- Eres tú.
Cuando pienso que el destino no puede hacerme algo peor, pues me calla, no le puedo decir a la vida sorpréndeme, porque me puede pasar de todo en un solo día.
Retrocedí para mirar al chico con el que casi tropiezo.
- No se si pensar que esto es casualidad o de verdad me estas siguiendo como una acosadora - Lo mire con el ceño fruncido - Y no creo en el destino.
Torcí los ojos.
- Dios mío, esto tiene que ser una mala broma de la vida - Lo volví a mirar y forcé una sonrisa - Hagamos algo...
- No me voy a tomar una foto contigo.
Resople, que mal educado.
- Tres cosas te voy a decir, numero uno, no me interrumpas mientras hablo, a mi y a nadie, normas del buen hablante y del buen oyente - Mire mi celular porque me estaban llegando mensajes de Alessia - Numero dos, no quiero ninguna foto contigo, ni se quien eres, numero tres, hagamos como si anoche no paso nada, hoy tampoco te conozco, yo voy pago mis cosas y tu sigue como si nada.
Di unos pasos, justo cuando iba a pasar al lado de él, me tomo la muñeca, deteniendo mis siguientes pasos.
- Disculpa por hoy y ayer - Mire como me tomaba de la muñeca y luego lo mire a él, directamente a los ojos - Si de verdad no sabes quien soy yo, me disculpo.
Salto mi muñeca de su agarre con un leve jalón.
- Si tus disculpas no van hacer honestas - Di un paso - Mejor ni te disculpes, hagamos como dije, tu por tu lado y yo por el mío.
Seguí caminado al mostrador para pagar el libro que quería, no podía creer que se disculpara, pero lo hiciera de forma falsa.
Compré mi libro y me fui al segundo piso para comprarme una bebida, mientras esperaba mi bebida en una mesa, vi los mensajes de Alessia diciéndome que venía a la librería, le dije que estaba en el segundo piso.
Después de un rato, la vi llegando.
- ¿Cómo te fue?
Tenia una sonrisa de oreja a oreja.
- Demasiado bien para ser real - Se sentó al lado mío - Es demasiado chévere, chistoso, buena personalidad, no se sobrepasó y sugirió nada fuera de lugar, es buen material de amigo por los momentos, dijo que nos podía muestras ciertas partes de España cuando Sophie este ocupada.
- Es un alivio, que te tratara bien, como debe ser - Asentimos - Si te trataba mal, me llamabas e iba para patearle el trasero.
Se empezó a reír.
- Te creo capaz - Bebi de mi café frio - Esta allá abajo, con uno de sus amigos, se lo consiguió.
Seguimos hablando por un breve momento.
- Alla viene - Alzo el brazo para que la viera, la mire a ella y luego mire al chico, que venía acompañada con la manzana de la discordia.
Cuando menos los espere, los tenia parados al frente mío.
- Mónica, él es Carlos con el que podemos decir tuve una cita - Y luego miro al otro chico - Él es Enzo, ¿verdad?
El asintió, mire a Alessia, pero podía sentir como Enzo me miraba.
- Mucho gusto Mónica - Carlos me extendió la mano, tomo asiento al frente de Alessia y Enzo al frente mio - Le estaba contando a Enzo que tienen apenas 3 días aquí.
Mire a Enzo, que ya me estaba viendo.
- Mucho gusto - Me extendió su mano y la tome - Enzo.
- Igualmente - Le di una sonrisa forzada y solté su mano - Mónica.
Duramos un rato hablando con Carlos, mientras sentía como Enzo me miraba y participaba poco en la conversación.
Alessia le empezó a contar a Carlos sobre lo que me había pasado en la fiesta, mientras que yo trataba de hacerle señas para que se callara.
- Que curioso, Enzo me dijo que le paso algo similar - Voltee para mirar a Enzo.
- Si, ¿verdad? - Volví a mirar a Carlos y le di una sonrisa - Que curioso, pero no importa, después de todo que probabilidad había que me lo volviera a conseguir, además dentro de unos días vamos a estar en Italia.
El asintió.
- ¿Había? - Dijo Alessia de la nada, la mire con cara de que estaba hablando - O sea, ¿lo volviste a ver?
Miré rápidamente a Enzo, que se notaba que moría por escuchar mi respuesta y volví a mirar a Alessia.
- Si, nos cruzamos, pero hicimos como si nada - Subí los hombros y los bajé - Quizás ni se acuerda, pero mejor.
- Hizo borrón y cuenta nueva - Hablo Enzo y dijimos nuestra atención hacia él.
Asentí y miré a Alessia.
Los chicos nos llevaron al apartamento de Sophie, Carlos se bajo con Alessia de auto, cuando me iba a bajar de auto Enzo me hablo.
- Te debo una disculpa sincera - Lo miré - Fui bastante grosero, y bueno hagamos como si nada paso.
Me baje del auto, pero antes de cerrar la puerta le hable.
- Acepto tus disculpas, pero realmente sigo creyendo que no son muy sinceras, además absolutamente nada te da derecho a tratar mal a alguien.
Y cerré la puerta.