Género Ranking
Instalar APP HOT
Novia divorciada (Novia abandonada 2)
img img Novia divorciada (Novia abandonada 2) img Capítulo 4 Extrañando
4 Capítulo
Capítulo 6 Esteban img
Capítulo 7 ¿Qué buscas img
Capítulo 8 Visita img
Capítulo 9 Eres una niña img
Capítulo 10 Tienes bigotes img
Capítulo 11 Quédate conmigo img
Capítulo 12 Acá estoy mamá img
Capítulo 13 ¿Que pasa img
Capítulo 14 Quería escapar img
Capítulo 15 ¿Qué es eso img
Capítulo 16 Estaba revolviendo img
Capítulo 17 Ana img
Capítulo 18 Caderas img
Capítulo 19 19 img
Capítulo 20 20 img
Capítulo 21 21 img
Capítulo 22 22 img
Capítulo 23 23 img
Capítulo 24 24 img
Capítulo 25 25 img
Capítulo 26 26 img
Capítulo 27 27 img
Capítulo 28 28 img
Capítulo 29 29 img
Capítulo 30 30 img
Capítulo 31 31 img
Capítulo 32 32 img
Capítulo 33 33 img
Capítulo 34 34 img
Capítulo 35 35 img
Capítulo 36 36 img
Capítulo 37 37 img
Capítulo 38 38 img
Capítulo 39 39 img
Capítulo 40 40 img
Capítulo 41 41 img
Capítulo 42 42 img
Capítulo 43 43 img
Capítulo 44 44 img
Capítulo 45 45 Final img
img
  /  1
img

Capítulo 4 Extrañando

Brianna

Al día siguiente, a pesar de todas las sensaciones, que tenía, por dentro.

Con el paso del tiempo me di cuenta de un pequeño detalle: a pesar de haberme confundido; me he daba cuenta, que lo había hecho en papel para no pensar tanto al Esteban.

Era bastante difícil para mí, darme cuenta, de que aún seguía enamorada de esteban.

Después de haber cursado la universidad, él fue a buscar a Ana.

No pude evitar esperarlo durante horas, hasta que él había parecido. Observaba por la larga ventana, para ver si en algún momento el aparecía frente a mi.

En cuanto lo hizo, mi cuerpo entero tembló reclamando su atención. Sin embargo, el pasó por mi lado y me habló:

-Hola Briana ¿está Ana, preparada? -quiso saber.

<<¿Por qué no pregunta por mí?>>

-Hola Esteban ¿cómo estás?, si ella está preparada -comenté con algo de tristeza.

Sabiendo que nunca había preguntado por mí, sin embargo yo siempre estaba atenta a el.

, una tonta, lo sabía pero no quería darme cuenta de eso.

Estuvimos un par de minutos, los dos en silencio. A decir verdad no sabía muy bien que decir, puesto que tenerlo en estos momentos me llenaba de incertidumbre.

Tenía miedo de decir algo que pudiera arruinar ese extraño momento.

Suspiré, Ana vino corriendo después de haber juntado sus cosas, y Esteban le sonrío.

Yo en realidad le había preparado la mochila con ropa y demás prendas.

El se la llevó, y me quedé sola. Así pasaron varios días, hasta que no lo soporté mas.

Para mí era muy difícil para mí, tener que lidiar con la universidad; encima no sabes muy bien que hacer con mi propia vida.

Decidí al primer mes, dejarla por un tiempo. En parte, necesitaba un respiro.

Estaba un muy débil aún.

Además había querido empezar el psicólogo. También biocodificación, que al parecer servía para despegar cosas del pasado.

Yo tenía un pasado bastante turbio para así decirlo: una madre, la cual en primera instancia nunca me prestó atención y eso influye bastante en mis inseguridades, y todo lo que tenía de parte mía.

Todo era debido a eso.

Un día llegó Esteban, yo había dejado de ir... tampoco la había informado nada. No pensé que era algo que yo debía decirle.

