Capítulo 5 La esperanza

Un hombre llamado Julián, que tenía conexiones inesperadas con el pasado de Teresa. Julián reveló que Teresa había estado involucrada en negocios turbios que podrían hundirla si salían a la luz.

-Usaremos esta información- dijo Eva, con un destello de vengan Es hora de que Teresa pague por lo que ha hecho.

Con Julián como su aliado, Eva comenzó a desenmascarar los oscuros secretos de Teresa y Nancy, mientras mantenía a Vicente al margen para protegerlo. La lucha se volvía cada vez más peligrosa, pero Eva estaba decidida a vencer

Eva, aún conmocionada por la tragedia, intentaba encontrar un poco de calma. Sin embargo, días después, Vicente recibió el sobre anónimo con las fotografías manipuladas. La imagen del supuesto beso entre Eva y Antonio encendió dudas en su mente, y aunque quería confiar en ella, el dolor y la confusión lo abrumaron.

Cuando Vicente enfrentó a Eva, su voz reflejaba su desilusión:

-¿Cómo explicas esto, Eva? ¿Por qué te encontraste con ese hombre?- preguntó, sosteniendo las fotos en su mano.

Eva, horrorizada al ver las imágenes, intentó explicarse:

-¡Vicente, esto es una mentira! Yo fui a esa cafetería porque me dijeron que tenía información sobre mi madre. Nunca hice nada inapropiado, ¡tienes que creerme!- suplicó con lágrimas en los ojos.

Pero Vicente, con el corazón roto, no podía pensar con claridad. La sombra de la traición parecía pesar demasiado.

-No sé qué creer, Eva. Esto... esto es demasiado. Creo que necesitamos un tiempo para reflexionar.- dijo Vicente con un tono frío y distante.

Eva sintió que su mundo se derrumbaba una vez más. No podía creer que Teresa y Nancy hubieran logrado separarlos, pero no estaba dispuesta a rendirse.

Mientras tanto, Nancy y Teresa celebraban su éxito, seguras de que Eva estaba fuera del camino. Sin embargo, Teresa, siempre calculadora, advertía:

-No bajes la guardia, Nancy. Esa mujer es más fuerte de lo que parece. Aún podría sorprendernos.

Por otro lado, Eva, con el corazón roto pero con una determinación renovada, decidió que era hora de enfrentar a Teresa y Nancy directamente. Con la ayuda de Julián, comenzó a reunir pruebas no solo para limpiar su nombre, sino también para exponer los oscuros secretos de sus enemigas.

Al día siguiente, después de la dolorosa separación, Eva comenzó a notar extraños síntomas: mareos, náuseas persistentes y una sensación de agotamiento que no podía ignorar. Al principio pensó que era el estrés y la angustia por lo ocurrido, pero la preocupación comenzó a crecer.

Esa misma tarde decidió visitar a un médico para despejar dudas. Después de algunos análisis, el doctor la miró con una sonrisa cálida.

-Señorita Eva, felicidades. Está embarazada de aproximadamente siete semanas- anunció el doctor con suavidad.

Eva se quedó paralizada por un instante. La noticia la golpeó como un torrente de emociones: alegría, miedo, incredulidad y, sobre todo, incertidumbre. Sabía que este bebé era de Vicente, pero también sabía que la relación entre ellos estaba rota por culpa de Teresa y Nancy. ¿Debería contarle? ¿O era mejor guardar silencio hasta que pudiera encontrar las pruebas para limpiar su nombre?

De regreso a su casa, Eva se sentó en su cama abrazando el relicario de su madre. Su mente estaba llena de pensamientos encontrados. No podía permitir que el pasado y las mentiras de otros definieran su futuro ni el del bebé que llevaba en su vientre.

Mientras tanto, Vicente, aún confundido y dolido, intentaba enfocarse en su trabajo, aunque las dudas sobre Eva lo consumían. Una parte de él quería creer en ella, pero las fotografías seguían atormentándolo. Poco sabía él que su vida estaba a punto de cambiar nuevamente.

Por otro lado, Teresa y Nancy seguían con sus maquinaciones, confiadas en que habían logrado alejar a Eva para siempre. Pero el destino, como siempre, tenía otros planes.

Eva sabía que no podía enfrentar esto sola. Con el apoyo de Julián, decidió que era hora de actuar. No solo por ella, sino por el futuro de su hijo. Esta vez, no se detendría ante nada para desenmascarar la verdad y recuperar lo que Teresa y Nancy le habían arrebatado.

Sin embargo, Vicente se entera que Eva estaba embarazada y esperaba un hijo de el, era crucial para Vicente enfrentar a Eva en su momento analizó.

-¡Que piensa! De la estúpida esa que te engaño, yo te lo advertir.- dijo Nancy sonriendo.

-Ya basta, si no hablamos de ese temas- dijo Vicente en forma molestia.

-Esta bien, amor Pero en qué piensa- dijo Nancy.

-¡No nada, estoy cansado voy a dormir un rato- dijo Vicente buscando evitar preguntas.

Sin embargo, Vicente busco la manera encontrarse con Eva declarar las cosas entre ambos, el amor que ambos se tenía eran tan fuertes y inmenso.

Pudieron desafiar todo lo obstáculos del destino y en la sombra del mal. Al fin, Vicente hallo la dirección donde se encontraba Eva, en un alquiler en Chacao con su mejor amigo Julián.

-Eva, es Vicente quien toca la puerta- dijo Julián queriendo dejarlo fuera.

-¡Dejarlo! Pasar, Julián.- dijo Eva preocupada.

-Hola, Eva, se que no me quiere ver solo vine que me explique todo.- dijo Vicente con dudas.

-Para que si no me vas a creer, Vicente, si a eso venirte no pierda tu tiempo.- dijo Eva molesta.

-Para eso vine a que me digas- dijo Vicente calmando la cosa.

-Todo esto que hemos pasado es culpa, de tu madre y de Nancy, vicente.- dijo Eva furiosa.

-Sobre Nancy te lo puedo creer, Pero de mi madre no creo, ella puede ser de todo Pero mucho menos hacerle daño a nadie.- dijo Vicente con más dudas.

-¡Vez no me creé! Mejor vete si, largo no te quiero ver imbécil, te lo voy a demostrar los que te digo es cierto.- dijo Eva con voz firmé.

-Vicente, ya oíste a Eva lárgate- dijo Julián con autoridad.

Vicente, se iba aún más confundido y con muchas dudas por un lado estaba el amor que sentía por Eva, por otro lado. El amor de su madre infinito intenso.

                         

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