/0/15918/coverbig.jpg?v=06514424b17f17a3012291f1d6bec96a)
Capítulo 3
Acuerdos y cláusulas
Me partió el alma ver a mi madre llorando de esta manera luego de saber que le había pasado algo de dinero a su cuenta. Estoy más tranquila ayudándola a suplir algunos gastos de la casa, sé que aceptando la propuesta de mi jefe podré reponer ese dinero y ayudar a mi madre un poco más, aunque para eso debo inventar alguna excusa, mi madre me mataría si se enterase de todo esto
Es difícil para mí pensar en esto, es descabellado aparentar tener una relación con mi jefe, aunque debo admitir que me parece divertido la idea de actuar de esta forma.
Esto ahora se ha convertido en mi salvavidas para salir de los problemas financieros y económicos de mi familia, pero en un futuro podría ser perjudicial para mi carrera, admito que tengo miedo de cometer un error que más adelante me traiga consecuencias
Sea lo que sea debo pensar muy bien las cosas
Luego de despedirme de mi madre vuelvo a casa, a pesar de que puedo ir caminando, debido a que esta cafetería no me queda considerablemente lejos, decido tomar la ruta del tren, que me da prácticamente la vuelta a toda la ciudad, aún así lo tomo con la esperanza de volver a verlo.
Ese chico de la sonrisa bonita vuelve a dar vueltas en mi mente y tomo la ruta más larga a ver si corro con suerte y me coincido con él una vez más
Regreso a casa sin tener suerte, un poco triste y desmotivada. Es increíble cuanto sigo buscándolo a pesar de que ni siquiera sé su nombre. Preguntándome si a él le pasa lo mismo que a mi, si el también me busca cada día entre la gente
Subo a esa azotea donde vivo y me tumbo en la cama esta vez si dispuesta a descansar, pero a mi mente llega aquella propuesta que me hizo Steven esta tarde, misma que ahora tengo que aceptar si o si... Así que comienzo a analizar los pro y los contras de todo esto, e increíblemente me desvelo de nuevo.
Amanece y siento que no dormí absolutamente nada, me siento cansada y nerviosa, aun así debo asegurarme de llegar temprano a mi trabajo este día, sé que ese hombre estará esperando por mí hoy más que nunca
Me paro frente a ese armario y busco que ponerme, necesito un vestido o algo que me ayude a transmitirle el mensaje a Steven de que soy una abogada segura de si misma. Y lo consigo. Encuentro la ropa perfecta para esta ocasión ahora corro a la ducha y me aseo rápido, me visto y arreglo, luego corro a la parada de buses, llevando una falda negra ceñida al cuerpo muy discreta, camisa blanca y tacones altos. Me maquillo sencillo y mi dejo mi cabello suelto
Hoy no puedo ir en tren o llegaré tarde nuevamente, así que pido un taxi y llego tan pronto como puedo al trabajo, este día tengo que actuar de la manera más madura, necesito ese dinero para ayudar a mi familia, así que estoy lista para darle a Steven mi respuesta
Mientras tanto Diana me recibe frente a esa oficina muy sorprendida por mi llegada temprana y apresurada
-¿Cómo estás Didi? Pero que bien te ves hoy –trato de persuadirla- Voy tarde ahora hablamos
-¡Eeh! ¿Cual tarde? Si mas bien es un milagro que estás llegando tan temprano. Hablemos, ¿A dónde crees que vas?
-Ahora mismo no puedo, llevo prisa, tengo que hablar con Steven
-¿Así que Steven? Apenas te llama a su oficina, hablan ¿Qué? ¿Diez minutos? ¿Quince? Y ya es Steven para ti. No estoy entendiendo nada, pero que suerte que tenga todo el tiempo disponible para que me expliques
« Carajo, pero que descuidada fui, tengo que pensar en algo rápido para salvar la situación. Por ahora ni siquiera Didi puede saber nada respecto a esto »
-Relájate, no es nada personal. ¿Me dejas pasar?
-Si claro. Sabes lo que pienso, que aquí hay gato encerrado, a mi no me engañas así de fácil
-Claro que no -respondo nerviosa- Emm... Yo... Solo estoy practicando para cuando sea abogada, ya falta poco tiempo, no exageres la situación. Ahora déjame que necesito hablar con él jefe Collins.
-Ah. Ahora que te descubro vuelve a ser el jefe Collins. ¿Sabes lo que creo? Que lo que deberías practicar aquí son tus habilidades para mentir. Vamos, suéltalo ya. Por algo te arreglaste hoy más de la cuenta. Estas hermosa, ¿Planeas seducirlo?
