La fase inicial de mi plan de alejar a Mia temporalmente estaba en marcha, me dirigí a Londres a visitar a mi gran amigo Sam Porter, Sam pertenecía a una de las familias mas nobles y mas pudientes de la ciudad de Londres, su familia se dedicaba a la abogacía, tenían el bufete mas prestigioso de la ciudad, su familia era tan influyente que eran invitados a los eventos de la realeza incluso su padre tenia condecoración ofrecida por la reina de Inglaterra, él definitivamente seria mi cómplice en mi plan.-Llego al lujoso bufete de Porter Associates, me dirijo a la oficina de mi amigo que ya está esperándome.
- ¡Vaya vaya! esto si que es una gran sorpresa el hombre mas importante de Montreal me visita a mi humilde morada
- ¡Ja! ¿Humilde? lo más barato en esta oficina cuesta quinientas Libras, sonrío, sarcásticamente.
- ¡Jajajaja! bueno bueno soy de gustos exquisitos en todo hasta en las mujeres, -Guiña un ojo y sonríe-. Bueno que te hace visitar mi ciudad, porque te conozco se que no estas aquí para hacerme una visita cordial, se que me aprecias pero no tanto para dejar tu empresa botada, ¡Cuéntame te escucho!
- Hago un mohín con mis labios hacia un lado, y levanto mi mano derecha tocando mi barba-, pensé que ya te encontraría casado con una condesa o una duquesa ¡Jajaja!, me conoces bien, vengo a pedirte un favor, quiero que contrates a una abogada de Canadá, para que trabaje aquí en Londres, será temporalmente si da la talla aquí en tu bufete tu decides si se queda o no pero por lo menos la quiero aquí por seis u ocho meses, se llama Mia Leblanc, pertenece a unas de las familias mas importantes de Montreal.
- ¡Ja! ¡NUNCA! aunque si fuera por mis padres eso hubiese pasado hace tiempo, si no fuese por mi abuelo quien sabe que sería de mí, metido en la realeza demasiado aburrido ¡No! ¡Jamás! prefiero mis andanzas solo sexo candente con lindas mujeres sin compromiso alguno, el amor de mi vida es el sexo amigo mio ya lo sabes, respondiendo a tu solicitud... ¡Uhm! sabes que en mi bufete no contratamos personal así, todos mis abogados son unos genios sacados de las universidades de elite de Inglaterra y Estados Unidos, ¿Que te hizo esta mujer para que quieras sacarla de Canadá? ¿Es una de tus conquistas?
- ¡No! no es mi tipo es muy hermosa pero es mas de tu tipo que del mio.-doy un respiro profundo antes de darle mis razones a Sam-. Estoy enamorado de una mujer y Mia es la mejor amiga, es como su protectora, puede ser una piedra en mi camino para llegar conquistar a Leah.
- Así que lo haces por una mujer ¡Jajajaja!, un momento, -Sam abre los ojos casi desorbitándose-, dijiste que estas enamorado, ¿es en serio?... dijo incrédulo.
- Si así es.-Dije seguro intentado convencerlo-. Desde hace tres años que estoy enamorado de ella, solo que no me había podido acercar, el punto es que ya es hora de que esa mujer se convierta en mi esposa ya no soporto mas la espera y ahora que la tengo mas cerca pues debo apresurarme.
- ¡Wow! estoy sin palabras, después de Laura, pensé que no te enamorarías de nuevo, y te han visto tantas veces con Chelsea que pensé que estarías con ella.
- Yo también lo pensé, -Respiro profundo, recordando a mi difunta esposa-, Laura fue el amor de vida y la madre de mi hijo, pero lo que siento por Leah es diferente a lo que sentí por Laura y estoy convencido de que es con ella con quien quiero rehacer mi vida. Chelsea es solo diversión y buen sexo pero hasta ahí, en lo que me case con Leah Chelsea desaparecerá de mi vida para siempre-Pensando en que Leah, pertenece a la familia archienemiga de mi familia, pero igual la quiero para mi, Sam me saca de mis pensamientos.
