Género Ranking
Instalar APP HOT
Amor secreto del CEO
img img Amor secreto del CEO img Capítulo 1 Conocerlo
1 Capítulo
Capítulo 6 Detras img
Capítulo 7 Un encuentro img
Capítulo 8 Celos img
Capítulo 9 Una batalla img
Capítulo 10 Una batalla img
Capítulo 11 Discusiones img
Capítulo 12 Gane img
Capítulo 13 ¿Que opción tenia img
Capítulo 14 Un juego peligroso img
Capítulo 15 En el espejo img
Capítulo 16 Desprecio img
Capítulo 17 La Boda img
Capítulo 18 Bienvenida a mi vida img
Capítulo 19 El tiempo pasa img
Capítulo 20 Nada de ti img
Capítulo 21 Celos img
Capítulo 22 Rivalidad img
Capítulo 23 Deseo insaciable img
Capítulo 24 Quiero img
Capítulo 25 Viene por mi img
Capítulo 26 Agua img
Capítulo 27 Quiero creerte img
Capítulo 28 Positivo img
Capítulo 29 A escondida img
Capítulo 30 Libre img
Capítulo 31 Gritos img
Capítulo 32 Mi esposa img
Capítulo 33 Ayuda img
Capítulo 34 No fallare img
Capítulo 35 Amor img
Capítulo 36 Despertar img
Capítulo 37 Secreto revelado img
Capítulo 38 Tormenta img
Capítulo 39 La duda img
Capítulo 40 No estoy loca img
Capítulo 41 Que ocurre img
Capítulo 42 Jugando conmigo img
Capítulo 43 Son img
Capítulo 44 Es tarde img
Capítulo 45 El caos img
Capítulo 46 En una carcel img
Capítulo 47 Una voz img
Capítulo 48 Atrapada img
Capítulo 49 Dos img
Capítulo 50 Un ataque img
Capítulo 51 El escape img
Capítulo 52 Dos img
Capítulo 53 La verdad img
Capítulo 54 Estar muerta img
Capítulo 55 Una nueva vida img
Capítulo 56 Londres img
Capítulo 57 Compras img
Capítulo 58 Araña img
Capítulo 59 En sus brazos img
Capítulo 60 Saludando a papá img
Capítulo 61 ¿Un nuevo peligro img
Capítulo 62 ¿Te estas divirtiendo img
Capítulo 63 Confrontación img
Capítulo 64 Aprendiendo img
Capítulo 65 Un accidente pequeño img
Capítulo 66 Su llegada img
Capítulo 67 Con ella img
Capítulo 68 Nunca existió img
img
  /  1
img
img

Amor secreto del CEO

Autor: yumyp1901
img img

Capítulo 1 Conocerlo

Recuerdo cada detalle de esa noche como si estuviera grabado a fuego en mi memoria. El aire pesado de la sala de estar, el crujido de los tacones de mi madre sobre el suelo de madera, y la opresión invisible que parecía llenar el espacio. Mi madre había estado de un humor particularmente irritable todo el día, pero en ese momento, su semblante era frío, calculador. Yo sabía que algo se avecinaba, pero no imaginaba la magnitud de lo que estaba por suceder.

Me llamaron al salón con una firmeza que no dejaba lugar a preguntas. Al entrar, vi a un hombre que no conocía. Estaba sentado con una calma casi inquietante, como si el mundo entero estuviera bajo su control. Alto, elegante, y con una presencia que llenaba la habitación sin esfuerzo. Sus ojos me estudiaron con intensidad, y durante un segundo, sentí que mi respiración se detenía.

-Lía, siéntate -dijo mi madre, señalando la silla frente a él. Su tono no admitía discusiones.

Obedecí, como siempre lo hacía. Mi madre era una mujer con un carácter tan dominante que incluso las paredes parecían doblarse ante su voluntad. Desde pequeña, me había impuesto un silencio absoluto, prohibiéndome hablar, como si mi voz fuera una ofensa. Hablar no estaba permitido; en cambio, debía usar gestos o miradas para comunicarme.

-Él es Ethan Reid -anunció con una sonrisa que no llegó a sus ojos.

