Género Ranking
Instalar APP HOT
Novia divorciada (Novia abandonada 2)
img img Novia divorciada (Novia abandonada 2) img Capítulo 5 Día lunes
5 Capítulo
Capítulo 6 Esteban img
Capítulo 7 ¿Qué buscas img
Capítulo 8 Visita img
Capítulo 9 Eres una niña img
Capítulo 10 Tienes bigotes img
Capítulo 11 Quédate conmigo img
Capítulo 12 Acá estoy mamá img
Capítulo 13 ¿Que pasa img
Capítulo 14 Quería escapar img
Capítulo 15 ¿Qué es eso img
Capítulo 16 Estaba revolviendo img
Capítulo 17 Ana img
Capítulo 18 Caderas img
Capítulo 19 19 img
Capítulo 20 20 img
Capítulo 21 21 img
Capítulo 22 22 img
Capítulo 23 23 img
Capítulo 24 24 img
Capítulo 25 25 img
Capítulo 26 26 img
Capítulo 27 27 img
Capítulo 28 28 img
Capítulo 29 29 img
Capítulo 30 30 img
Capítulo 31 31 img
Capítulo 32 32 img
Capítulo 33 33 img
Capítulo 34 34 img
Capítulo 35 35 img
Capítulo 36 36 img
Capítulo 37 37 img
Capítulo 38 38 img
Capítulo 39 39 img
Capítulo 40 40 img
Capítulo 41 41 img
Capítulo 42 42 img
Capítulo 43 43 img
Capítulo 44 44 img
Capítulo 45 45 Final img
img
  /  1
img

Capítulo 5 Día lunes

Yo había dado una carcajada enorme. Al escuchar esas palabras de mi hija.

-Tal vez está feliz de estar con él.

-Pero mamá, ¿a ti no te afecta que esté con alguien más?

-Claro que me afecta, él ha sido importante para mí.

-Pero ¿por que no haces nada? -comentaba con un puchero tierno.

Recuerdo que me acerqué a su lado, ella estaba en una mesa más bajita; de esas que tenía en la habitación para pintar.

-Yo... porque yo quiero lo mejor para el ; y si está con otra persona lo hace feliz, yo... estaré feliz -comenté con simpleza.

Mi hija, recuerdo que me sonrío. También note un dejó de nostalgia y simplemente me abrazó.

-Para mí... tú eres lo mejor para el mama.m

Después de esa conversación, poco a poco me acostumbré, que Esteban se apareciera con una mujer

En parte no lo culpaba. De igual forma estamos separados. Pero no iba a negar el simple hecho de que sí dolía, y vaya que lo hacía.

No podía negar que mis ojos, se llenaran de lágrimas cada vez que me enteraba la existencia de una mujer nueva... en la vida de Esteban.

Aproximadamente hubieron cinco, en esos meses.

Supongo que han habido más, ya que al parecer tenía salidas, pero siempre fue un papá presente.

Incluso había días que me la pedía demás a Ana, para poder verla ponte Y eso lo valoro enormemente.

Es un padre muy presente, y yo intentaba que eso me partiera el corazón en dos.

Con todas las fuerzas de mi vida, sonreí a cada vez que el aparecía.

Me limitaba simplemente a asentir: cada vez que Ana me comentaba de alguna chica nueva que él estaba conociendo.

Con el paso del tiempo ya no dolía...

Tal vez eso quería pensar.

Mi corazón poco a poco, empezaba a enfriarse. Hasta que en un momento, después de 6 meses de estar idas y vueltas, Esteban quiso hablar conmigo.

-Quiero hablar contigo.

-¿Qué pasa? -quise saber algo confundida.

-Quería agradecerte.

Yo lo miro con confusión, porque a decir verdad no entendía muy bien que quería agradecerme.

-No entiendo que quieres agradecerme -dije con sinceridad y me reí divertida.

-Eres la mejor mujer que pude haber conocido en toda mi vida. Tienes la oportunidad de hablar mal a Ana de mi, decirle que soy de lo peor, y te juro que te entendería. Porque he estado bastante descontrolado en este último tiempo, pero no lo haces. Sino que estás criando a una niña excelente y eso te lo agradezco. Yo la quiero un montón, a pesar de que no llevé mi sangre.

-No pasa nada. Esteban, de verdad en realidad tienes derecho a hacer tu vida y simplemente lo acepto -dije y me encojo de hombros.

-¿Tú has estado con alguien más? -quiso saber.

Él, nunca me había hecho una pregunta de ese estilo.

Lo miro con una ceja levantada y algo confundida.

O sea ¿por qué me pregunta eso?

Ahora después de 6 meses de habernos divorciado y más...

-No entiendo por qué me haces esa pregunta -dije divertida.

-No lo sé Briana... Es que yo seguí adelante y me preocupa que tú no puedas hacerlo.

Cuando dijo esas palabras, cerré los ojos.

Lo hice porque me parece una tontería que el piense que yo no podía superarlo.

O sea... ¿qué le pasaba?