- Bueno debe ser muy especial esa mujer y si esperaste por ella tres años pues...Se queda en silencio y cambia el tema, entonces te ayudaré, ¿algo mas sobre la mujer que quieres que contrate?, ¿Tienes alguna foto de ella?, solo para saber quien es y no confundirme.
- -Sonrió descaradamente-, Si aquí la tienes saco de mi portafolio una foto de cuerpo entero a full color de Mia, al mostrársela a Sam noto que se le ilumina la cara, sabría que le gustaría.-Sam tiene preferencia por las mujeres pelirrojas y Mia lo era, con cabello rojo y largo hasta la mitad de la espalda, una figura esbelta bien tonificada sin dejar de tener curvas, buenos pechos y buen trasero, ojos grises tono medio y aparte es abogada, por su mirada sabia que ya lo había convencido por completo.
- ¡Art es una preciosidad>!, esta perfecta para mi, trato hecho, ¿Cuando quieres que la contrate?, No ¿Sabes que? la llamare ahora mismo la necesito aquí ¡YA! dame sus datos ahora mismo
- ¡Jajajaja! inundo la silenciosa habitación con una gran y estruendosa carcajada, sabia que te gustaría, aquí tienes los datos, cuanto antes la quiero lejos de Canadá, hazle una propuesta que no pueda rechazar ofrezco pagarle su sueldo en modo de pago al favor que me haces, Si la quieres conquistar adelante solo no le hagas daño porque se regresaría a Montreal en el primer avión ¡Ah! y dos cosas Sam, la primera Mia no puede saber que me conoces así que esas fotos que tienes en ese mueble y el escritorio donde estamos juntos deben desaparecer y la otra debes tener cuidado con lo que dices por ningún motivo debe saber que has sido intermediario en mis negocios aquí en londres es muy astuta y muy perspicaz, se daría cuenta inmediatamente de mi plan, no la subestimes.
- ¡Uhm! De acuerdo, ten por seguro que la mantendré muy ocupada no solo en lo laboral, -sonríe de modo malicioso-, y por el pago de su sueldo te acepto el ofrecimiento no porque no tenga el suficiente dinero para pagarle sino que sabes mi padre y mi abuelo... pero tranquilo la llamaré yo mismo y le haré una propuesta que no se atreverá a rechazar, vete tranquilo esa mujer estará la próxima semana aquí en Londres conmigo, las comisuras de sus labios sonríen se le nota la excitación que tiene al ver la foto de Mia.
- De acuerdo me voy de regreso a Montreal, cuento contigo y recuerda no subestimes a Mia, nos vemos hermano, nos damos la mano y nos abrazamos, bye.
- Estamos en contacto te aviso, Bye.
-Dos días despues en Montreal-
Leah.-
Ya había llegado de Japon un viaje exitoso los japoneses quedaron encantados conmigo y firmaron el contrato sin dudarlo y cerremos el negocio, mientras estaba en japón recibí una llama de mi guapo y controlador jefe para saber como me había ido, le di detalles del viaje y me aviso que regresaría hoy viernes puesto que iría de viaje a otro país el cual no me especifico a concretar otro negocio, no se si se tratara de una mujer días atrás había leído un articulo en que se le veía junto a la modelo internacional Chealse Adams, la decepción y los celos vuelven a mi recordando lo leído en ese articulo no era la primera vez que se le veía juntos, pero entonces y la rubia en su oficina?, ¿Quien es entonces?, volteo mis ojos hacia arriba, ¡AH! ese hombre es un mujeriego no podía esperar menos de él,-salgo de mis pensamientos- termino mi jornada laboral tranquila revisando contratos llegada la tarde el Arthur no regreso así que miro el reloj y noto que ya son las cinco, recojo mi cartera y salgo de mi oficina camino a mi casa para cenar con Mia, me insistió mucho para cenar juntas dijo que tiene algo importante que decirme.- Frunzo el ceño un poco desconcertada- ¿Que sera lo que me dirá Mia? sonaba muy seria, llego al estacionamiento, me subo a mi auto y me dirijo a mi casa.
