Género Ranking
Instalar APP HOT
De novia por contrato a eterna obsesión: ¡mi marido se negó a dejarme ir!
img img De novia por contrato a eterna obsesión: ¡mi marido se negó a dejarme ir! img Capítulo 5 ¡Gavin, ayúdame!
5 Capítulo
Capítulo 6 Te ensucié la ropa img
Capítulo 7 No te confundas img
Capítulo 8 ¿Qué acaba de decir img
Capítulo 9 Esto es acoso img
Capítulo 10 ¿Las cosas se han puesto tan mal img
Capítulo 11 Terminemos el compromiso img
Capítulo 12 ¿Por qué tiras eso img
Capítulo 13 No quiero tu caridad img
Capítulo 14 ¿Por qué es tan tacaño img
Capítulo 15 Necesito tu ayuda con algo img
Capítulo 16 Cancelemos el matrimonio img
Capítulo 17 Llévame a la rueda de prensa img
Capítulo 18 ¿Nova ya envió el video img
Capítulo 19 Así que ya no te protegeré img
Capítulo 20 ¿No vas a ir tras ella img
Capítulo 21 ¿Cómo terminaste así, Nicole img
Capítulo 22 Ni siquiera merece mi atención img
Capítulo 23 Levántate un poco la falda img
Capítulo 24 ¿Sigues pensando en otra persona img
Capítulo 25 Ya tengo un plan img
Capítulo 26 Voy a empujarte img
Capítulo 27 Ahora cumplirás tu promesa img
Capítulo 28 Nada saldrá mal img
Capítulo 29 Te preparamos esto img
Capítulo 30 No podía dormir img
Capítulo 31 ¿Tomándome fotos img
Capítulo 32 ¿Se trata de esa mujer img
Capítulo 33 No me provoques img
Capítulo 34 Úsala como quieras img
Capítulo 35 Llámame 'cariño' img
Capítulo 36 No tergiverses las cosas img
Capítulo 37 Quiero ir a un bar img
Capítulo 38 Déjalo ir img
Capítulo 39 ¿Por qué me evitas img
Capítulo 40 ¿Te sientes bien img
Capítulo 41 Enséñale a hablar correctamente img
Capítulo 42 ¿Tiene alguna preferencia en particular img
Capítulo 43 Creo que deberías quedártela img
Capítulo 44 No te culpo img
Capítulo 45 Quizá deberías intentar contactarlo directamente img
Capítulo 46 Ya no ayudaré al Grupo Jaramillo img
Capítulo 47 No debí perder los estribos img
Capítulo 48 Ahora estoy ocupada img
Capítulo 49 Vamos a casarnos por el civil img
Capítulo 50 Nunca había estado en un lugar como este img
Capítulo 51 ¿Oíste eso img
Capítulo 52 No te rías img
Capítulo 53 Son solo para ti, Bethany img
Capítulo 54 Un regalo extraordinario img
Capítulo 55 ¿Cuándo comienza el acuerdo de un año img
Capítulo 56 Se trata de tu esposa img
Capítulo 57 Ahora enséñame a cocinar img
Capítulo 58 ¿Puedo besarte img
img
  /  1
img

Capítulo 5 ¡Gavin, ayúdame!

"La tormenta de anoche dañó la red de fibra óptica en los alrededores del hotel. Por eso, las cámaras de seguridad no grabaron hacia dónde se dirigió la mujer", respondió el asistente de Connor, tras una breve pausa.

El jefe dejó entrever una leve sensación de pérdida. Abrió un compartimento y sacó una camisa bien doblada.

"Es de ella. Úsala para rastrearla", indicó.

Había encontrado la prenda cerca de la puerta de la habitación. En ese momento, su intención había sido devolvérsela personalmente, disculparse adecuadamente y enmendar la situación. Sin embargo, ahora no había rastro de esa mujer.

Y se daba cuenta de que ayer ni siquiera se había molestado en mirarla a la cara. A pesar de ello, el eco de su llanto aún resonaba en su memoria.

