Género Ranking
Instalar APP HOT
Los tres rostros del amor ( un amor verdadero )
img img Los tres rostros del amor ( un amor verdadero ) img Capítulo 3 La vida sin límites de José Fernando
3 Capítulo
Capítulo 6 Dolor e incertidumbre a felicidad en un segundo. img
Capítulo 7 Cambiar por él, incluso su entorno. img
Capítulo 8 Llegar a su nuevo hogar img
Capítulo 9 Sufrir por este sentimiento llamado amor. img
Capítulo 10 Este es José Fernando img
Capítulo 11 Molestias img
Capítulo 12 Claras señales de quererla img
Capítulo 13 Conocer sus propios deseos internos img
Capítulo 14 Viéndome a mi mismo img
Capítulo 15 Por enésima vez img
Capítulo 16 El odio, el amor una brecha delgada lo separa. img
Capítulo 17 Revelaciones img
Capítulo 18 Conoce sin querer a José Miguel img
Capítulo 19 Sorpresas!!! img
Capítulo 20 Un intercambio mutuo img
Capítulo 21 Reencuentro con la familia, con Dalia img
Capítulo 22 Dar excusas img
Capítulo 23 Pleito de confianza img
Capítulo 24 Querer irse Querer quedarse img
Capítulo 25 Detenerse img
Capítulo 26 Un hombre muy incómodo img
Capítulo 27 Querer más... img
Capítulo 28 Incertidumbres img
Capítulo 29 Juntos los tres img
Capítulo 30 Miracles img
Capítulo 31 Acuerdo mutuo img
Capítulo 32 Hablar de corazón img
Capítulo 33 Morder la lengua img
Capítulo 34 Lo digerido img
Capítulo 35 Lo absurdo img
Capítulo 36 Ser sincero, no siempre es bueno. img
Capítulo 37 Fuiste tú img
Capítulo 38 Obstinación img
Capítulo 39 El demonio revestido de ángel. img
Capítulo 40 Soy José Miguel img
Capítulo 41 Debates img
Capítulo 42 El amor puede ser bueno en la vida como desastroso img
Capítulo 43 Somos como Ríos, buscando por dónde sacar caudal img
Capítulo 44 Los reclamos img
Capítulo 45 Aclarar a tiempo img
Capítulo 46 Ensoñación img
Capítulo 47 Llevarla consigo img
Capítulo 48 Sintiendo que todo será mejor img
Capítulo 49 Una mujer preocupada img
Capítulo 50 El amor es como un río img
Capítulo 51 Cosas de enamorados img
Capítulo 52 A un lado los prejuicios img
Capítulo 53 Puedes ser lo suficientemente feliz como quieras img
Capítulo 54 En peligro de muerte. img
Capítulo 55 En los momentos más difíciles, hayas tu fuerza img
Capítulo 56 Mirando através de la ventana img
Capítulo 57 Pareciera que lo bueno se va rápido, es percepción. img
Capítulo 58 La Vida es una escuela img
Capítulo 59 Bodas img
Capítulo 60 Sin miedo a nada img
Capítulo 61 José Miguel y sus travesuras img
Capítulo 62 Escape img
Capítulo 63 Tratar de cobrar todas las cuentas img
Capítulo 64 Morderse los dedos img
Capítulo 65 ¿Quién eres img
Capítulo 66 Ponerse asustado img
Capítulo 67 Las mentiras verdaderas img
Capítulo 68 En el club img
Capítulo 69 No te devanes por mi, sé cuidarme también img
Capítulo 70 Pueda que seas la leona más fuerte en el zahara, yo soy tu León img
Capítulo 71 Eres una mujer corriente img
Capítulo 72 ¿Quién es el Narcisista img
Capítulo 73 Sentirse solo img
Capítulo 74 Un final inesperado img
Capítulo 75 Prudencia López img
Capítulo 76 Guerra de amor img
Capítulo 77 Poner el corazón en un filtro img
Capítulo 78 Reclamarle img
img
  /  1
img

Capítulo 3 La vida sin límites de José Fernando

Ya siendo José Fernando un joven tan apuesto, teniendo todo cuánto quisiese a un clic de dedos, empezó a vivir la vida loca de Ricky Martin, algo comparativo, hago la referencia.

Sin embargo, esto es aún más serio de lo enfocado, sucede que siendo hijos de dos padres que lo que tenían de sobra, era dinero y más dinero, sumado a que no podían negarle nada a sus dos hijos, estos crecieron, el primero de los dos, pensando en que la vida era así de fácil.

A veces el amor desmedido ciega, en la vida todo tiene que ser proporcional y equilibrado.

Los padres tienen ese deber, dar lecciones de vida, proporcionar lo necesario cuando los hijos son pequeños, recalcando cuando dependen de sus padres, lo que bien se aprende nunca se olvida, resalta la frase módica del vivir diario.

