Género Ranking
Instalar APP HOT
Novia abandonada
img img Novia abandonada img Capítulo 5 Zapatillas blancas
5 Capítulo
Capítulo 11 Soledad img
Capítulo 12 Hermano img
Capítulo 13 Tranquilidad img
Capítulo 14 Despacio img
Capítulo 15 Libreta img
Capítulo 16 Un mes después img
Capítulo 17 Atrapar img
Capítulo 18 Brianna img
Capítulo 19 ¿Cómo estás img
Capítulo 20 Esperanza img
Capítulo 21 Cachetada img
Capítulo 22 Amigo img
Capítulo 23 Amiga img
Capítulo 24 Tuve miedo img
Capítulo 25 Me siento... img
Capítulo 26 ¿Confías en mi img
Capítulo 27 Lo siento mucho img
Capítulo 28 Esteban img
Capítulo 29 Situaciones img
Capítulo 30 Hola Esteban img
Capítulo 31 Año triste img
Capítulo 32 Melissa. img
Capítulo 33 Es el color del cielo img
Capítulo 34 Es el señor Alba. img
Capítulo 35 No puedo. img
Capítulo 36 Camila img
Capítulo 37 ¿Eres autista img
Capítulo 38 <<Si es que lo hacía>> img
Capítulo 39 Buen día. img
Capítulo 40 Briana img
Capítulo 41 Trabajo img
Capítulo 42 Devanador de canilla img
Capítulo 43 Melisa. img
Capítulo 44 Memoria img
Capítulo 45 Si eso. img
Capítulo 46 Buu img
Capítulo 47 Heredero img
Capítulo 48 ¿Hacer qué img
Capítulo 49 ¿Si has pensado en mi img
Capítulo 50 Julia img
Capítulo 51 Feliz img
Capítulo 52 Abuela img
Capítulo 53 Café img
Capítulo 54 Pederte img
Capítulo 55 Verdad img
Capítulo 56 Gracias..- img
Capítulo 57 Adios... img
Capítulo 58 Nunca.. img
Capítulo 59 Con nadie. img
Capítulo 60 Quiero un bebé img
Capítulo 61 No img
Capítulo 62 Amor img
Capítulo 63 Hija img
Capítulo 64 prometí. img
Capítulo 65 No, estás huyendo img
Capítulo 66 Se despierta... img
Capítulo 67 perdí el bebé. img
Capítulo 68 Por nada. img
Capítulo 69 Pero es la verdad. img
Capítulo 70 No quiero img
Capítulo 71 Teléfono img
Capítulo 72 Hernán img
Capítulo 73 Divorciada img
Capítulo 74 Un año img
Capítulo 75 El la entiende. img
Capítulo 76 Tranquila mi niña img
Capítulo 77 Bueno img
Capítulo 78 Gracias Esteban img
Capítulo 79 No te vi img
Capítulo 80 Lágrimas img
Capítulo 81 Bobo img
Capítulo 82 Comenta img
Capítulo 83 ¿cómo estás img
Capítulo 84 ¡Para la miseria me siento! img
Capítulo 85 ¿cómo te sientes img
Capítulo 86 La habitacion es muy bella. img
Capítulo 87 Hola mi niña. img
Capítulo 88 ¿Ejercicio img
Capítulo 89 Claro img
Capítulo 90 ¿Lo conoces img
Capítulo 91 No, en realidad... img
Capítulo 92 Brianna img
Capítulo 93 Eso no pasará img
Capítulo 94 Novia divorciada img
img
  /  1
img

Capítulo 5 Zapatillas blancas

Capitulo 5

Ella asintió, siguiéndolo a través de los largos pasillos. Podía ver, Esteban en su mano izquierda, llevaba su estropeado vestido.

Hasta que llegaron a la parte de la cocina, él dejó el vestido depositado en la mesa.

Sacó una gran olla de aluminio, bajo su mirada atenta y curiosa.

Briana, no entendía muy bien el propósito de aquella olla.

Siempre, había lavado todo en el lavarropa automático, ni siquiera se había interesado en siquiera refregar alguna mancha difícil de salir, porque no las había.

Siempre había estudiado, y nunca había hecho un trabajo que requiere mayor esfuerzo . Por eso siempre estuvo impecable, con su ropa moderna, sus zapatillas blancas inmaculadas.

Nunca se había preocupado, por un par de zapatillas sucias, y eso le hizo recordar que debería mirarse los pies.

Encontrándose con sus triste zapatillas blancas ahora de color oscuro.

Ahora se arrepentía.

<<¿Por qué le había pedido zapatillas de ese color?>>

Esteban, mencionó su desacuerdo a utilizar algo así en ese sitio. Pero había respetado aún así, lo que quería Brianna.

Recuerdo:

-Brianna ¿Zapatillas blancas? -preguntó confundido.

Ella Asintió y el la miró sin entender.

-Pero... en este lugar no te durará.

Pero al parecer, hoy ha sido de las mejores ideas que ella había tenido en ese momento. Porque ahora, no solo tenía un vestido estropeado, sino también unas zapatillas en la mismas condiciones.

No pudo evitar hacer un muffin, como fuera una niña. Él la miro divertida y le habló:

-Las limpiamos, descuida.

Brana, se dejó llevar por el.

Una hora más tarde, su vestido blanco ya se encontraba impecable y colgado en la parte de afuera. Sus zapatillas, estaban en las mismas condiciones, impecable e inmaculadas.