"Yo no te drogué", le había repetido una y otra vez, pero él no se había molestado en creerle.

De hecho, había creído que todo era parte de un engaño extremadamente elaborado, así que se había vuelto mucho más brusco durante el sexo.

Al instante siguiente, experimentó una fuerte pesadez en el pecho. "Repórtame en cuanto encuentres algo", indicó, con tono áspero, mientras apretaba ligeramente los dedos.

"Sí, señor".

Después de que Connor se fue, Bethany también salió de la villa. Como él se negaba a ayudarla, no tenía más remedio que buscar una solución por su cuenta.

Durante varios días seguidos, recorrió un lugar tras otro en una búsqueda desesperada de ayuda. Sin embargo, ese día no fue diferente a los demás: nadie aceptaba recibirla.

"Nuestro jefe no tiene ningún interés en reunirse contigo. Quedarte aquí todo el día no cambiará nada. ¡Vete!", le indicaron los guardias, antes de arrastrarla a la salida y aventarla al pavimento fuera del edificio.

Al instante siguiente, las puertas del edificio se cerraron frente a ella con firmeza.

Últimamente, todos los que una vez le habían prometido ayuda por teléfono de repente comenzaron a evitarla.

La joven comenzó a arrastrarse para levantarse, cuando una voz burlona resonó cerca de ella.

"Vaya, vaya, mírate. No esperaba verte en un estado tan patético", comentó Nicole, ataviada con un elegante vestido, al último grito de la moda, agarrada del brazo de Gavin con evidente orgullo.

Esos dos ya no se molestaban en ocultar nada.

"¿Cuánto tiempo lleva esto?", preguntó Bethany, mirándolos con frialdad. Su voz era firme y no hubo gritos ni lágrimas.

"Bethany, yo...", balbuceó Gavin, quien se veía incómodo, evitando su mirada.

"Desde que lo engañaste, por supuesto. Gavin estaba destrozado y yo fui quien lo consoló", lo interrumpió Nicole, con una sonrisa burlona, apretándolo del brazo.

"No inventes cosas. ¿Crees que todo el mundo es como tú, que te la pasas enredada en asuntos turbios? Y no lo olvides: tu propia madre construyó su vida sobre la ruina matrimonial de otra persona. Ahora tú me estás haciendo lo mismo a mí", replicó Bethany, soltando una risita fría.

Nicole hizo una mueca al instante. El pasado de su madre era un tema delicado: siempre había sido una amante, antes de conseguir arrebatarle su marido a Shirley durante una crisis nerviosa. Por ende, ella no toleraba que nadie sacara el asunto a colación.

"¡Cállate!", gritó Nicole, abalanzándose sobre ella.

Antes de que Bethany pudiera reaccionar, su media hermana la agarró de la ropa y se la desgarró con violencia. La tela se rasgó en segundos y las marcas en la piel de la víctima quedaron expuestas.

Bethany trató de cubrirse rápidamente, pero ya era demasiado tarde.

"¡Gavin, mira! ¡Te dije que te estaba poniendo los cuernos!", exclamó Nicole triunfalmente, señalándola.

A Gavin se le ensombreció el semblante de inmediato y su expresión de confusión fue reemplazada por la ira.

"Nicole me advirtió que me fuiste infiel. Al principio no lo creí, pero ahora está claro. De verdad me traicionaste. Eres repugnante".

"¡Si no hubieras enviado ese mensaje, nada de esto habría pasado!", exclamó la acusada, alzando la voz con fuerza.

"¿Qué mensaje?", preguntó Gavin, frunciendo el ceño, confundido.

"Vaya. ¿Ese mensaje? Lo envié desde su teléfono. Solo era una pequeña broma inofensiva. No pensé que de verdad lo harías. Así que dime, ¿cómo fue acostarte con cualquier tipo?", escupió Nicole, soltando una risita suave y burlona.

Bethany se quedó paralizada. Segundos después, una escalofriante revelación la invadió. Así que ese hombre... formaba parte de la trampa de Nicole.

