Género Ranking
Instalar APP HOT
De novia por contrato a eterna obsesión: ¡mi marido se negó a dejarme ir!
img img De novia por contrato a eterna obsesión: ¡mi marido se negó a dejarme ir! img Capítulo 2 Por favor, ven con nosotros
2 Capítulo
Capítulo 6 Te ensucié la ropa img
Capítulo 7 No te confundas img
Capítulo 8 ¿Qué acaba de decir img
Capítulo 9 Esto es acoso img
Capítulo 10 ¿Las cosas se han puesto tan mal img
Capítulo 11 Terminemos el compromiso img
Capítulo 12 ¿Por qué tiras eso img
Capítulo 13 No quiero tu caridad img
Capítulo 14 ¿Por qué es tan tacaño img
Capítulo 15 Necesito tu ayuda con algo img
Capítulo 16 Cancelemos el matrimonio img
Capítulo 17 Llévame a la rueda de prensa img
Capítulo 18 ¿Nova ya envió el video img
Capítulo 19 Así que ya no te protegeré img
Capítulo 20 ¿No vas a ir tras ella img
Capítulo 21 ¿Cómo terminaste así, Nicole img
Capítulo 22 Ni siquiera merece mi atención img
Capítulo 23 Levántate un poco la falda img
Capítulo 24 ¿Sigues pensando en otra persona img
Capítulo 25 Ya tengo un plan img
Capítulo 26 Voy a empujarte img
Capítulo 27 Ahora cumplirás tu promesa img
Capítulo 28 Nada saldrá mal img
Capítulo 29 Te preparamos esto img
Capítulo 30 No podía dormir img
Capítulo 31 ¿Tomándome fotos img
Capítulo 32 ¿Se trata de esa mujer img
Capítulo 33 No me provoques img
Capítulo 34 Úsala como quieras img
Capítulo 35 Llámame 'cariño' img
Capítulo 36 No tergiverses las cosas img
Capítulo 37 Quiero ir a un bar img
Capítulo 38 Déjalo ir img
Capítulo 39 ¿Por qué me evitas img
Capítulo 40 ¿Te sientes bien img
Capítulo 41 Enséñale a hablar correctamente img
Capítulo 42 ¿Tiene alguna preferencia en particular img
Capítulo 43 Creo que deberías quedártela img
Capítulo 44 No te culpo img
Capítulo 45 Quizá deberías intentar contactarlo directamente img
Capítulo 46 Ya no ayudaré al Grupo Jaramillo img
Capítulo 47 No debí perder los estribos img
Capítulo 48 Ahora estoy ocupada img
Capítulo 49 Vamos a casarnos por el civil img
Capítulo 50 Nunca había estado en un lugar como este img
Capítulo 51 ¿Oíste eso img
Capítulo 52 No te rías img
Capítulo 53 Son solo para ti, Bethany img
Capítulo 54 Un regalo extraordinario img
Capítulo 55 ¿Cuándo comienza el acuerdo de un año img
Capítulo 56 Se trata de tu esposa img
Capítulo 57 Ahora enséñame a cocinar img
Capítulo 58 ¿Puedo besarte img
img
  /  1
img

Capítulo 2 Por favor, ven con nosotros

Dentro de la lujosa suite del hospital, un celular zumbaba repetidamente sobre la mesa. Sin embargo, la pareja cercana lo ignoraba por completo, absorta al máximo en un acalorado abrazo.

"Gavin, Bethany no para de llamarte. Dime, entre las dos, ¿quién te importa más?", preguntó la mujer, con una expresión juguetona y seductora.

Se trataba de Nicole Valle, la media hermana de Bethany.

"Tú, obviamente. Bethany es insoportablemente aburrida. No puede compararse contigo para nada. La única razón por la que he estado con ella es porque se supone que heredará parte de las acciones de tu familia. Sin eso, ni siquiera le dedicaría un vistazo", respondió Gavin, en un tono consentidor, silenciando el celular y apretándola con más fuerza.

"Esas acciones siguen en manos de su inestable madre. Bethany no recibirá nada hasta que se case, pero, honestamente, eso nunca va a pasar", replicó Nicole, con un destello calculador en sus pupilas.

"¿Por qué no?", preguntó Gavin, intrigado.

"Si Shirley muere antes de que Bethany se case, las acciones volverán a mi padre para que las reparta", explicó la mujer. Luego, con una sonrisa fría, prosiguió: "Shirley tiene leucemia, ¿verdad? ¿Y adivina quién es la donante compatible?".

