Género Ranking
Instalar APP HOT
Demasiado Tarde Para Arrepentirse, Señor CEO
img img Demasiado Tarde Para Arrepentirse, Señor CEO img Capítulo 1 Mama
1 Capítulo
Capítulo 6 Cuida a byron img
Capítulo 7 ¿No es tu especialidad img
Capítulo 8 Yo puedo sola img
Capítulo 9 No eres digna de el img
Capítulo 10 No te arrepentirás img
Capítulo 11 ¿Debería creerte img
Capítulo 12 Nunca vamos a estar juntos img
Capítulo 13 Nunca te perdonaré img
Capítulo 14 No vuelvas a gritarme img
Capítulo 15 Será mi inseguridad img
Capítulo 16 Perder sus pinturas img
Capítulo 17 ¿Injustamente img
Capítulo 18 No voy a regresar img
Capítulo 19 Lo siento img
Capítulo 20 Corazón renacido img
Capítulo 21 ¿Novia img
Capítulo 22 Gracias por tus servicios img
Capítulo 23 ¿Yo donde duermo img
Capítulo 24 Te vez muy bonita img
Capítulo 25 Mil gracias img
Capítulo 26 ¿A quien le hago caso img
Capítulo 27 ¿Me estás retando img
Capítulo 28 No somos amigos img
Capítulo 29 Un sicópata diría eso img
Capítulo 30 Sueña conmigo img
Capítulo 31 Estoy loco por ti img
Capítulo 32 No te daré contexto img
Capítulo 33 Odio mostrar debilidad img
Capítulo 34 La que los daño img
Capítulo 35 Un par de dias img
Capítulo 36 Es un desgraciado img
Capítulo 37 Me enamore de reto img
Capítulo 38 Expedienté primero img
Capítulo 39 No endulces tus acciones img
Capítulo 40 Fui una estupida img
Capítulo 41 ¿Esta chica es tu novia img
Capítulo 42 Mejor deja de soñar img
Capítulo 43 La primera chica que amo img
Capítulo 44 No me rendire img
Capítulo 45 No son mis únicas opciones img
Capítulo 46 Yo tengo un hermano img
Capítulo 47 No acepto img
Capítulo 48 Se llama karma img
Capítulo 49 De amor nadie se muere img
Capítulo 50 Mi nombre es emmett img
img
  /  1
img
img

Demasiado Tarde Para Arrepentirse, Señor CEO

Autor: Sara.
img img

Capítulo 1 Mama

Lidia.

Me encontraba en mi exposición de arte, vine cómo una invitada más, me gusta mantener mi imagen en privado, también es satisfactorio escuchar lo que los demás piensan, sin saber que la artista los está escuchando, antes no creía posible lograr algo cómo esto. El camino hasta aquí ha sido muy difícil, estuvo lleno de lágrimas, sudor y esfuerzo, finalmente lo logré. Finalmente, puedo sentirme orgullosa de mi misma. Puedo presumir que no elegí mal mi vocación, tal vez no soy Picasso, no le llegó a los talones a van Gogh , pero si soy buena, los precios de mis cuadros lo demuestran.

- ¡Mamá! - Escuché un grito, posteriormente sentí unas manitas alrededor de mi cintura.

- ¿Quién eres tu? - No era un niño del orfanato que suelo visitar, los conozco a todos. O casi todos. Trate de entender por qué me agarraba.- Pequeño, te equivocaste de persona. - Intente razonar con él. ¿Cómo puedo tener un hijo y no saberlo? También está el hecho de que jamás he tenido intimidad.

- Mami, estás viva. - Sus ojos verdes iguales a los míos me hicieron sobre saltarme, imposible. No puede ser, esté niño es...

- Byron. - Podría reconocer esa voz en cualquier lugar. La tengo gravaba en mi memoria cómo si fuera mi maldita canción favorita.

- Papi, encontré a mamá. - Estaba a unos metros del hombre que ame por más de una década, el hombre de 1.87, cabello negro, ojos grises azulados, hombros anchos, labios sexis y rostro apuesto. El era la definición de perfección.

¿Alguna vez le han regalado flores a un hombre? Yo si. Es el que está frente a mí en éste momento.

Lo recuerdo de niño, ¿cómo no me dí cuenta antes? Quizás por qué has estado luchando por olvidar todo de el. Así que no notaste que el pequeño aquí es su viva imagen. Contestó mi voz interior.

- Aléjate de mi. - Ordene a al mocoso. Mi voz antes normal se volvió fría.

- No. No te dejaré. Eres mi mamá. - El niño se aferró a mi, eso me irrito. Su padre dió grandes zancadas hasta llegar con nosotros. Tomó a su hijo y me vio con desaprobación. El niño quiso abrazarme de nuevo pero me aleje. No puedo soportar al niño. Se que es cruel, pero no puedo cuándo el fue el culpable de mi desgracia.

- Aleja a tu hijo de mi. - Me di la vuelta, mis ojos se inundaron, los limpie disimuladamente y camine a la salida, no tenia la fuerza suficiente para permanecer en mi evento. Nadie sabía que yo era la artista, da igual si estoy o no.

- ¡Mamá! ¡Mamá no te vayas! - Los gritos del niño dañaron algo en mi interior. Pero no, yo no voy a ser la madre de ese niño. No cuando su padre eligió a mi hermana en lugar de a mi.

Luke.

Trate de calmar a mi hijo, el simplemente no podía, no sabía que la encontraría aquí, no sabía que su parecido con Layla sería un problema para mí pequeño.

- Es mamá. Quiero ir con mamá. Llévame con ella. - No pedía, exigía lleno de dolor. Me estaba matando verlo así. Pero esa no era su madre, esa ni siquiera era la Lydia que creía conocer.

Solía ser una mujer cálida, dulce y alegre, siempre llena de pintura en la ropa, rostro y cabello, siempre tratando de ganarse mi aprecio, recibía una flor de ella cada mañana, una ramo enorme en mi cumpleaños. Tarjetas con poemas, me perseguía cómo un perro a su dueño. Me miraba cómo una pervertida, era una completa molestia. Eso era lo único que podía pensar de ella.

De esa mujer que ahora no queda rastro. Ahora sus ojos verdes son más fríos que un iceberg, su ropa de colores alegres ha sido reemplazada por un sólo color, el negro. Desde hace años es el único color que usa. Lo sé por qué llegué a verla después de un tiempo casado con su hermana. Layla siempre decía lo preocupada que estaba por Lydia, que le dolía verla convertida en la mujer que se convirtió.

- Papá, llévame con mamá. - Mi hijo me devuelve al presente. ¿Cómo le voy a explicar que esa no es su mamá? Qué ella es la mujer que quiso matarlo cuándo apenas era un feto.

            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022