Exclusivamente, con la mirada pudieron, comunicarse sin ningún problema, aunque Liz estuviera presente. Cuando Shasha salió del cementerio, se dirigió al centro donde estaba las entiendas, la cual estaría a su cargo. Desde el coche, miraba las entradas y salidas de las mujeres, del local. Luego de mirar, por un rato. Decidió ir al hotel.
En la gran empresa, Leonardo estaba bajando su ascensor privado. Cuando su asistente le trajo el informe con los datos de la mujer. Él agarró la carpeta y subió a su Rolls-Royce. Una vez, acomodado y término su llamada, tomo la capeta. Desde que la abro y ojio solamente la foto. La chica le pareció hermosa, con su veinte un año. Aún tenía la cara de una niña. Y su fama era enorme. Pero ahora, se mantuvo un poco confundido. Porque cambio su apellido a Dematceni si es una Lin. Después de leer, por un rato dejo la carpeta. No había tanta información de ella. Algo que sus hijos se encargaron a la perfección, para ella.
No encontrar lo que quiso, lo frustra mucho. Tiro la carpeta y dirigió su mirada a la ventana. Justo, los dos carros se quedaron en el semáforo, rojo. Sus ojos se mantenían en la ventana. Miro y la volvió a ver. Como si fuera obra del destino. Ella tenía su ventanilla baja. Él pudo contemplar, sus rasgos, y la pureza que trasmitía. Estaba, de perfil, su pelo resplandecía, por el viento.
Por primera vez, estuvo cautivado, por una mujer. Su conductor asistente, lo miraron, y observaron que algo estaba distinto en su jefe. Esa mirada llena de frialdad y distancia. Estaba eliminada, y remplazada por una dulzura que de hecho es imposible notarse en su jefe.
En ese momento, una lluvia estallo. Y la cara, sonriente de la mujer, cambio radicalmente. Saco la mano por la ventana y la gota de lluvia, toco su hermosa piel. Una húmeda gota apareció en sus ojos. Leonardo, desde su ventana, no pudo comprender, el porqué ella de repente se puso triste. Pero desde su fondo, el quisiera salir y tomarla en sus brazos, y justo decirle que todo estará bien.
Shasha paso la yema de su dedo y se limpió la lágrima. Subió su ventanilla, el semáforo cambio y Leonardo vio el carro desaparecer, en la jira de la esquina. Tan pronto sintió un vacío enorme. Su apariencia distante y frío, se remplazó inmediatamente.
En la suite presidencial, los chicos tenían un plan mucho más mayor, mañana sería el día. Donde enfrentaran a este hombre, que tentó se parece a su hermano. Y debía ser pronto. Mantuvieron a su hermana entretenida,con esa conversión, mientras ella no mencionaba dejar en la quiebra a esa chica victoria.
Shasha volvió, y encontró a sus hijos, muy entretenido entre sí. Liz, le entrego el iPad, con todo los trabajos que tendría el día de mañana.
El reporte indica, que mañana tiene que presentarse como la nueva presidenta de la empresa, de modelaje, y en la ciudad. Y la visé presidenta de la corporación Dematceni.Tenai varias empresas bajo su cargo y el trabajo no era fácil.
Alex le trajo una comida ligera, ella lo disfruto y su pequeña Dory le entrego un vaso de jugo. Ella miró, a su hija, y se dieron un abrazo, fuerte. Dory sintió, que su madre no tuvo un buen momento. Y con una señal, los dos chicos aparecieron. Dawyon el más frío y también el más sobre protector. Conocía a su madre a la perfección, sus ojos estaban ligeramente rojos. Algo que indico que ella, lloró por un buen rato. En su memoria debía ser esa su familia biológica. Ellos intimidaron a su madre.
Un abrazo de tres, sin preguntar, era más reconfortante, que cualquier otro.
_¡Madre, Dawyon, te protegerá y nadie nunca podrá intimidarte!
_ ¡Mami, sabe eso, y nadie nunca puede intimidar a mami, ella es fuerte, olvidaron eso!
Una lluvia de risas, exploto en la sala. Y las sonrisas, de los cuatros. Para bajar la tensión de todo el mal momento. Empezaron a contar chiste entre sí, y hablar de proyectos, que tenían éxitos. Eso hizo que la propia Shasha olvidara, si había tenido un mal momento, Liz, y Alex se agregaron en la dicha conversación, volviendo la noche una cálida y complementada noche sin límites. Los tres quedaron rendidos en brazos, de su madre. Y fueron a la cama. La mañana siguiente guardaba, un día, lleno de trabajo, para su madre.