Justo cuando Bethany iba a abrir la puerta, se detuvo en seco, pues una terrible sospecha comenzó a formarse en su mente.

"¡Soy yo!", exclamó Nicole, soltando una risita de suficiencia. "Bethany nunca se imaginaría que la donante soy yo. Mientras yo me niegue a donar, su madre no tendrá más remedio que esperar la muerte. Y cuando eso pase, haré que mi padre transfiera esas acciones a mi nombre".

"Eres genial, cariño", afirmó Gavin, con el entusiasmo brillando en sus ojos. "Entonces, ¿quieres ser mi novia?".

"Hace mucho que soy tuya. ¿No es obvio?", contestó Nicole, con una sonrisita, dándole un golpecito en el pecho.

Sus miradas se encontraron, llenas de complicidad, antes de atraerse y besarse, en un movimiento apasionado.

Fuera de la habitación, Bethany los observaba. La furia ardía en sus pupilas, mientras un sabor amargo y metálico subía por su garganta.

Por fin entendía que todo había sido una mentira.

Todas las promesas de amor de Gavin habían sido una mentira. Incluso la donante que debía salvar a su madre era parte de un elaborado engaño. Esos dos lo habían planeado todo cuidadosamente.

Planeaban construir su tan ansiado futuro sobre la muerte de su madre. Y eso era algo que nunca podría perdonarles.

Una fría determinación se apoderó de ella: les haría pagar por esto.

Lanzó una última mirada cargada de odio al interior, se dio la vuelta y se marchó en silencio, avanzando directamente a la unidad de trasplantes del piso superior.

Dentro, Shirley dormía en la cama, con una vía intravenosa puesta en el dorso de la mano. Después de someterse al tratamiento, su cuerpo se había vuelto tan frágil que apenas podía sostener las funciones vitales básicas sin estar canalizada.

Bethany permaneció fuera de la puerta de cristal, observándola mientras el mensaje del médico no dejaba de resonar en su mente. Sin el trasplante, a Shirley no le quedaba más de una semana de vida. Sin dudarlo ni un segundo, comenzó a marcar a todos los contactos que tenía.

Nicole nunca aceptaría donar, y Gavin, el hombre que una vez creyó que era su última esperanza, había resultado ser un vil mentiroso.

No le quedaba más remedio que encontrar otra solución. Sin embargo, entre tanta gente, encontrar a un donante de médula ósea compatible con tan poco tiempo era casi imposible.

Poco a poco, comenzó a amanecer. Bethany había llamado a todos los contactos de su lista, pero ninguno pudo hacer nada.

De repente, un fuerte golpeteo interrumpió el silencio, lo que hizo que la joven levantara la cabeza.

En algún momento, Shirley se había bajado de la cama y ahora golpeaba la gruesa puerta de cristal repetidamente. Además, con una expresión desquiciada e inquietante, le dedicaba una sonrisa a su hija.

A lo largo de los años, otros habían tachado a la enferma de loca, pero para Bethany siempre había sido la misma madre amable y cariñosa.

A pesar de ello, no pudo enfrentarla en ese momento. Parecía que no quedaba ninguna solución posible.

Bethany retrocedió por instinto, sin atreverse a mirarla a los ojos. Sin ningún lugar al que retroceder, se encontró acorralada.

Mientras tanto, Shirley seguía inclinándose hacia ella, con una sonrisa inocente, completamente ajena a que la muerte la acechaba.

Incapaz de contenerse por más tiempo, la joven se dejó caer al suelo junto a la pared y se cubrió el rostro con ambas manos, mientras los sollozos se apoderaban de ella.

De repente, el sonido de pasos apresurados resonó por el pasillo. Con la visión borrosa por las lágrimas, Bethany alzó la cabeza y vio a varios hombres vestidos de negro parados frente a ella.

"Señorita, nuestro jefe quiere verla. Por favor, venga con nosotros".

Fuera de la entrada del hospital, un Rolls-Royce Cullinan estaba esperando.

Connor estaba sentado en el asiento trasero, ataviado con un traje hecho a la medida. Sus facciones tranquilas irradiaban autoridad; de vez en cuando tamborileaba sus largos dedos contra su rodilla, lo que revelaba un toque de impaciencia.

Un guardaespaldas golpeó la ventanilla y se agachó ligeramente mientras decía con respeto: "Señor, la hemos traído".

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022