Género Ranking
Instalar APP HOT
SALVADA POR EL JEFE DE MI EX
img img SALVADA POR EL JEFE DE MI EX img Capítulo 3 TRAICIÓN
3 Capítulo
Capítulo 6 ¡MALDITA DEPRESIÓN! img
Capítulo 7 INTENSAMENTE img
Capítulo 8 FASCINACIÓN img
Capítulo 9 LA PROPUESTA Y SUS DIVERSOS TONOS img
Capítulo 10 ¿UN SENTIMIENTO img
Capítulo 11 UNA NUEVA KATHERINE img
Capítulo 12 LA VENGANZA ES DULCE img
Capítulo 13 SENTIMIENTOS img
Capítulo 14 DULCE CERCANÍA img
Capítulo 15 UNA DELICIOSA FANTASÍA img
Capítulo 16 COMPLETAMENTE DESINHIBIDA img
Capítulo 17 LOS MALDITOS SENTIMIENTOS img
Capítulo 18 REGRESANDO A LA REALIDAD OTRA VEZ img
Capítulo 19 PERO NO TODO ES COLOR DE ROSA img
Capítulo 20 DEMANDAS REVELADAS img
Capítulo 21 CONFUSIÓN ENTRE LO CORRECTO Y LO INCORRECTO img
Capítulo 22 EL OTRO LADO DE LA HISTORIA img
Capítulo 23 IRONÍAS DE LA VIDA img
Capítulo 24 PELEA DE HERMANOS img
Capítulo 25 PANORAMAS DESOLADORES img
Capítulo 26 EL DESCARO A FLOR DE PIEL img
Capítulo 27 DOMANDO A LA BESTIA img
Capítulo 28 TOCANDO EL CIELO img
Capítulo 29 DEBO FORMALIZAR LA RELACIÓN img
Capítulo 30 FUERZAS EXTERNAS img
Capítulo 31 UNA CITA OFICIAL img
Capítulo 32 SITUACIONES DE LA VIDA COTIDIANA img
Capítulo 33 MIS OJOS BRILLAN POR TI img
Capítulo 34 ÉL PREFIRIÓ MANTENER LA PAZ Y TAMBIÉN LOS NEGOCIOS img
Capítulo 35 PEQUEÑAS RUPTURAS DE LA PAZ img
Capítulo 36 FANTASÍAS LOCAS REALIZADAS img
Capítulo 37 REALIDADES QUE COMIENZAN A REVELARSE img
Capítulo 38 ¿FELICIDAD EMPAÑADA img
Capítulo 39 NO QUIERO QUE LAS COSAS SE SALGAN DE CONTROL img
Capítulo 40 CÓMO DUELE EL AMOR img
Capítulo 41 MALENTENDIDOS img
Capítulo 42 EL MAL TIENE PROPÓSITOS Y ORÍGENES img
Capítulo 43 ¿CARGOS DE CONCIENCIA img
Capítulo 44 CARGOS DE CONCIENCIA PARTE 2 img
Capítulo 45 ORGULLO REPRIMIDO img
Capítulo 46 EL REGRESO DEL AMOR img
Capítulo 47 PARTE DOS (RECONCILIACIÓN) img
Capítulo 48 CUANDO LA REALIDAD GOLPEA img
Capítulo 49 COSAS QUE NO ESPERABA img
Capítulo 50 ¿RIVALES Y AMIGAS (ES SARCASMO) img
Capítulo 51 UN AMOR A PRUEBA DE FUEGO img
Capítulo 52 EL DIABLO img
Capítulo 53 PENSAMIENTOS INFERNALES DE LOCURA img
Capítulo 54 ACUERDOS PACTADOS img
Capítulo 55 SIN TIEMPO PARA PASOS EN FALSO img
Capítulo 56 DELIRIOS DEL CORAZÓN img
Capítulo 57 AHORA MÁS QUE NUNCA, QUIERO SER LIBRE img
Capítulo 58 UN ROMANCE APASIONADO img
Capítulo 59 MALDITAS MALAS DECISIONES img
Capítulo 60 DECEPCIONES QUE ABREN LOS OJOS img
Capítulo 61 APROVECHANDO LAS OPORTUNIDADES img
Capítulo 62 DECISIONES INCREÍBLES img
Capítulo 63 OSCUROS PRESAGIOS img
Capítulo 64 EL CORAZÓN LATE CON FUERZA img
Capítulo 65 SIN EL OLOR DE TU CABELLO img
Capítulo 66 DESEOS DESBOCADOS img
Capítulo 67 EL REGRESO DE LEANDRO A PRISM img
Capítulo 68 MÁS PREGUNTAS QUE RESPUESTAS img
Capítulo 69 ¿DÓNDE ESTÁ JENNIFER img
Capítulo 70 PISTAS QUE NO LLEVAN A NADA img
Capítulo 71 UNA NUEVA QUÍMICA img
Capítulo 72 FINALMENTE LA CITA MÉDICA (UN DIAGNÓSTICO) img
Capítulo 73 PASIONES img
Capítulo 74 UNA EXPLICACIÓN DE REBELDÍA img
Capítulo 75 EL REGRESO DE LA OVEJA PERDIDA img
Capítulo 76 CALMAR EL DOLOR img
Capítulo 77 EL JUICIO img
Capítulo 78 SEGUNDA PARTE DEL JUICIO img
Capítulo 79 TERCERA PARTE DEL JUICIO img
Capítulo 80 IRONÍAS DEL MAL img
Capítulo 81 UN ALMUERZO LLENO DE CURIOSIDAD img
Capítulo 82 UNA CONFUSIÓN ALGO EXTRAÑA img
Capítulo 83 NO ME SIENTO PREPARADO img
Capítulo 84 PERO NO TODO ES COLOR DE ROSA img
Capítulo 85 PROBLEMAS EN LA RELACIÓN img
Capítulo 86 UN ENFRENTAMIENTO ESPERADO img
Capítulo 87 SITUACIONES EXTRAÑAS E INCONTROLABLES img
Capítulo 88 UNA QUÍMICA APASIONADA img
Capítulo 89 LOS HOMBRES TAMBIÉN LLORAN img
Capítulo 90 ATRAPADA POR UN HOMBRE MAYOR img
Capítulo 91 SENTIMIENTOS ENCONTRADOS img
Capítulo 92 CAYENDO EN SU TRAMPA img
Capítulo 93 CON LA PEQUEÑA POSIBILIDAD DE ESCAPE img
Capítulo 94 BUSCANDO REDENCIONES img
Capítulo 95 EL DECLIVE DE LA MALDAD img
Capítulo 96 UNA NOTICIA EXÓTICA img
Capítulo 97 EL APASIONADO REGRESO DE HABIBI img
Capítulo 98 EL QUE A HIERRO MATA, A HIERRO MUERE img
Capítulo 99 PASIÓN ARDIENTE img
Capítulo 100 EL RESULTADO DE LA APUESTA img
img
  /  2
img

