POV: Enzo.
- Vamos, acompáñame un rato - Mire a Carlos con mala cara - Tienes que salir de estudio, no puedes estar aquí siempre, además solo va a hacer un par de horas.
Me acomodo en mi silla y volví a mirar la pantalla de mi laptop ignorándolo.
- Enzo, no puedes seguir viviendo tu vida así - Bajo la pantalla de mi laptop - Como puedes escribir nuevas canciones, si estás aquí encerrado siempre, sal a que te rompa el corazón y puedas escribir canciones de despecho o algo.
Termine de cerrar mi laptop.
- ¿Para qué quieres que vaya? - Me levante de la silla - El de la cita, con esa chica eres tú.
- Si, pero también soy el encargo de que salgas un par de horas al día - Este piensa que soy un perro o su mascota, mire la hora en mi celular - Además mi auto, está en el tallar, necesito que alguien me lleve.
Lo mire, ya sabía yo que esto tenía que tener un trasfondo.
- ¿Dónde es?
Me sonrió y dio un golpe en la espalda.
Me dio la dirección, decidí llevarlo para que me dejara de molestar, así también podía aprovechar de pasar por una librería que se encuentra cerca, del lugar donde se va a ver con la chica.
- Te voy a estar esperando en la librería, que está al frente de la cafetería.
Se bajo del auto, arranque antes que le diera tiempo de decirme algo más, conduje unas cuantas calles más, hasta poder conseguir un lugar donde estacionar.
Luego de estacionar el auto, camine de regreso a la librería, es una librería que tiene unos cuantos años, cuando entre salude a los señores que la atendían y me fui directo al pasillo donde estaban los libros de mi interés.
Después de unos cuantos minutos, vi como a una chica de le caían unos libros, me parecía un poco familiar, pero no lograba recordar de donde, un chico la ayudo a recoger los libros que se le cayeron, escuche como le agradeció, la chica se levantó rápido y se dio la vuelta y casi se tropieza conmigo, pero me esquivo, haciendo a un lado para dejarme pasar.
- Disculpa.
Justo en ese momento me di cuenta quien era, era la chica de la noche anterior.
Vi como la chica dio unos cuantos pasos y se detuvo en seco, lo que quería decir que ella también me reconoció.
- Eres tú.
Eso fue lo primero que salió de mi boca, sin darme cuenta.
Se veía bastante sorprendida como yo de encontrarnos, lo que me hace pensar que no me estaba siguiendo, decidí decir algo para ver como reaccionaba.
- No sé si pensar que esto es casualidad o de verdad me estas siguiendo como una acosadora - Lo dije con un tono irónico - Y no creo en el destino.
Vi como primero frunció el ceño y luego torció los ojos cuando dije lo del destino, lo cual me hizo un poco de gracia.
- Dios mío, esto tiene que ser una mala broma de la vida - Me dio una sonrisa forzada - Hagamos algo...
La interrumpí, se veía bastante enojada.
- No me voy a tomar una foto contigo.
Vi como resoplo.
- Tres cosas te voy a decir, número uno, no me interrumpas mientras hablo, a mí y a nadie, normas del buen hablante y del buen oyente - Entrecerré los ojos, vi como miro su celular y luego siguió hablando - Numero dos, no quiero ninguna foto contigo, ni se quién eres, número tres, hagamos como si anoche no paso nada, hoy tampoco te conozco, yo voy pago mis cosas y tu sigue como si nada.
Dio unos pasos, para pasar justo al lado mío, pero la detuve, agarrándola de la muñera, fue de forma involuntaria.
- Disculpa por hoy y ayer - Vi como miro el agarre que le tenía en la muñeca, luego hicimos contacto visual - Si de verdad no sabes quién soy yo, me disculpo.
Admito que fue un poquito estúpido de mi parte, pero ya había salido de mi boca antes de poderlo pensar y analizar.
Me hacía sonar como un engreído y pretencioso, se soltó del agarre con un leve jalón.
- Si tus disculpas no van a hacer honestas - Dio un paso - Mejor ni te disculpes, hagamos como dije, tú por tú lado y yo por el mío.
Vi cómo se iba directo al mostrador, la deje ir sin decirle más nada, tuve unos cuantos minutos más buscando que libro me podía llamar la atención, cuando vi entrar a Carlos con una chica.
Se acercaron a mí.
- Alessia este es mi mejor amigo - Me señalo y mire a la chica - Enzo, Enzo ella es Alessia.
Le di un saludo de mano con Alessia.
- Enzo, un placer conocerte.
- Alessia, igualmente.
Duramos un rato mas hablando, cuando Alessia se disculpó, para ir con su amiga que se encontraba en el piso de arriba.