En la Villa, Damasca, los ancianos estaban en una charla con Stalin, y Leonardo. Sobre momento, de que tomaran sus vidas más en serio. Stalin, por su lado, fue el primero, en correr del tema. Era un tipo muy libertino, ese repentino tema. Le trajo el tic de nervios en los ojos. Y corrió como pudo solo al despedirse, con un beso en la frente de su madre.
_ ¡Buenas, noches, hermosa madre, yo tengo mucho que hacer, me retiro!
_ ¿Adónde piensas ir?
_¡A mi dormitorio, donde más!
Leonardo, lo miro que corría como conejo asustado, evitando la dicha conversación de sus padres. Leonardo hablaba muy poco, y su silencio significaba, que no le importaba el tema. Y no estaba dispuesto a cooperar en ellos. Toco el hombro del viejo Felio, su padre, y beso a su madre. Que de inmediato, supo que sus hijos, no estaban dispuestos hablar de matrimonio con ellos. No importa como ellos, tomaban el tema sus hijos hacía caso omiso al tema. Como si nada pasara y no era de sus incumbencias.
Leonardo se marchó, pero el tema tocado por su madre, solo le trajo en la mente la colorada imagen de Shasha en el auto. Una vez en su Dormitorio tomo su laptop y busco de nuevo, Era un genio y sabía que esa chica escondía algo. Al entrar en su sistema. Vio que la información sobrante estaba bajo código y, si alguien se atreviera a entrar, las consecuencias serian muchos.
Una sonría se dibujó sobre sus labios, la curiosidad de saber más de esa mujer, le despertó el instinto. Y aflojo su camisa, dejando sus pectorales fuera, se remangó, y sus hermosos dedos largos. Y con sumo cuidado comenzaron a teclear en la laptop. Lo que le atrajo, era el sistema de seguridad D.D.D. No sabía que, sin embargo, decía no entres si no eres parte de la familia D.D.D.
Exploto en risas, y quiso saber, quería saber, quien era ella?. Y porque esa chica despertó un instinto en él?. Desde hace ocho años, nadie nunca despertó este instinto en él. Eso lo mantuvo intrigado y rompió esa barrera, una vez que entro. Los códigos de advertencia subieron como gota de lluvia. Sonrió con más complacencia al ver tal cosa. Dejo la computadora y fue a tomar una ducha. Una vez, que estuvo bajo la ducha caliente, una sonrisa se dibujó en su hermoso labio, si alguien lo hubiera observado, caería rendido y derretido al piso.
Nunca, antes había encontrado, algo que le retaba a hacer algo. Y esta vez, lo mantuvo y lo cautivo. Ahora, el secreto de esta chica, él quería saber de verdad quien era ella. Y el porqué tenía un código de protección a su información. Sin saber, que mañana sería el día, que su vida se pondría de cabeza, al conocer la razón de los tres D.D.D.
El sol retumbó en la ventana de la suite presidencial, Shasha se despertó y se sentó, ante todo tomo su iPad y confirmo la hora, le envió un correo a su padre adoptivo. En ese momento había una diferencia de horario, y Stenfano Dematceni estaría en algún lugar del mundo. Para su sorpresa, él estaba esperando dicha llamada y correo de su hija adoptiva. En la persona que él, depósito su plena confianza.
Después una larga conversación y mencionarle, lo primeros temas a tratar. Shasha fue directo al baño. Tomo una ducha y salió. Abro el armario y saco un conjunto, hermoso verde turquesa, y una falda pegada hasta la rodilla con un corte de pez, que caí sobre sus tobillos. Dejando al descubierto, sus hermosos pies, y mostrando un tacón de cuatro centímetros,negro con un broche verde turquesa, que combinaba a la perfección con su conjunto.
Se miró al espejo, y quedo contenta con su aspecto. Una coleta baja, que indicaba superioridad y madures. Era una toma de posición, debía presentarse muy bien arreglada, de ella se ha hablado mucho y todo quieren, conocer a la futura presidenta de la corporación.
Salió a la sala y comprobó sus hijos estaban sentados en la sala, estaban con sus piyamas, pues no actuarían, para que su madre sospechara de que están tramando algo tremendo.
_ ¡Buenos, días, mis tesoros!
_ ¡Buenos días, hermosa dama! _ dijo caballerosamente, Dawyon al ver a su madre que lucia hermosa y madura en este conjunto.
_¡Madre, esta muy bella! _ dijo la pequeña Dory, Dilan movió la cabeza en mensaje de aprobación a lo que declaró sus hermanos. Alex, y Liz estaba vestido de muy elegante, Alex, con un traje, marrón, y Liz, con una falda de tubo y una camisa rosa, que la hacía lucir hermosa. Recibieron sus elogios departe de los niños, pues eso no los puso celosos. Los tres, era el duo completo, que estaba listo para subir al siguiente nivel, la empresa. Y llevar la moda a la siguiente temporada.