y cinco img
Capítulo 66 SESENTA Y SEIS img
Capítulo 67 SESENTA Y SIETE img
Capítulo 68 SESENTA Y OCHO img
Capítulo 69 SESENTA Y NUEVE img
Capítulo 70 SETENTA img
Capítulo 71 SETENTA y UNO img
Capítulo 72 SETENTA Y DOS img
Capítulo 73 SETENTA Y TRES img
Capítulo 74 SETENTA Y CUATRO img
Capítulo 75 SETENTA Y CINCO img
Capítulo 76 SETENTA Y SEIS img
Capítulo 77 SETENTA Y SIETE img
Capítulo 78 SETETENTA Y OCHO img
Capítulo 79 SETENTA Y NUEVE img
Capítulo 80 OCHENTA img
Capítulo 81 OCHENTA Y UNO img
Capítulo 82 OCHENTA Y DOS img
Capítulo 83 OCHENTA Y TRES img
Capítulo 84 OCHENTA Y CUATRO img
Capítulo 85 OCHENTA Y CINCO img
Capítulo 86 OCHENTA Y SEIS img
Capítulo 87 OCHENTA Y SIETE img
Capítulo 88 OCHENTA Y OCHO img
Capítulo 89 OCHENTA Y NUEVE img
Capítulo 90 NOVENTA img
Capítulo 91 NOVENTA Y UNO img
Capítulo 92 NOVENTA Y DOS img
Capítulo 93 NOVENTA Y TRES img
Capítulo 94 NOVENTA Y CUATRO img
Capítulo 95 NOVENTA Y CINCO img
Capítulo 96 NOVENTA Y SEIS img
Capítulo 97 NOVENTA Y SIETE img
Capítulo 98 NOVENTA Y OCHO img
Capítulo 99 NOVENTA Y NUEVE img
Capítulo 100 CIEN img
img
  /  2
img

Capítulo 4 Cuatro

VALENTINA

Me dirijo al comedor cuando, a mitad del corredor, la madre superiora se desprende de la penumbra como una extensión natural de la sombra. Me aguarda junto al roble oscuro de su despacho, inmóvil y austera, sin pronunciar mi nombre porque no lo necesita. Una leve inclinación del mentón es orden suficiente y la sigo.

Dentro, el despacho respira cera añeja y disciplina. La gran cruz en la pared no inspira consuelo, sólo observa. Ella cierra la puerta con un gesto exacto y se acomoda en su silla sin ofrecerme asiento, limitándose a señalar con frialdad la que me espera al otro lado del escritorio. Obedezco en silencio, mientras su mirada se posa sobre mí con una deliberación calculada, sin prisa alguna.

-Reconozco que anoche fui directa -dice-. No permití explicaciones. Juzgué con rapidez.

-Actuó según su deber, madre. El orden debía restablecerse.

-No busco comprensión, Valentina. Busco la verdad.

Sus ojos grises se clavan en los míos.

-Dijiste que te escondiste, que oíste el disparo y que el hombre cayó sobre ti. ¿Sostienes esa versión?

Asiento apenas. Bajo las mangas, mis dedos se enroscan en la tela hasta que el ardor me ancla.

-Sí, madre.

El silencio se alarga, preciso, quirúrgico. No espera palabras; espera una fisura.

-Puedes confiar en mí -dice-. Esta casa se sostiene sobre la verdad.

-No tengo nada más que añadir.

Me observa con detenimiento, como quien evalúa un objeto dañado.

-Tus ojos... -observa, como leyendo un texto tras mis pupilas- tienen una turbiedad nueva. No es el destello del pánico, que se desvanece. Es algo sedimentado. ¿Es temor? ¿O es la sombra de la culpa? Ya no eres la hermana que creía conocer.

Mantengo la lengua quieta. Cualquier palabra sería una grieta.

-Quizá es sólo... la secuela del horror -logro articular-. Presenciar la muerte tan de cerca marca el espíritu.

-No te inculpo -dice, pero la frase no es un alivio; es una advertencia-. Mi deber es custodiar este recinto, su integridad física y espiritual. Y para ello, debemos concordar en cada detalle. La policía vendrá, es inevitable.

Un frío limpio me recorre la espalda.

-¿Vendrán?

-Un cuerpo será encontrado -responde-. Y las preguntas seguirán su curso. La capilla... ¿está intacta?

-Sí, madre. Fue revisada antes del amanecer. No hay rastros.

-Bien.

Se levanta y extrae de un cajón un pequeño crucifijo de madera oscura. Lo coloca en mi mano. Es pesado. Frío.

-Reza aquí -ordena con suavidad-. Pide claridad. Porque si lo que veo en tus ojos es una mentira, te consumirá antes de que nadie más deba intervenir. La mentira siempre castiga primero al que la guarda.

Se da la vuelta. La puerta se cierra con un golpe sordo que resuena en mis huesos.

Aprieto el crucifijo hasta que la madera deja su huella en mi carne, no es el símbolo lo que me quema sino la verdad que guardo, viva y envenenada, en el centro del pecho. Cierro los ojos e intento encontrar esa luz que la madre superiora exige, pero algo dentro de mí arde y lo nubla todo. Respiro hondo y alzo la vista hacia el crucifijo de la pared, su mirada tallada no ofrece consuelo; bajo los ojos y comprendo que aquí no hallaré respuestas.

Me pongo de pie en silencio y camino hacia la puerta con cautela, la abro apenas lo suficiente para asomarme. El pasillo está vacío, así que abro un poco más y, al no ver a nadie, decido irme. Creo que la prueba ha terminado, pero en ese instante Sor Giulietta surge frente a mí, silenciosa como una aparición. Su sonrisa es una capa fina de hielo sobre una inquietud mal disimulada, y sin mediar palabra me guía hasta una pequeña sala junto al patio donde nos sentamos en uno de los bancos de piedra caliza, fríos incluso a través del hábito.

-Valentina -empieza, alisando motas inexistentes en la tela-. Anoche te vi regresar a tu celda muy tarde. También vi al padre Vittorio salir de la capilla... aunque juraría haberlo visto retirarse horas antes. ¿Ocurrió algo?

-No sé qué decirle, hermana -respondo con calma medida-. Permanecí en oración. Perdí la noción del tiempo. Si el padre Vittorio regresó, no fui testigo. Tal vez debería preguntárselo a él.

-No tienes por qué mentirme.

-No estoy mintiendo.

Me observa en silencio, evaluando.

-Solo me preocupaba por ti.

-No debería hacerlo -digo, con suavidad firme-. No ocurrió nada fuera de lo habitual: apagón y lluvia. Nada más.

-Eres joven y...

-Hermana -la interrumpo-, no sé qué es lo que su mente está construyendo, pero no voy a participar en ello.

-¿Qué crees que pienso?

-No caeré en juegos de sospecha -respondo, poniéndome de pie-. Se me hace tarde para atender el comedor. Gracias por su preocupación, pero debo retirarme.

Camino por el pasillo sintiendo las miradas de las otras hermanas clavarse en mi espalda. Cada gesto, cada silencio, parece saber más de lo que digo. Estoy expuesta. Como si el convento entero respirara alrededor de mi secreto, esperando el momento en que deje de resistir.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022