Ya en mi casa me cambio y me pongo cómoda diez minutos después llega Mia
- ¡Mi ángel!- La abrazo con mucha fuerza, feliz de volverla a ver.- Que bueno verte, pasa ¡mmm, huele delicioso!
- Hola amiga, por fin nos vemos, ahora que eres una mujer muy ocupada, es difícil verte ¡Jajaja!, traje comida china, ¿tú tienes el vino no?
- Si aquí lo tengo.- Descorche el vino tinto francés, busque dos copas y lo serví, nos sentamos en la mesa sirviendo la comida china.- Note que Mia estaba muy callada, eso me inquietó un poco, puesto que ella es muy parlanchina es difícil hacerla callar y hoy esta pensativa, viéndome de reojo extraña.- trago el bocado que estaba masticando, carraspeo mi garganta y tomo la copa de vino para beber un sorbo y le pregunto ¿Mia te pasa algo?, Dijiste que tenias algo importante que decirme, ¿Que es?, ella me mira y continua comiendo.
- Terminemos de comer y te comento no es nada malo, mientra toma su copa y bebe un sorbo de su vino.
- Ya cuando acabamos de comer limpiamos la mesa y nos sentamos en el sofá con nuestras copas de vino, la observo y le digo.- Ya Mia me tienes en ascuas ¿que es lo que debes decirme?, ¿Acaso conociste a un hombre mientras me fui?.-Casi se atraganta mientras bebe el vino y bota un sorbo.
- ¡Nooooo! Leah por dios te fuiste solo dos días prácticamente, no no es eso.-Carraspea su garganta.-Bueno ahí te va, ayer en la tarde me llamaron de un prestigioso bufete de Londres y me hicieron una propuesta de trabajo. finaliza y bebe un sorbo de vino y me observa esperando mi reacción, la propuesta económica es muy muy buena y seria la jefa de los abogados nuevos del bufete, aun no he dado respuesta, quiero saber tu opinión amiga, extiende su mano y la coloca sobra la mía.
- -Mi rostro refleja la evidente sorpresa por el anuncio de Mia, inmediatamente siento un vacio en mi estomago Mia es la única persona que tengo en mi vida y ahora existe la posibilidad de que se vaya lejos muy lejos, sin que note mi dolor le pregunto.- ¡Uhmmm! ¿Quieres irte?
- Bueno no sé, es una gran oportunidad y me independizaría de mis padres, tendría mis méritos y allá no seria la hija de Lucas Leblanc, sino Mia la abogada, pero no quiero dejarte sola Leah, se que ya estas mas tranquila y rehaciendo tu vida como quieres, pero no quisiera abandonarte.
- Mia tranquila, es una gran oportunidad y no voy a oponerme a que te vayas se que has sido mi protectora sin ti... aguantando las ganas de llorar, de solo pensar que se va.- yo no estaría como lo estoy ahora, has cuidado de mi desde que nos conocemos y ya es hora de que hagas tu propia vida y yo deje de ser una carga, debes aceptar esa propuesta.-Mia frunce el ceño y me dice con enojo.
- ¡Leah jamas has sido una carga para mi!, te quiero como si fueras mi hermana, todo lo que he hecho es porque te quiero y deseo con toda mi alma que estas bien y seas feliz, nunca vuelvas a repetir que eres una carga eres mi mejor amiga, pone la copa en la mesa y se acerca a mi y me abraza.
- Mia digo sollozando, también te quiero te considero mi hermana aunque no tengamos la misma sangre y te agradezco todo lo que has hecho por mi, ademas veamoslo de manera positiva, cuando visite Londres podre quedarme contigo, solo escribe y llama de vez en cuando y mantenme informada yo estaré bien y cargada de mucho trabajo, así que puedes irte tranquila.
- Así sera, se que te gusta trabajar en Industrias Dubois pero si te decides a irte, no dudaría en ayudarte a conseguir trabajo allá si así lo quisieras.
- Esta bien lo pensaré, ¿Y cuando te irías?
- El dueño del bufete me pidió si podía estar la próxima semana en Londres a mas tardar el miércoles están urgidos por un buen abogado.
