Capítulo 58
Alejandro
El día llego, al fin la voy a convertir en mi esposa, pero me siento nervioso y el cuerpo me tiembla por completo. Nunca pensé que me sentiría así y ajusto mi traje por décima vez en lo que va de tarde bajo las risas de mis hermanos que no ayudan para nada.
– Alejandro por Dios, ya déjate ese traje que estás perfecto – se