- ¿Qué tal tu cita?
Me sonrió.
- Demasiado bien, es una chica encantadora.
Duramos un rato hablando, cuando decidimos ir al piso de arriba, que se encuentra una cafetería.
Cuando llegamos al segundo piso, mire a la dirección que estaba viendo Carlos que supuse que era donde estaba Alessia, pero lo que menos imagine era la persona que iba a estar con ella, era la chica de la fiesta y la de hace rato, los giros inesperados que da la vida o mejor dicho las malas jugadas de la vida hacia mí.
Nos acercamos hacia la mesa donde ya estaban sentadas.
- Mónica, él es Carlos con el que podemos decir tuve una cita - Alessia desvió la mirada de Carlos hacia mi - Él es Enzo, ¿verdad?
Entonces se llama, Mónica. La mire esperando hacer contacto visual o que mencionara que ya nos conocíamos, pero eso no paso.
- Mucho gusto Mónica - Carlos le extendió la mano a Mónica y luego tomo asiento al frente de Alessia, dejando solo la silla al frente de Mónica- Le estaba contando a Enzo que tienen apenas 3 días aquí.
Mire a Mónica la cual me miro por unos segundos, como si quisiera ocultar algo, entrecerré los ojos intentando analizar sus movimientos.
Entonces, ella había decidido no decir nada de lo de antes, pues si es así, le voy a seguir la corriente.
- Mucho gusto - Me presenté, le extendí la mano - Enzo.
Vi cómo se puso incomoda, pero aun así acepto mi mano.
- Igualmente - Vi como forzó una sonrisa, luego soltó mi mano de mala gana - Mónica.
Escuche a Carlos, mientras hablaba con las chicas de forma animada como suele ser el, y una que otra vez miraba a Mónica, la cual era muy buena fingiendo y haciendo como si mi existencia no existiera.
Desvié mi mirada de Mónica a Alessia, que empezó a contarle algo a Carlos que llamo mi atención, y se trataba nada más y nada menos, de la historia de la fiesta, pude sentir como Mónica se incomodaba y le hacía señas a su amiga para que se callara.
- Que curioso, Enzo me dijo que le paso algo similar - Deje de ver a Alessia y mire a Carlos.
Pude sentir como Mónica me miraba.
- Si, ¿verdad? - Escuche a Mónica decirle a Carlos - Que curioso, pero no importa, después de todo que probabilidad había que me lo volviera a conseguir, además dentro de unos días vamos a estar en Italia.
Carlos asintió.
Fruncí el ceño, al escucharla decir que se iban a Italia en unos días, esa información no me la había dicho Carlos.
- ¿Había? - Alessia interrumpió mis pensamientos, voltee para verla - O sea, ¿lo volviste a ver?
Encarne una ceja y mire a Mónica que también mi miro, esperando su respuesta con ansias, no pude evitarlo, pero se me escapo una pequeña sonrisa.
- Si, nos cruzamos, pero hicimos como si nada - Alessia encerró los ojos - Quizás ni se acuerda, pero mejor.
- Hizo borrón y cuenta nueva - Por primera vez hable después de un rato, haciendo que todos dirigieran su atención a mí, me encontré repitiendo las palabras que me había dicho antes.
Mónica asintió siguiéndome la corriente y luego miro Alessia.
Después de rato, decidimos llevar a las chicas donde se estaban quedando, cuando llegamos Carlos se bajó para acompañarlas, para no decir que solo acompañaba a Alessia.
Creía que este era un buen momento para disculparme con Mónica, por lo grosero que había sido la noche de la fiesta.
- Te debo una disculpa sincera - Nos miramos - Fui bastante grosero, y bueno hagamos como si nada paso.
Se termino de bajar de auto, pero antes de cerrar la puerta me hablo.
- Acepto tus disculpas, pero realmente sigo creyendo que no son muy sinceras, además absolutamente nada te da derecho a tratar mal a alguien.
Y cerró la puerta, de verdad tenía un mal carácter, admito que fui grosero, pero fue una confusión y me doy cuenta de mis errores.
Espere a Carlos, para podernos ir.
Cuando termino de despedirse, se subió al auto, después de un rato manejando en silencio Carlos decidió romper el silencio.
- Era ella.
Fruncí el ceño, no entendí a que se referencia.
- ¿Quién era ella? - Me detuve cuando vi el semáforo en rojo y lo miré - ¿A qué te refieres?
Volví arrancar el auto cuando vi el semáforo en verde.
- Mónica - Seguí manejando, sin entender que quería decir - Es la chica de la fiesta, era ella, ¿verdad?