- ¿La próxima semana?, ¿Tan pronto?- Digo sorprendida y con un tono un poco desesperado.
- Si Leah por eso debía decírtelo de inmediato, si tu no quieres no me voy, se que solo cuantas conmigo así que... no quisiera dejarte sola
- No digas tonterías no te has ido y ya te extraño, debes ir es tu oportunidad, no la desperdicies, tu me ayudaste cuando lo necesite y por ti he llegado a donde estoy, si depende de mi, es mi turno recompensarte, dándote mi aprobación, estoy muy feliz por ti te lo mereces amiga y la abrazo
- Gracias Leah y descuida te voy a tener chequeada llamándote y escribiendo a ver como vas las cosas por aquí y como vas con Arthur.
- Ujum habías tardado mucho en mencionarlo
- ¡Jajajaja! ay amiga se te nota que el hombre te gusta mucho, tu mirada te delata.-sonríe de manera picara-.
- Si no lo niego pero ese hombre es un mujeriego hace unos días vi un artículo de farándula en donde lo relacionan con una modelo, y no es la misma mujer con quien lo vi en su oficina, es obvio el tipo de mujer que le gusta y yo no pertenezco a tipo de mujer.
- ¿Pero que dices mujer?, ¿te has visto en un espejo?, tu eres hermosa nada que envidiarle a ninguna otra y ese cuerpo que te gastas, Leah por favor no te menosprecies.
- No me menosprecio Mia, pero no podría estar con un hombre que una noche esta con un una y a la noche siguiente con otra.
- Bueno pero no tienes que pensar que te casaras con él, porque no simplemente pensar en usarlo para sexo, amiga hace muuuuuucho que no tienes nada de nada, deberías pensarlo y según en los bajos mundos se comenta que Arthur Dubois es una maquina en la cama, que es excelente.-Guiña un ojo.-repito piénsalo, podrías re estrenarte con él, solo sexo y ya, el sexo es altamente recomendado para la buena salud, ¿que dices?
- Deja la tontería ya Mia,-Me sonrojo hasta los pies de solo pensarlo.-Acostarme con Arthur...No no no es una idea tonta.
- Bueno como quieras yo solo te digo.
- Si si si mejor nos vamos a dormir ¿Quieres quedarte a dormir y vemos películas?, o ¿Te vas? Mia resopla y pone los ojos en blanco
- Bueno ¡no! me voy debo hablar con mis padres de la propuesta y de que me voy a otro país, te veo mañana y vamos de compras ¿te parece?
- Me parece, nos vemos mañana, suerte con tus papas.
- La necesitare, hablamos mañana.
- Hasta mañana amiga.- Cierro la puerta.- y me inunda la tristeza la única persona en quien confío, mi confidente, mi mejor amiga se va dejándome completamente sola.- Dos lagrimas ruedan por mi rostro, no tengo consuelo, pero debo aceptar que Mia merece hacer su vida y en algún momento se casara y tendrá su propia familia, aunque ella lo niegue yo sé que soy una carga para ella y en parte se que no ha realizado su vida por mi causa.- La cosas suceden por algo, pienso inmediatamente, subo las escaleras hacia mi habitación y me meto en mi cama, cayendo en un sueño profundo.
Arthur.-
Recibí una llamada de Sam indicándome que ya había llamado a Mia para ofrecerle trabajo, aun no tenia respuesta de ella, conociéndola, seguro quiso consultarlo con Leah.- Estaba tenso ya era fin de semana y no sabíamos si Mia aceptaría o no dependía de Sam para sacarla de Canadá si no tendría que pensar en un plan B y en vez de alejar a Mia de Canadá lo haría con Leah, solo seria buscar el momento apropiado, ahora tengo que poner en marcha mi segundo plan hacer de Leah mi esposa inmediatamente, pero antes debo resolver un asunto antes de llegar a Montreal, una vez llegado a la ciudad toda mi atención y energía se centraría en Leah en nadie mas así que lo que tenia con Chelsea debía acabar ahora mismo, subí a mi avión y me dirigí a Nueva York a ver a Chelsea...