- Esteban, tarde o temprano estaré con alguien, pero en primer lugar he ido al psicólogo. También hecho lo de la Bio de codificación. E intentado salir adelante, por mí misma. Primero e intentado conocerme, y amarme a mí misma antes de entrar con otra persona. Si para ti funciona mejor conocer a una y otra mujer a la vez- dije con algo de dolor -Me parece perfecto, es tu vida puedes hacer lo que quieras porque estamos divorciados, pero en mi caso, no es así; no he estado con nadie. Yo... me siento bien así; tal vez me estoy equivocando y he desperdiciando tiempo de mi vida. Pero es lo que pienso y siento.

-Lo lamento, no quise meterme en tus asuntos -comentó yo me encojo de hombros.

- No me molesta, más bien al contrario. Está bien que tengamos una conversación de este tipo, ¿no te parece?

El asintió, pude ver una sombra de una sonrisa en sus labios.

Hace mucho tiempo, en el cual no hablamos de esos temas incluso podría decirse: es un poco divertido.

-Ya... ¿quieres tomar un café? La verdad es que Ana está terminando unas tareas... sólo si quieres...

-Claro, me encantaría.

Entonces me desaparecí, fui a buscar a Ana para decirle que su padre estaba aquí y me fijé en que le falta un poco para terminar sus tareas.

En cuanto llegué hacia dónde se encontraba Esteban. El mismo me sonrío.

-Le falta un poquito en cuanto termine... Te la puedes llevar -comenté.

Esteban asintió, yo me acerqué a la cocina, dispuesta a preparar el café. Mi cafetera, se había estropeado; simplemente me puse a calentar agua y estaba esperando para que estuviera lista.

-¿No tienes más tu cafetera? -pregunta confundido.

-No... Pero no pasa nada... me he acostumbrado a hacer los cafés con agua hirviendo y revolviendo con la cuchara -comenté divertida.

-No... lo sabía.

-No te preocupes -comenté yo.

En cuánto estaba listo, y estuve devolviendo , una loca por bastante tiempo, le extendí la tasa.

Él me sonrío en modo de agradecimiento, yo le devolvi la sonrisa en cogiéndome de hombros.

<<¿Por qué está tan bueno..?>>

- Briana -dijo mi nombre dedconcentrandome, yo estaba soñando con verlo semi desnudo cocinandome -gracias por todo..

-No entiendo... ¿por qué me agradeces? -dije con confusión.

-Por todo... porque siempre me has entendido. Yo sin embargo, no lo he hecho. Sí te hubiera visto con otro hombre sinceramente... hubiera enloquecido.

-¿Por qué te... hubieras enloquecido? -quise saber algo confundida, pero soy bastante inocente para las indirectas.

-Aún es un poco difícil hacer nuestra vida separados.

-Puede ser... quizás. Aunque quien me pidió el divorcio eres tú... -comenté algo confundida, sin entender muy bien.

¿A qué se refería?

-Lo sé... Pero sabes perfectamente, que lo hice porque nos estábamos llevando mal -lo miré con una mueca -porque ninguno de los dos estaba siendo felices...

-Pues... está bien. En realidad, es mucho más que eso y lo sabes. Nunca me enojaría contigo: has sido la persona más importante para mí.

-También has sido importante para mí -me comentó el con la sonrisa.

Los dos nos miramos por bastantes segundos, más de lo que hace mucho tiempo lo hacíamos.

No pude evitar sonreír sentirme en este instante... extraña.

Es decir en seis meses habíamos cruzado tan pocas palabras, y creo que esa conversación había sido la más extensa que habíamos tenido en mucho tiempo.

Me sentí bien. Porque después de tanto tiempo, por fin habíamos podido tener una conversación civilizada.

-Volvere... a empezar la universidad el lunes -comenté para dar un poco de conversación.

-Pues me alegra -comentó con una sonrisa.

- A mí también me alegra -comenté alegre.

De igual modo, su cercanía aún me pone nerviosa.

-Gracias... En serio -dijo simplemente.

Asentí, porque era raro recibir tanto agradecimiento de parte de tu exnovio.

Me encogí de hombros algo nerviosa y cuando Ana empezó a correr en dirección a el; simplemente sabía que se tenía que ir.

A regañadientes, abro la puerta despidiéndome de el. Aun para mí era algo bastante difícil de despedirme.

...

El día lunes, inició , cualquier otro día.

Me levanté, me puse mis pantuflas las cuales ya se habían empezado a despegar.

Habían pasado más de 6 meses, desde que eran nuevas. Ahora simplemente eran unas pantuflas limpias, porque me gustaba lavarlas y despegadas.

Pronto debería buscar alguna fuente de ingresos nueva. Porque a decir verdad no podía vivir eternamente de la huerta, suspiré.

Bajé peldaño por peldaño, eran las nueve menos 10, no sé en qué momento me había quedado dormida.

Por fortuna mi hija ingresaban al jardín a la tarde, al igual que yo. Pero tenía que dejársela a una familia amiga , para que me la lleven al maternal, es decir al jardín.

Porque yo tenía que ir un rato antes para llegar temprano, puesto que el viaje me llevaba más de media hora.

En cuanto llegué a la cocina, empecé a calentar el agua caliente... mientras revolvía el café con la cuchara.

Después de algunos minutos, está listo.

Me senté, y quité el repasador que estaba sobre una tarta.

El día de mañana, tenía que ir al turno del psicólogo.

Anterior
                         
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022