Capítulo 3 TRAICIÓN

TRAICIÓN

Tragué las amargas lágrimas que amenazaban con brotar de mis ojos; mi vida era así de cruel. No quería llorar, y mucho menos mostrar el dolor que sentía en ese momento. Respiré hondo e intenté incorporarme en la cama. Justo entonces, Valentino regresó a la habitación.

-¿Qué te dijo? -preguntó ansioso.

-¿Quién me dijo qué?

-No finjas desinterés, Katherine. ¿Qué te dijo el idiota de mi jefe?

Estaba a punto de soltar todo lo que me había dicho, quejándome de su astuta trampa, pero algo en mi interior me detuvo.

-Lamentó el extraño accidente que tuve y me ofreció el apoyo de su empresa. Tu jefe es muy bueno contigo, ¿no es así, Valentino?

-Es un maldito hipócrita. Y si dices que no fue un accidente, te juro que te haré pagar, Katherine. Nadie puede enterarse.

Los ojos de Valentino se volvían más y más oscuros, y su deseo de verme sufrir se hacía cada vez más evidente. Cada palabra suya me causaba un dolor profundo, pero él era lo único que tenía para sobrevivir. Teníamos cláusulas sobre nuestro patrimonio, y un divorcio ahora mismo me dejaría en la calle.