-Nueva York-
Antes de llegar a Nueva York llame a Chelsea y le indiqué que iba a Estados Unidos y quería reunirme con ella, Chelsea Aceptó inmediatamente, le indiqué que fuera al hotel plaza y me esperara ahí que ya iba en camino, ya de camino al hotel, reservo la suite que siempre escojo cuando vengo a Nueva York, cuando llego al hotel Chelsea esta en el recibidor, le hago una seña y pasado cinco minutos aparece en la suite.
- Hola Arthur, tenia muchas ganas de verte, -dice mientras pone sus manos en mi rostro y me besa apasionadamente, se aleja un poco y me dice- .-te extrañe Arthur.
- -Vuelvo a besarla para no responder, la tomo de la cintura y la pego a mi cuerpo, inmediatamente siento como me voy excitando.- besa muy bien no tengo porque negarlo.- bajo mis manos a su trasero y llego a sus muslos y la levanto y ella gime, me dirijo a la cama y la tiro y me pongo sobre ella.- Chelsea mientras tanto rodea mi cintura y me saca la camisa desabotonandola por completo y tirándola en el piso y comienza a acariciarme el pecho.
- Chelsea: ¡Oh Arthur! como me encantas, rápidamente baja sus manos hacia mi pantalón, quita mi cinturón, desabrocha mi pantalón y mete la mano sobre mi ropa interior y acaricia mi pene ya erecto.
- -Ella llevaba un vestido ligero que le quite rápidamente, tiene una ropa interior de encaje diminuta que sabe que me enloquece, le quito el brassier y comienzo a lamer sus pechos, paso mi lengua por sus pezones, los acaricio y los muerdo suavemente, ella gime de placer, bajo mi mano izquierda y le arranco la tanga que lleva puesta y empiezo a tocar su clítoris y comienzo a penetrarla con unos de mis dedos, bajo mi boca hasta su vagina y empiezo a besar sus labios y pasar mi lengua por ella , ella grita y esta a punto de tener un orgasmo y me suplica que la penetre, me levanto y me quito el pantalón y la ropa interior, me coloco el preservativo y procedo a penetrarla con fuerza ella grita y jadea con fuerza, me muevo rápido y duro mientras muerdo sus pezones, se aferra a mis brazos y siento como llega al orgasmo, sigo moviéndome esta vez con círculos y antes de reponerse logro que llegue a su segundo orgasmo y con rugido ambos acabamos, terminamos con la respiración agitada, el sexo con esta mujer era grandioso pero debía terminar con ella hoy, me pongo a su lado y me levanto para vestirme,
- -Ella mi mira y me dice- ¿no te quedarás?
- ¡No chelsea! Debo regresar a Montreal hoy mismo, llevo ya una semana por fuera, vine porque esta es la despedida, debemos dejar esto hasta aquí, no mas encuentros no mas llamadas, nada
- -ella se queda sorprendida- pppp-pero Arthur
- - Tú sabes que lo de nosotros siempre fue sexo estuviste de acuerdo siempre.
- -Con tristeza responde- Si, pero pensé que tu y yo podríamos.... -hizo silencio al ver mi expresión indiferente.- ¿Es otra mujer? -pregunta y busca mi reacción y la observo- ¿Te enamoraste?,
- Si y por eso no puedo verte mas Chelsea quiero serle fiel
- -Ella me mira con tristeza- de acuerdo Arthur esta es la despedida, yo no te buscaré nunca mas pero, si llegase a no funcionar con esa mujer tampoco estaré disponible para ti, este realmente es nuestro ultimo encuentro si así lo deseas
- Sí así lo quiero Chelsea
- Perfecto Arthur -se levanta de la cama y rápidamente se viste, agarra su bolsa y sale de la habitación
Siento que me quité un peso de encima, pensé que seria mas complicado, tal vez Chelsea es mas madura de lo que pensé, no puedo evitar sentirme como una mierda, pero habíamos acordado que nuestra relación nunca seria algo formal, termino de vestirme y me voy al aeropuerto y parto hacia Montreal...