Mientras caminaba, a través de la granja: no pudo evitar notar que habían ovejas. Se acercó con curiosidad y empezó a acariciar una que era un corderito. El corderito le olfatió la mano izquierda, y ella intento reírse, aunque no le salió ningún sonido, en ese momento extraño se sintió feliz.

-Genial, encontraste la comida de hoy.

Y sin, un ápice de arrepentimiento: la mató.

Brianna se quedó completamente congelada, parada en su sitio. No podía decir nada, y aunque pudiera, no habrían palabras que pudieran salir de su boca. Se quedó completamente perpleja, ante la conducta de Esteban.

<<¿Por qué hizo eso?>>

El se marchó, sin una pizca de arrepentimiento. Ella no sabía, si había exagerado un poco al reaccionar de esa manera.

Brianna en esa tarde, decidió estar lejos de él. No quería, acercarse.

Unas horas más tarde, niya removía con sutileza la comida con su tenedor. Aquella carne, tierna y jugosa, en ese momento no le apetecía en lo más mínimo. Por alguna razón, se sentía un poco confuso. Esteban por otro lado, no entendía muy bien la actitud de Briana.

"¿Por qué no querrá comer?"

Tampoco, sabía de qué manera preguntarle, no sabía si había hecho algo para que ella se encontrara en esas condiciones.

<>

>

Esteban, no entendía porque ahora su invitada, tenía ese rostro tan confuso y con una pizca de temor.

-¿Quieres mas jugo?

Antes de terminar aquella palabra, ella tomó la jarra y se sirvió sola.

Esteban, siguió la ruta de su mano y miro sorprendido; no obstante no dijo nada. El silencio tétrico, era silenciado por los cubiertos chocar entre sí.

Era un baile extraño de miradas, con volteretas y saltos de volumen.

Briana, no entendía muy bien

¿De qué manera afrontar aquella situación?

Aunque después de algunas horas, de procesar lo , su estómago empezaba hacer reclamo ante su protesta de no comer.

Mientras, ayuda a la limpieza a Esteban. Su estómago rugió.

Esteban inmediatamente la miró de soslayo, un poco confuso y con una ceja levantada.

-Tienes hambre -mencionó con una sonrisa, Brianna tragó saliva avergonzada.

Se había dado cuenta, que su invitada, no había probado ningún bocado. Aquello en parte, le pareció extraño. Puesto que Briana, era una mujer que comía bastante bien.

Por eso en ese momento, dejó de limpiar la mesa de madera, para acercarse a la nevera. Sacó un yogur, de frutilla y lo sirvió en un vaso de vidrio. Se acercó a ella y se lo extendió.

-Debes tener hambre, si quieres hornearé algo para tí.

Briana, lo miró sorprendida. Nuevamente, no parecía ser aquel chico que le había dado tanto miedo hace unos minutos atrás. Volvió a perderse , sus ojos claros y sin dudar tomó ese vaso de yogurt.

Minutos más tarde, ambos estaban inmersos en una preparación. Ella tenía alguna idea de cocina.

Aunque sus bizcochuelos, se trataban de los preparados; hechos de caja, bizcochuelos, siempre impecables, y rectos en los supermercados.

Su preparado era sumamente sencillo: tenías que arreglar unos huevos, leche y batir; te quedaba un perfecto y perfumado. Al igual que esponjoso.

Aquella preparación, que él estaba haciendo, distaba mucho de aquello que ella conocía.

Lo primero que él hizo, bajo la atenta mirada de brianna. Introdujo tres huevos grandes, y los batió por muchos minutos, hasta que se hicieron espumosos.

Después de aquel proceso, le echó una taza entera de azúcar blanca, le parece bastante dulce a decir verdad. A pesar, de sus pensamientos , siempre no pudo decir nada.

Volvía a batir sin parar, aunque no tenía una batidora eléctrica, sino que tenía un tenedor y su fuerte brazo.

-Mi... -hizo una pausa, Brianna lo observó moviendo la cabeza hacia un lado -me enseñó durante muchos años a preparar bizcochuelos, galletas, pastafrolas y demás preparaciones de postres. Creo que era una forma , de conocernos el uno con el otro, una especie de ritual del cual los dos estábamos muy entretenidos. Hasta que ella, ya no estuvo más en esta vida.

<<¿Quién habrá sido? ¿Una abuela, una mamá?>>

Briana cómo le hizo una seña:

"¿Por qué?"

-¿Por qué murió?

Ella asintio.

-Fue un poco extraño su muerte, siempre con papá y mi hermano nos alejabamos muchos kilómetros. Más adelante hay muchos montes, y a veces cuando vienen temporadas duras; dónde las heladas te congelan y no puedes comer; no te queda otra que buscar alimentos.

"En ese día, al parecer mamá se había preocupado por el frío que hacía. Nosotros estábamos en la búsqueda, de algún ciervo que nos pudiera dar alimento durante algún tiempo. Papá, le disparó de lleno en el corazón. Y dos niños, de 10 y 14 años, miraron con el dolor en el alma: su madre fallecida. Y no solo eso, nuestros sacos abrigados, quedaron empapados en su sangre . Por eso estaba más que seguro, que ella había ido corriendo, a buscarnos para abrigarnos."

"Lo siento"

-Yo.. también lo siento, era mi mamá.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022