-¿Qué? ¿Estás loca? Claro que no... Y no me arreglé demasiado. Estoy bien, normal
-Siempre usas ropa holgada, muy reservada y para nada sexy. Excepto ayer y hoy. Mírate, estas vestida para matar. Vas a decirme lo que está sucediendo. Ahora
-No puedo, tengo prisa, pronto si... Luego hablaremos de todo esto
Le digo dejándola mucho más ansiosa y confundida
Me dirijo hacia la oficina de Steven y entro luego de tocar a su puerta
-Buenos días Steven, ¿Cómo estás?
-Me alegra que comiences a sentirte bien llamándome de esta manera. Generar confianza entre nosotros es la mejor estrategia. En realidad espero que este gesto signifique que me tienes buenas noticias -sonríe ampliamente- Y dime ¿Ya me tienes una respuesta?
« Me dice este hombre y yo me tomo algo de tiempo para pensar y prepararme antes de hablar »
-Escúchame Steven, he decidido a aceptar los términos que me propusiste el dia de ayer, la respuesta es sí. Iré contigo a esa boda, haré ver que soy tu novia en ese tiempo a cambio de los diez mil dólares, pero aun así hay algo que debes saber.
-Fantástico -sonríe alegremente y me invita a sentarme- ¿Cuéntame que me tienes?
-Yo también tengo algunas condiciones para ti
-Admito que comienzo a ponerme ansioso. Pero también debo admitir que no esperaba menos de ti.
-No lo tomes a mal, pero en vista de que lo que propones no es para nada habitual, me he tomado la libertad de redactar un contrato que estipule tus condiciones y las mías. Espero no ofenderte con todo esto. Son solo mis métodos, tómalo como un acuerdo sobre la relación
Le digo sin despegarle la mirada de encima y le hago entrega del documento que redacte la noche anterior
-¡Vaya! Debo admitir que me sorprendiste. Esto es... Extensivo. Eres toda una estratega. Lo tomaré en cuenta para el futuro

-Vamos, tampoco exageres, aunque de cierta forma lo es, la verdad soy meticulosa a la hora de hacer negocios.
-Digna de una buena abogada. Sabes algo, me encargaré de que tu reputación no sea manchada a futuro debido a este trato. Puedes contar con eso
-Te lo agradezco, he incluido una cláusula que cubre evacuación durante desastres u hospitalizaciones de emergencia.
En realidad eso no es todo. Continúa leyendo
Le digo y el se sienta y se relaja frente a su escritorio sin quitarle la vista al documento, Coloca su puño cerrado sobre su mejilla y desde aquí puedo decir que se ve muy atractivo
-Esto es... Impresionante -dice sorprendido mientras repasa rápidamente el documento que se le fue entregado- Me gusta que hayas inventado un pasado juntos, esto es algo para lo que no soy nada bueno en realidad. No sirvo para inventar historias
-Así es, todos deben saber que nos conocimos en una recepción de la firma Hambada durante las fiestas de Navidad
-Bien pensado, tienes una imaginación bastante creativa, eso me gusta. Entonces nos conocimos en una recepción de navidad en la empresa. Lo tengo, es algo realmente práctico. Gracias por pensar en todo. Eres maravillosa
-Vale, gracias. ¿Seguro no estás pensando en que me he excedido un poco?
-Créeme que lo estoy pensando ahora mismo -dice mientras sonríe un poco incómodo-. Pero esta bien, siempre que podamos mantener ese acuerdo y seguir nuestros planes al pie de la letra todo irá perfecto.
-Bien, entonces ya tenemos un trato -le digo y extiendo mi mano, la cual el toma sin dudar y sonríe
Me mira fijamente y coloca su firma al pie del documento, se levanta de su escritorio para sacar una copia del mismo y me entrega el original. Mientas que el Suyo lo guarda en la gaveta de su escritorio
-¿Eso es todo lo que tenías que decirme?
-Eh... Si, claro. Eso era todo. Creo
Me retiro de su oficina luego de esa extraña platica con mi jefe y afuera me esperaba Diana, lista para echarme encima el peor de sus interrogatorios
Camino hacia mi escritorio y pienso en todo esto. Es una verdadera locura. ¿Pero que puede salir mal, si tan solo es un día? Pasará rápido y será sencillo
¡Esto me va a volver loca!
Continúo mi trabajo el resto de la tarde sin tratar de distraerme, procurando no pensar en nada raro ya que mañana es el gran día y espero lucir grandiosa y para nada nerviosa, ya que de esto depende ganarme esa gran suma de dinero.