¿O sí?

-Ya no estás en la universidad -comentó.

Me quedé firme en mi posición. El me miro con curiosidad por largos minutos, los cuales yo no se ve muy bien que decir.

-¿Pasa... algo? -quiso saber confundido.

-Claro que sí Briana. No entiendo porque renunciaste a la universidad ¿Volverás acaso? -quiso saber preocupado.

Eso es lo que parecía al parecer.

No lo sabía bien, tal vez... Simplemente no era entretenido ver a su exesposa, morder el labio lápiz con nerviosismo y tenerla que callar de vez cuando.

No me miren así.

Yo hablaba mucho, la verdad que no lo sé.

-Si... tengo mis asuntos -comenté cortante.

Esteban levanto las cejas aún más confundido y me dijo:.

-Pero... ¿volverás?

-Claro, en el próximo trimestre -comenté , si fuera lo más obvio del mundo.

No quería renunciar a universidad, además he empezado darme cuenta que me gustaba asistir.

-Está bien, pero no te quedes atrás. Eres una buena estudiante, además de inteligente.

Me quedé muda observando a mi ex marido, la verdad es que...

No esperaba, que él me dijera algo así de pronto.

La verdad que suspiré, lo hice más que nada, en parte por la incertidumbre.

Estoy bastante sorprendida que me dijera eso, por mucho tiempo había aceptado la idea de que él ya no quería nada conmigo.

Que solamente había sido un triste recuerdo en su vida. Ahora pensar más bien lo contrario, me llenaba de pesar.

Él simplemente está preocupado por la persona que cuida a su hija.

Debe ser eso...

No lo sé, de igual forma no pude evitar sonreír en este día, y así pasó el tiempo.

...

En algunos días, eran más malos que otros. Me quedaba por mucho tiempo llorando sin ningún motivo; hasta que mis ojos se cerraban, y aprovechaba hacerlo precisamente en esos días en los que mi hija no estaba.

No estaba muy orgullosa de mí misma.

Por hacerlo no piensen que sí.

Pero con el tiempo, empezó a doler cada vez menos.

Siempre aún esperaba a Esteban, al lado de la gran ventana.

Era algo que no había perdido la costumbre, pero ya no me dolía, no me dolía los silencios incómodos. Siempre estábamos metidos en ellos, tampoco me dolía saber que para el yo voy he sido un triste pasado.

Tampoco me dolió saber que más de una vez salió con otra persona.

Si... Esteban salía con otras mujeres.

Aunque la primera vez sí me dolió.

Aún recuerdo ese momento preciso, en el cual Ana, después de 3 meses de finalmente haber vivido separados: vino corriendo hacia mí.

-Papá tiene una amiga muy bonita; se quedó anoche y la verdad es que me cae bien.

Incluso había visto tantas películas y telenovelas: para saber que cuando la mayoría de las mujeres estaban esta situación, hablaría mal de la mujer o viceversa; pero la verdad yo no era así.

Simplemente puse la mejor sonrisa que pude en ese instante y dije:

-Me parece muy bien... que tu papá haga su vida de nuevo.

-Pero mamá, ¿a ti no te duele que papá tengo otra amiga? Tú ya casi no lo ves -comentó.

-Yo lo extraño y lo sabes -me sincero porque era cierto.

Mi hija sabía precisamente lo que yo sentía y me gustaba que ella supiera mis propios sentimientos: me gustaba ser abierta con ella y ella lo era conmigo.

-Lo extrañas... pero sé que ya todo terminó; me lo han dicho los dos hasta el cansancio. Pero de igual forma papá, no la mira , te mira a ti.

En cuanto dijo estas palabras recuerdo que mi reí.

-¿Y , la mira? -quise saber divertida.

-No lo sé, es un poco raro se susurran a los oídos, y la chica siempre está riendo. Es un poco cansado, a veces pienso que tal vez le duelen las mejillas de tanto hacerlo.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022