Capítulo 9
Alejandro
10:00 p.m.
Ya ha pasado un mes desde lo sucedido y desde que escuche aquella conversación tras aquella puerta. En todo este tiempo Ibiza no me ha dirigido la palabra y ni siquiera me ha reclamado algo aun cuando sé que se siente mal por eso. Tal y como lo dijo ella ha fingido que no pasó absolutamente nada entre los dos, pero por alguna razón eso me ha molestado bastante sin saber por qué. Cada vez que me ve me ignora o me trata de usted delante de los demás sin salirse de la línea y eso solo lo hacia si era estrictamente necesario debido al momento.
Con respecto a la repartición de la empresa, esta fue una muy justa por parte de nuestro padre y todos lo aceptamos sin problema alguno. Era obvio que Salvador al ser el mayor se quedaría en el país con la presidencia, mientras que Iván ocuparía un cargo directivo siendo su segundo al mando y yo dirigiría la sede de New York al vivir allá. Ahora y con respecto a Max, el también dirigirá la cede que papa tiene Londres, para que así pueda seguir estudiando y ejerciendo el trabajo sin problema. No obstante, para eso debíamos esperar todos a que papá se retire el próximo año y así nosotros asumiéramos todo definitivamente. Solo que para mi desgracia se que esto me traerá algunos problemas con Becky, ya que ella quería que yo me quedara con la sede de Londres que le correspondía a Max.
Con respecto a Becky digamos que ella y yo no hemos hablado casi ningún día del mes que llevo aquí, ya que según se aún esta con lo de su trabajo de modelo y como siempre sin tiempo para nosotros. Sin embargo, doy gracias a Dios porque mañana en la tarde por fin volveré a verla y podré recuperar el tiempo perdido como a mí me gusta.
- ¿Alejandro qué te pasa hermano? - pregunta Max sacándome de mis pensamientos – Has estado ido desde que llegaste y ya nos tienes preocupado.
- No es nada, solo pensaba en Becky. Últimamente está muy ocupada y casi no hablamos de nada en general.
- Oye debes mirarlo por el lado bueno. Mañana por fin regresas a New York y tendrás mucho tiempo para atraerte de ella.
- Si, es verdad. Creo que eso es lo único que me interesa ahora mismo, pero no pienso hartarme de ella.
- Bien, lo que tú digas. Sin embargo, ahora dinos el motivo real que te tiene por las nubes – menciono Iván viéndome directo a los ojos.
- No sé de qué me hablas ¿Por qué tendía otro motivo para estar distraído?
- No te hagas el idiota, Alejandro, nosotros somos tus hermanos y te conocemos mejor que nadie como para saber que nos estas mintiendo. Es ridículo que no nos tengas confianza como para contarnos lo que te pasa – dijo Iván y odio que siempre tenga la razón en lo que dice.
Cuando doy un trago más a la bebida que tengo entre mis manos, suspiro profundo antes de hablar y al final termino diciendo lo que tengo atorado antes de que me arrepienta.
- Me acosté con Ibiza hace un mes - dije sin ningún filtro y ellos me miraron de inmediato .
- ¿Qué? - dijeron al unisonó y en un tono alto después de salir del asombro.
- Espera ¿Estás hablando de la mujer que nos presentó papá en la fiesta de beneficencia? ¿Esa que dijiste que no tenía nada de sexy y que no era tu tipo? – pregunta Iván con burla y yo solo pongo los ojos en blanco.
- ¿Hablas de la hermosa y talentosa diseñadora paisajista? – pregunta también Max en modo burla y por esto no quería hablar.
Resoplo con fastidio porque sabía que mis hermanos reaccionarían así si lo llegaban a saber y en el fondo no los culpo. Yo mismo me eché la soga al cuello cuando dije aquellas cosas y ahora solo estaba recogiendo el fruto de mi cosecha.
- Si, Iván, ella. Estoy hablando den esa misma mujer - afirmo a sus preguntas.
- Espera, espera porque no estoy entendiendo nada ¿Cuándo dices que sucedió esto? – me interroga Max, pero yo guardo silencio por el momento.
- Vaya, quien lo diría. Tan santa que se veía esa mujer y no dudó en lanzarse en los brazos de uno de los hijos de su jefe desde el primer momento. Eso si es ser muy ambiciosa en la vida.
- Pues te equivocas, Iván. Las cosas no sucedieron de ese modo como tú dices y ella no es como la estas tratando de describir - digo algo molesto por el comentario de mi hermano, porque sabía con qué intenciones lo había hecho.
- ¿A no son así? Pues si ese es el caso comienza a hablar para que no pensemos mal de ella – sugirió cruzándose de brazos.
