Sentir la voz cálida de Owen en mi oído era verdaderamente grato, los escalofríos recorrían mi cuerpo y un leve calor de excitación también. Me quité los tacones ya que quería sentirme más cómoda, Owen fue y cerró la puerta del baño, afortunadamente a ningún chico le dio por orinar a esas horas o bueno lo harían en otra parte ya que para ellos es m