La noche anterior le había contado todo a Ruth, esta me aconsejó que me olvidara de Owen, que este no planeaba nada bueno conmigo, que solo me usaría para jugar y sentirse superior por estar engañando a una chica tonta de apenas catorce años, pero mi interior, mis deseos, mi ansiedad me decían otra cosa, me empujaban a terminar mal pero completamen