Muchas veces si no detienes un problema en sus inicios, éstas se harán grandes y más peligrosas conforme el tiempo va pasando.

Así es la historia triste de José Fernando, un joven con las mismas oportunidades que su hermano José Adrián Lumbi, quien se hiciera prometedor, ingenioso, capaz hasta de triplicar los negocios de su Padre al trescientos por ciento en un periodo tan corto, "Orgullo de su padre, Caetano Lumbi"

José Fernando no era que no pudiera hacer lo mismo que su hermano, simplemente no había tenido la necesidad de explotar sus talentos, de conocerse a si mismo, de medir su capacidad, de exigirse y apuntar metas a alcanzar, no había necesidad nunca de hacer eso.

Pues nunca había vivido en un ambiente hostil, tenía todo lo que necesitaba y hasta más.

Se dice que los ambientes negativos son las que propician sacar a flote tu fuerza, tu capacidad, la tenacidad que se pierde cuando todo es fácil y ligero, o cuando hay otros haciendo por ti, lo que tú no haces por ti mismo.

Cada día o al menos a una semana era un escándalo más que el protagonista era José Fernando, a quien parecía no importale las preocupaciones de su madre o las insinuaciones comparativas de su padre con el ejemplar de hijo que tenía.

Este día José Fernando se encontraba en uno de los Clubs de primera, como siempre le gustaba lo mejor de lo mejor, nada igualaba a ese gusto exquisito que el exigía.

Entonces una joven se acercó y se le insinuó al joven hombre, esta Chica era cazafortunas, ni que José Fernando fuera feo o deprimente de presencia, para ser timado por una mujer.

Él tenía, bueno ha decir verdad, aún no exigía nada de una mujer, simplemente eran simples trazos que tomaba para salir de su rutina aburrida, por que déjame contarles que hasta una vida llena de lujos y excesos deja de ser tan atractivo cuando solo eso sabes tener.

La vida para disfrutarla debe ser entre altos y bajos, entre lo sencillo y satisfacctorio, entre lo ordinario y extraordinario, si no todo viene a ser un caos de lo mismo.

La chica en cuestión se sentó a beber entre el grupo, quería autoinfringirse un daño y luego culpar, acusar al joven rico para sacarle provecho.

Lo bueno ante todo esto era que había cámaras por doquier, no estaba solo, siempre agrupado por las falsas amistades y sus guardaespaldas, estos eran cuatro, los últimos.

José Fernando ahora ya de veinticinco años estaba pensativo, ya ni andar de parranda en parranda, o de fiesta a fiesta, digamos viajando por todos lados sentía el gusto por estar viviendo la vida sin límites que traía.

Necesitaba una razón fuerte por la que se sintiera pleno para vivir, pues no había la necesidad de decir que quería ser un entusiasta emprendedor, no era lo suyo, tampoco él de un gran genio que quería descubrir algo nuevo para luego lucrarse de mucho dinero y fama.

El quería algo más, sin embargo no sabía por dónde buscar ni que cara tenía la razón de su nueva obsesión.

Normalmente sería decirle a José Fernando, tú debes hacer lo que anhelas por ti mismo, no por nadie, ya que no eres capaz ni de conocerte, ¿Cómo serías capaz de conocer a alguien más y amarlo, tendrías que saber que era ese concepto de amar amándose así mismo antes? ¿No?

La Chica tomo unas aproximadas tres copas, después fue al baño, luego regresó ladeando si poder ponerse de pies, tenía algún cómplice, por que de inmediato fue llamado a la policía, y algún reportero cómplice de la situación.

Ella acusó con el dedo a José Fernando, éste para mala suerte de la Chica desde el día anterior no había ingerido nada de alcohol, solo estaba allí sentado pensativo, estaba en su despertar a la vida, a la coherencia, estaba afanado en esos pensamientos menesterosos sobre el significado de la vida y lo que tenía que hacer él.

El reportero dió un enfoque directo al rostro del joven, quien siquiera se inmutó.

De pronto preguntó el policía, el bartender y el reportero corrupto.

-¿Por qué estás tan tranquilo, si eres el señor de los escándalos?-Este sonrió y dijo.

-"Por que el que nada debe nada teme"-Continuó con su sonrisa apenas a la vista.

-Hoy encontraron a la persona incorrecta para joder.-Volvió su mirada al reportero.

-Mis guardaespaldas ya tiene el acceso a las cámaras de vigilancias de todas las entradas a este club, así como del otro club del cual vine hacia acá.

Uno de los guardaespaldas a cargo habló.

-Yo ya la había puesto en mi enfoque, no era alguien a quien se invitara, pero aparecía en todas partes desde hace tres días.

-A cómo lo hacemos con las demás mujeres, ayer la vi merodeando en el hotel donde se queda el señor Lumbi, ella está aquí con trampas y malas intenciones.-La cara de la mujer se puso pálida de inmediato.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022