Género Ranking
Instalar APP HOT
Él es Alexander Blackstone
img img Él es Alexander Blackstone img Capítulo 2 PRÓLOGO
2 Capítulo
Capítulo 6 Intenciones. img
Capítulo 7 Infierno Blackstone. img
Capítulo 8 Malas intenciones. img
Capítulo 9 Pedazos img
Capítulo 10 Provócame. img
Capítulo 11 Jugar con fuego. img
img
  /  1
img

Capítulo 2 PRÓLOGO

P A R T E 1:

EL PODER DE UN BLACKSTONE.

PRÓLOGO.

New York, 1997.

Todo está en absoluto silencio en casa mientras coloco el chupete e la pequeña boca de Aurora, una bebé hermosa de ojos enormes y brillantes, sostuve la mano del pequeño Iker mientras nos escondíamos en la alacena.

Los pesados pasos sonaban en el piso de madera, estaban cerca. No escucho la voz de Florencia, así que aprieto la manita de Iker para que me mire a los ojos, no puedo distinguir muy bien la oscuridad, pero sé que está asustado y no comprende lo que sucede a nuestro alrededor y eso es ahora lo mejor.

Llevo mi dedo índice a mis labios, indicándole que guarde silencio. Él asiente y repite mi acción, es un gran niño.

Entonces mi corazón se paraliza cuando escucho la risa macabra y desquiciada de una mujer. Me hiela la piel y la eriza, Iker tiembla a mi lado y el pequeño bulto que está en un

a canasta se remueve, ruego al cielo con una imperiosa plegaria que Aurora no llore ahora. Y parece que Dios me escucha y ella deja de mover su pequeño cuerpo.

-¡YO, MATE A LA ZORRA! -grita a todo pulmón, eufórica- ¡ESTA MALDITAMENTE ¡MUERTA! ¡MUERTA!

El corazón me late desmedido, mientras mi mente asume todo lo que sale de la boca de esa loca mujer. Ha matado a mi hermana.

-Se lo merecía por zorra y robarme a mi marido, mi dinero, a mi hijo. -Sisea con rabia-. ¿Encontraron a mi hijo y a la bastarda?

-No, señora. Seguramente están con algún familiar de la mujer.

-Seguramente esa perra los deja con alguien, vámonos. Tenemos a una bastarda que buscar y matar.

Mis ojos se van a los de la pequeña bebé que mira con todo con inocencia, me fundo en sus ojos azules pálidos. Debo protegerla.

~ﻬ~

Londres, 1995.

-Mamá no llores, mami -suplico, tomando su rostro con mis manos-. Yo voy a cuidarte.

Sonríe con tristeza mientras sorbe por su nariz sonrojada, mami está triste porque papá está en el cielo.

-Yo lo sé, bebé -llora con fuerza-. Eres lo que tu padre y yo más amamos en el mundo, Alex, no lo olvides nunca.

Besa mi frente y me abraza con fuerza. El cementerio no me gusta y no quiero ver como papá se duerme en esa caja de madera, no me gusta. Papá prometió que estaría conmigo y mamá para mi cumpleaños seis.

-Mami, ¿cuándo va a salir mi papá de ahí?

Su pequeña sonrisa se borra y creo que he dicho algo muy malo, porque sus ojos se vuelven a llenar de lágrimas mientras llora con fuerza, no quiero que mi mami llore.

-Vendrá del cielo pronto, ¿verdad?

Ella niega y mis ojos comienzan a picar, quiero ver a mi papá. Debíamos ir a trabajar juntos, él lo prometió.

Mamá deja la rosa blanca en mi mano y se pone sobre sus rodillas a mi lado, toma mi rostro con suavidad mientras me acaricia las mejillas, lloro con fuerza mientras besa mi frente.

-Papá está en el cielo, Alex, desde ahí va a cuidarnos y vernos siempre -niego con fuerza, mientras lloro-. No va o volver, amor, tu papi está en el cielo. Murió y cuando los hombres buenos mueren, se van al cielo para ser ángeles y cuidar su familia, como tu papi lo hace ahora con nosotros.

-¡No! -lloriqueo.

Siento como mi pecho duele, no es como cuando me enfermo por mojarme cuando llueve, no es como cuando mucho chocolate. Duele de verdad, como cuando como sopa muy caliente.

-Ahora, tú eres el hombre de la casa, Alex. Será tan bueno como tu padre, mi amor

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022