La verdad me pesaba y molestaba el tener que dar explicaciones de lo sucedido, pero si no lo hacia ellos pensarían mal de Ibiza como hace rato. Por lo que después de explicarles bien por qué me había acostado con ella, sus expresiones cambiaron por completo dejando ver claramente que esa sí que no se la esperaban.
- ¡Vaya! ¿Y no sabes quién la drogo? Tal vez fue alguien de la fiesta con malas intenciones – dijo de inmediato Iván, pero yo negué con la cabeza en respuesta a eso.
- Yo lo único que le veo de bueno a lo que sucedió, es que en vez de encontrase con alguien más se topó contigo y no con el responsable que la drogo. Es que yo no entiendo en que cabeza puede caber algo tan enfermo – dice Max molesto y no me queda más que darle la razón.
- ¿Sabes? Todo lo que has dicho hasta ahora me parece bien, pero sigue habiendo algo que en que no me cabe en la cabeza, es por eso que me atrevo a preguntar por qué estás así de molesto solo por ella.
- Tu no lo entiendes Iván, pero ella está actuando como si nada hubiera pasado entre nosotros. Así que no sé lo que pasa por su cabeza, ni lo que siente después de lo ocurrido. Solo estoy consciente de que ella me odia y todo por haberle quitado su virginidad esa noche. Eso es algo con lo que tendré que cargar siempre y solamente sé que ella se lamenta con todo su ser, así que no es para menos que mi carácter sea una bomba de tiempo.
Cuando levanto la vista de mis manos para darle la cara a mis hermanos, veo en ellos el asombro marcado en sus rostros por lo que acabo de decir. Era obvio que nunca me habían visto en este estado, ni tampoco tan frustrado.
- ¿Yo escuche bien? ¿Ibiza era virgen? ¿Estás seguro de eso? - preguntó Max totalmente impresionado.
- ¡No me jodas! ¿Hablas en serio? ¿Semejante mujer con ese cuerpo de infarto y era virgen? – vuelve a preguntar Iván quien aún no procesaba bien la información.
- Sí, aunque les parezca imposible lo era y yo me aproveché de ella bajo el efecto de esa droga. Le quité algo que quería darle a la persona que ella amara y viceversa, ya saben, Ibiza al parecer es de esas mujeres que les gusta el romanticismo.
- ¿Y ella tiene novio? A lo mejor y se estaba guardando para él ¿No?
- Eso es lo peor Max, ella no tiene novio, pero tal vez en algún momento lo va a tener y todos sus planes para realizar con él se fueron por un tuvo.
- Bueno, deja ya de lamentarte porque lo hecho, hecho está y no se puede cambiar el pasado por más que queramos – menciono Iván mientras se sentaba a mi lado y puede que tenga algo de razón.
- ¿Y si intentas hablar con ella una última vez para que dejes de sentirte tan mal? Esa podría ser una buena opción para ti y tal vez hasta para ella – dijo una voz inesperada que nos sacó de nuestra conversación y al voltear era Salvador quien al parecer había escuchado todo.
- ¿Cuándo se supone que llegaste? – pregunté viéndolo bien.
- Llegue hace rato y escuche lo suficiente. Yo creo que es una buena opción que vayas a su casa a darle la cara y de paso para que hables con ella. Ibiza es una excelente chica que no se merece lo que le paso, y en el poco tiempo que he pasado en la empresa me he dado cuenta de que es una persona buena de las que poco quedan.
- No lo sé, Salvador, ella decidió hacerse la que no recuerda nada para según dijo evitarse problemas. Yo creo que después de todo yo soy el más beneficiado con esa decisión y así no me veo en la necesidad de usar ningún término fuera del contexto de un caballero para decirle que lo que paso fue solamente sexo o que solo lo hice por hacerle el favor.
- Yo solo te diré que las cosas pasan por algo y que nunca es bueno que dejes las cosas por sentado. Quien quita y si vas a hablar con ella, te enteras de algo que cambiara tu manera de pensar como también toda tu vida.
- ¿Qué quieres decir con eso hermano? ¿Qué sabes tú? - pregunto de inmediato por la intriga que me ha causado sus palabras.
- No tengo por qué saber algo más de lo que ya has contado. Yo solamente di mi opinión porque veo mal que no quieras seguir mi consejo.
Con esas ultimas palabras mi hermano mayor se fue de inmediato y no niego que su comentario ha despertado mi curiosidad grandemente, pero aun así no pienso averiguar a que se refería con eso. De todas maneras, mañana estaré en un avión rumbo a New York y no hay más que hablar con respecto al tema de Ibiza. Ella ya había tomado su decisión y yo la mía.