Capítulo 3 Hay algo en tu voz que hace a mi corazón latir más rápido.

Capítulo III

Me paso los días pensando en él y en que ahora no solo es el hombre de la radio, es... -sonrío sarcástica- ¿qué tan importante podría ser? Tal vez ni funcione, pero pensando en mi situación, me viene a mi mente dos claras opciones, la primera es ignorar sus mensajes y no saber más de él –no es lo que realmente deseo- y la segunda es continuar con lo que sea que esté pasando entre los dos y permitir a mis sentimientos volar, la razón me indica claramente qué debería hacer, pero mi corazón se inclina más por la segunda opción, sabiendo que tendré muchos problemas. Quizás si le soy honesta, él se aleje y me lo haga más fácil.

- Pensando en lo que hablamos la otra vez, tú quieres una relación seria y estable, me temo que no puedo darte eso, al menos no al cien por ciento, verás, mis padres no me lo aprobarían nunca, eso me impediría salir con libertad y no seré egoísta, te encuentro tan maravilloso como la vida misma, eres diferente y me has regalado tantas sonrisas que nada ni nadie podrá borrarlas, por eso te confieso. Definitivamente no sé cuál será su reacción, pero se está tomando el tiempo para responder.

- Te entiendo muy bien, hoy por hoy soy un hombre diferente a los demás, he puesto en práctica una regla de oro en mi vida y eso me identifica. Por mi parte seguiré en la disposición de conquistar tu corazón, si esto es solo una ilusión me ha enseñado que puedo soñar, si es un sueño, me ha enseñado que puedo hacerlo realidad y si es una realidad tal como puedo corroborar, que me he inmiscuido en tus pensamientos y en lapsos de tiempo me he adueñado de ellos. Quiero algo serio contigo y si tu aportas a ello, será una bendición y si no, sé que tengo fuerzas para seguir luchando. Teniéndote cerca te diría esto en susurros y acariciándote el cabello. Quisiera verte, expresar mi amor y en un beso brindarte el corazón... Honestamente me has dejado un ápice bastante interesante, dijiste ¨al menos no al cien por ciento¨ tranquila mi amor, con un noventa y nueve por ciento me conformo :-)

¡Maldita sea! ¿Qué voy a responder a eso? Es precisamente lo que me jode de Bruce, acaba conmigo con esa mente tan ágil, tan brillante, no se alejará y admito que eso me pone feliz, aunque si esto va de esta manera, no tengo la menor idea de cómo voy a afrontar la situación, no puedo dejar que mis padres se enteren o estoy muerta.

Bruce tiene razón, se ha adueñado de mis pensamientos y no solo en lapsos ¡mierda! Siempre estoy pensando en él.

¨Nada más peligroso que una persona que te haga estrenar sentimientos¨

Su pregunta me deja pensativa:

- ¿Qué canción me dedicarías?

Busco en mi mente una que sea interesante, pero sin revelar demasiado, la mayoría de mis gustos son muy románticos, ¿Cuál podría ser? Sin esperar tanto le digo una que me gusta mucho, es en inglés y él ama eso, estoy segura que le gustará. Inmediatamente la suena y subo el volumen, esta canción es una joya, es una de mis favoritas y ahora que la relaciono con Bruce, unas frases encajan con él. Hablar con él cada vez es más interesante, pero sigue siendo un misterio, le he pedido en varias ocasiones que me envíe una fotografía, pero siempre tiene una excusa y eso no me está gustando.

Ansío saber cómo es, seria grandioso, así no me ilusionaría en vano pues mis expectativas son altas.

- ¿Quieres jugar conmigo? –pregunto-

- ¿Por qué dices eso? Por supuesto que no estoy jugando, soy de palabra, serio en mis cosas, jamás haría eso y menos contigo, quiero que me valores.

- Ups, me has entendido mal cariño, me refiero a un juego con tal de conocernos mejor.

- Oh, lo siento, entonces ¡empecemos!

- Consiste en hacer tres preguntas claves para saber que tanto interés tienes por esa persona. Empezaré ¿Qué es lo más triste que has vivido?

- La muerte de mi mamá, que casualidad fue un viernes trece del año dos mil seis, siendo ella aún joven, llegar a casa de mi trabajo y encontrarla inconsciente, intentar reanimarla y fallar... demorar en llevarla a un centro mediocre para que me dijesen que no había nada que hacer... a sabiendas con el tiempo que aún había algo por hacer, sin embargo, por más que me aferré a ella, partió porque Dios así lo había decidido, era su plan, él y solo él sabe por qué, sin embargo ahí se detuvo el tiempo y la otra mitad de mi vida se fue con ella, hoy nada es igual, quisiera viajar al pasado y no para evitar algunos errores, solo para abrazar a alguien que ya no está.

Leer eso estruja mi corazón, yo no imagino la vida si mi madre me faltase, como quisiera tenerte cerca y abrazarte tiernamente.