Había oído ese nombre antes. Era un magnate de los negocios, alguien que aparecía en las revistas y en las noticias, pero nunca había imaginado que estaría sentado frente a mí. Lo que más me desconcertó fue la razón de su presencia.

Ethan asintió brevemente en mi dirección, pero no dijo nada al principio. Fue mi madre quien rompió el silencio.

-Tienes una oportunidad única, Lía. Ethan ha aceptado ayudarte... ayudarnos.

"¿Ayudarnos?" pensé, frunciendo el ceño ligeramente. Quería preguntar, quería exigir respuestas, pero todo lo que podía hacer era mirar a mi madre y luego a Ethan, esperando que ellos llenaran el silencio que mi voz no podía romper. Mi madre, como siempre, continuó sin detenerse.

-Tu matrimonio con él garantizará que la familia salga adelante.

El mundo pareció detenerse por un instante. Mis pensamientos se arremolinaron mientras intentaba procesar lo que acababa de escuchar. ¿Matrimonio? ¿Con un hombre que apenas conocía? Mis manos se movieron automáticamente, levantándose en un gesto claro de "¿Por qué?".

Mi madre soltó una risa seca.

-Porque no tienes opción, Lía. Esto no es una solicitud, es una decisión.

Quise gritar, correr, hacer algo, pero el peso de su autoridad era demasiado familiar. Había pasado toda mi vida bajo su control, obedeciendo sin cuestionar. Aun así, esta vez era diferente. Esto era mi vida, mi futuro.

Ethan finalmente habló, su voz profunda y controlada.

-Entiendo que esto es inesperado para ti, pero no tengo intención de hacer esto más complicado de lo necesario. Este matrimonio será un acuerdo, un contrato con beneficios para ambas partes.

Su tono era tan frío que me hizo estremecer. No había ni rastro de calidez o humanidad en sus palabras.

Levanté una ceja, moviendo mi cabeza hacia un lado, un gesto que claramente significaba "¿Beneficios?"

Ethan inclinó ligeramente la cabeza, como si estuviera evaluándome.

-Tu familia necesita el dinero, y yo necesito una esposa para cumplir con ciertos requisitos familiares. No hay lugar para sentimientos o emociones. Solo pragmatismo.

"Solo pragmatismo." Aquellas palabras resonaron en mi mente como un eco interminable. No me estaba pidiendo nada más allá de lo estrictamente necesario. No amor, no cariño, ni siquiera respeto. Solo mi presencia, como si yo fuera una pieza más en su tablero de ajedrez.

-Tómate tu tiempo para pensarlo -añadió Ethan, aunque su tono sugería que ya conocía la respuesta.

Pero no necesitaba tiempo. Sabía que mi madre no permitiría que dijera que no. Mi vida hasta ese momento había sido una cadena de decisiones tomadas por ella, y esta no sería diferente.

Me levanté lentamente, con las piernas temblorosas, y miré a mi madre. Levanté ambas manos con las palmas hacia arriba, como si estuviera diciendo: "¿Y si no lo hago?".

Ella no dudó en responder.

-Entonces te quedarás sola, sin apoyo, y enfrentando las consecuencias de tus propias decisiones.

Era una amenaza disfrazada de consejo, algo a lo que estaba más que acostumbrada. Ethan no intervino. Parecía dispuesto a dejar que mi madre hiciera el trabajo sucio por él.

Esa noche, mientras intentaba dormir, mi mente no dejaba de dar vueltas. Sabía que aceptar significaba renunciar a cualquier posibilidad de libertad o felicidad, pero decir que no significaba seguir siendo una prisionera de mi madre. Ambas opciones eran un tipo de esclavitud, pero al menos con Ethan, había una posibilidad, aunque remota, de recuperar el control de mi vida algún día.

Por la mañana, mi decisión estaba tomada. No por valentía ni por esperanza, sino por simple supervivencia.

Cuando volví al salón para dar mi respuesta, Ethan estaba allí, como si hubiera sabido que volvería. Me miró con esa intensidad que parecía desarmarlo todo.

Me limité a asentir, un movimiento pequeño pero decidido. Ethan entendió el mensaje.

-Entonces, haremos esto a mi manera.

No supe si esas palabras eran una promesa o una advertencia, pero algo me decía que mi vida estaba a punto de cambiar de una forma que aún no podía imaginar.

            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022