Sintió que una oleada de rabia estallaba dentro de ella con tanta fuerza que empezó a temblar sin control. Nunca le había hecho daño, ni una sola vez. Sin embargo, su media hermana le había robado a su prometido, saboteado el tratamiento de su madre y destruido sistemáticamente cada parte de su vida.

La mera crueldad de todo la dejó sin aliento. ¿Cómo alguien podía ser tan malicioso?

La furia en su interior siguió intensificándose, llevando su razón al límite.

"Viniste aquí buscando al señor Benítez, ¿verdad? Qué gracioso, acabo de salir de su despacho. ¿Quieres saber lo que le dije?", prosiguió Nicole, con una sonrisa burlona, ladeando la cabeza.

En ese momento, todo encajó en la mente de Bethany. Su interlocutora era quien le había bloqueado todas las vías posibles para la supervivencia de su madre.

"¡Cállate!", gritó Bethany, incapaz de contenerse más, antes de abalanzarse sobre ella.

Nicole gritó sobresaltada y retrocedió tambaleándose, pero Bethany la agarró del pelo y la tiró al suelo. Se montó sobre ella y la golpeó repetidamente sin parar, de izquierda a derecha.

Nicole gritaba y se retorcía, pero no podía liberarse. Solo lloraba, mientras los golpes continuaban.

"¡Me duele! ¡Gavin, ayúdame!", gritó.

"¡Bethany, ¿estás loca?! ¡Para ahora mismo!", intervino el hombre, abalanzándose sobre su ex en un intento de apartarla.

Sin embargo, la aludida estaba consumida por la rabia, y su fuerza se había multiplicado por la furia. Él no solo no logró contenerla, sino que también recibió varias cachetadas mientras lo intentaba.

La conmoción continuó durante más de diez minutos hasta que dos policías que patrullaban llegaron e intervinieron, obligándola a soltarla.

Bethany estaba inmovilizada en el suelo, despeinada y respirando con dificultad. Mantenía sus ojos rojos y llenos de furia clavados en Nicole; parecía que era alguien que había perdido el control.

Nicole tenía la cara roja y llena de marcas de manos. Aunque quería responder verbalmente, el miedo la hizo retroceder.

Se escondió rápidamente detrás de Gavin y, entre sollozos temblorosos, declaró: "¡Agentes, ni siquiera la conozco! De repente me atacó sin motivo. Es peligrosa. ¡Tienen que interrogarla bien!".

A Bethany no le sorprendió la mentira. Su media hermana siempre retorcía situaciones como esa. Sin embargo, lo que más la aterrorizaba era que se la llevaran. Si acababa detenida, no quedaría nadie que cuidara de Shirley. Y cuando volviera, podría encontrarse con el cadáver de su madre.

"¡Miente! ¡Eso no fue lo que pasó!", exclamó Bethany, luchando con ferocidad. Sin embargo, los agentes ya la habían visto atacar a Nicole y habían tomado una decisión.

"¡Basta!", ladró un oficial, antes de golpearle la parte posterior de la rodilla y obligarla a arrodillarse.

Bethany sintió el dolor recorriendo su pierna, lo que la debilitó al instante. Su resistencia se desvaneció, dejó caer los hombros y la arrastraron a la patrulla, mientras lágrimas resbalaban por su rostro.

"Bethany, será mejor que te sientes ahí y pienses con cuidado qué ataúd vas a elegir para tu madre", comentó Nicole, tras soltar una carcajada de satisfacción, viendo cómo se llevaban a su enemiga como una marioneta rota. Luego se dirigió a Gavin y le dijo: "Cariño, ven conmigo. Conseguiremos un informe médico y nos aseguraremos de que reciba la sentencia que se merece".

Dicho eso, entrelazó su brazo por el suyo y se dio la vuelta para irse, con una expresión de suficiencia.

"¿Quién te dio derecho a tocar a mi prometida?", resonó justo en ese momento una voz baja y gélida.

Anterior
                         
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022