- ¿Qué te haría enojar? –mi segunda pregunta- - Que hablen mal de mis hijos y de mi madre, personalmente soy tolerante, creo que alguien que quiere hacerme enojar sería con un regalo de mal gusto, por ende lo rechazo, tampoco me agrada la gente hipócrita. ¡Oh por Dios! Tiene hijos, obviamente a su edad, no es una gran sorpresa, pudo estar casado incluso o sabrá Dios cuantas relaciones ha tenido, que no me interesa, pero los hijos, eso es algo grande, me pregunto qué más habrá por descubrir. Finalizo mi ronda de preguntas.

- ¿Disfrutas de estar soltero? De ser así, ¿Qué te ha llevado a querer iniciar una relación?

- Son dos preguntas :-) realmente soy feliz soltero y he(mos) querido iniciar una relación puesto que he encontrado una persona que afortunadamente ya conocía en mis sueños... tú. ¿Satisfecha cariño?

Él siempre haciendo que me sienta tan bien, sus respuestas son muy satisfactorias, debo confesar que esta idea de hacer preguntas personales me intriga, quiero saber cuáles serán sus interrogantes.

- ¿Cuál es tu mayor inseguridad? –primera-

- Creo que mostrarme tal cual soy.

- ¿Qué opinas del feminismo? –interesante-

- Las mujeres jugamos un papel muy importante en la sociedad, básicamente tenemos los mismos derechos que todo ser humano, pero somos diferentes, las mujeres que pelean por una igualdad de género o que quieren pasar por encima del hombre son necias, casi una locura.

- ¿Cuál sería tu posición en el hogar como esposa, la que manda o cuál?

- Bueno, Dios creó a la mujer como un complemento del hombre, pero este tiene autoridad sobre ella, la cual debe ejercer con amor, me esforzaría por ser una esposa sumisa y leal :-)

- Eres un tesoro....

¿Es todo? ¿No vas a preguntar cuando fue mi primera vez? ¿Si tengo sexo o si lo tendría contigo? O ¿qué cosas me gustan en la cama? ¡Rayos! Me equivoqué. ¡Qué hombre! Miro al vacío, me siento perdida, definitivamente no sé qué me está pasando, no tenía interés de conocer a nadie, aun cuando sentí interés por alguien no era como ahora, todo es diferente y eso me asusta, porque no logro definir mis sentimientos. ¡Maldición!

- Cada día me pareces más increíble –escribo- - También tengo cualidades que quizás no gusten, por ejemplo, soy bastante meticuloso, exigente, te aseguro que no como ni duermo hasta terminar un trabajo, además soy perfeccionista.

Trato de imaginar cómo es Bruce físicamente, pero me resulta difícil, aspectos de su personalidad que voy conociendo me dan una idea, pero tan solo es un ápice –bufo- La mayor curiosidad que me asalta es su estatura, entre los aspectos irreemplazables para mí, esto ocupa el segundo lugar, si en un momento de mi vida por error decido tener una relación, tiene que ser más alto que yo, sin duda alguna. - Cariño, puedo preguntar, ¿Cuánto mides? - 1,60 –responde tan simple como eso-

Me río de manera incontrolable, pero en el fondo sé que estoy odiando leer eso, esto no puede ser cierto, me visualizo saliendo con un hombre doce centímetros más bajo, imposible, sería una ridiculez, ¿Qué pasaría al usar tacones? No, definitivamente no.

Si estaba buscando un pretexto para alejarme, creo que este es perfecto.

- ¿Y tú? - Te aseguro que no querrás saber :-)

- ¿Acaso mides 1,90?

- No, pero si soy mucho más alta que tú, ¡qué pena! –mis ánimos se caen, es absurdo-

- ¿En serio? Upssssss, ¿saldrías conmigo a pesar de eso?

Oh mi Dios, qué responderé ahora! Me quedo pensando en su pregunta y en mis términos infranqueables, mi subconsciente me dice que el amor no trabaja bajo una explicación razonable, es una sensación para la cual no hay ningún límite, ni prototipos, tamaño, posición social, diferencia cultural, nada es un impedimento para aquellos que quieren estar juntos. ¡Sí! Lo es, pero hablamos del amor y esto está lejos de parecerlo, ni siquiera lo conozco, mucho menos pensar en que podríamos llegar a ser algo más –me replico a mí misma- Pero, supongo que podría dar una oportunidad... ¿no que eran términos infranqueables? –mi subconsciente me reclama-

- Puedo intentarlo :-) –respondo-

¡Demonios! Podría haber sido otra cosa, lo hubiera pasado por alto, pero esto, no pasa desapercibido, mi familia se burlaría, no, no, no. ¿Qué más vendrá? No tengo idea de cómo es su físico, dos hijos y mucho más bajo que yo... suficiente para no seguir. Pero quiero saber más.

- ¿Qué debe tener una mujer para que tú te enamores?

- No quiero una madre que me cuide, tampoco una empleada para que me haga las cosas, quiero una amiga, una compañera, un amor, ¿me puedes tú dar eso?

¡Bendito seas Bruce! ¿Por qué no todos piensan de esa forma? Sus palabras me tienen fascinada.

Yo puedo darle eso.

Y más...

            
            

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