-¿Qué quieres de mí, Valentino? -pregunté con la voz temblorosa.

-Renuncia a todo el capital, querida esposa. No quiero volver a verte nunca más.

Asentí, pero mi orgullo y las pérdidas que me había causado a lo largo del tiempo eran mayores que sus deseos. Así que, con los labios apretados, refuté su exigencia.

-Nunca voy a renunciar a mi patrimonio, voy a luchar. Tengo 25 años, y me quitaste lo que mis padres nos dejaron a mí y a mi hermana menor con tanto esfuerzo, ¿y para qué? ¿Para esto? Acabaste conmigo en todos los sentidos de la palabra Valentino, no tienes idea de cuánto te odio.

Valentino arrugó la frente, fingiendo preocupación.

-Pregúntame cuánto me importa si te sientes mal, cariño. Ahora pide el maldito alta voluntaria y lárgate de este hospital. No quiero volver a este lugar solo para mantener un estatus hipócrita. Mis padres están preocupados por ti, así que tampoco les dirás la verdad.

Sacudí la cabeza, incrédula y llena de impotencia. Estuve a punto de decirle que renunciaría a mi capital, pero eso solo le daría la satisfacción que deseaba.

-Me declaraste la guerra, ¿no es así?

-Katherine, simplemente no te amo. Quiero que estés lejos. Eres una persona estúpida que no quiere renunciar a su herencia. Además, me amas, pequeña perra, y sin mí no puedes vivir, ni tú ni tu hermana retrasada.

-¡Cállate! -le espeté furiosa.

-Es verdad, Katherine, no eres nada sin mí.

-¡Cállate! ¡Maldita sea! -grité con el corazón latiéndome con fuerza en el pecho, mientras él se burlaba de mi dolor como si fuera un espectáculo-. ¡Vete, no quiero verte, Valentino! ¡Lárgate! -grité a todo pulmón. Él sonrió y salió de la habitación, en una oleada de risas crueles y rapaces, mientras mi alma se hundía en el profundo abismo de la tristeza.

Esta vez no pude resistir las lágrimas. Mi corazón se arrugó y las lágrimas empezaron a caer a raudales, sumándose a mi dolor, no solo físico, sino también emocional.

Días después, me dieron el alta. Mi cara aún estaba amoratada y me dolía el cuerpo. Regresé a la mansión que compartía con Valentino. Todo estaba como lo recordaba, todo en su lugar, excepto Amelia, la pobre mujer que también temía a Valentino por las amenazas que le había hecho.

Suspiré y me senté en una de las sillas de la sala. ¿A quién intentaba engañar? Ahora nada tenía sentido.

Tomé mi teléfono y empecé a revisar algunos asuntos cuando entró un mensaje de un número desconocido.

"Mientras tú sufres la pérdida de tu hijo, yo estoy disfrutando de que tu marido acaricie mi vientre. Vamos a ser padres."

Adjunta al mensaje había una foto de una mujer joven, aproximadamente de mi misma edad; su vientre estaba abultado como resultado del embarazo y Valentino estaba de rodillas besando su abdomen. Sentí que me moría.

La imagen fue como una puñalada que me mató. ¡Maldito traidor! Si bien esto no disminuía lo abusivo que era, confirmaba la clase de ser humano odioso que era Valentino y la magnitud del daño que podía causar.

Me levanté de mi silla e intenté llamar al número del que recibí el mensaje, pero sonaba apagado. ¡Era obvio! Nadie me iba a responder.

Lloré tan desconsoladamente que sentí mi corazón desgarrarse en lo profundo de mi pecho, y cientos de lágrimas corrieron por mis mejillas. No podía describir lo que sentía. Quería huir, dejarlo todo, pero eso sería darle el gusto a ese bastardo.

Con profunda tristeza, busqué por la casa algún medicamento que pudiera aliviar el dolor que sentía en mi corazón, a pesar de que sabía que no existe medicina para la tristeza.

En el pasado, me habían diagnosticado depresión severa y me trataron con varios medicamentos. Aunque no los tomaba todos, siempre los guardaba para momentos de crisis, y ahora estaba en uno de ellos. Me sentía tan sola y consumida por la soledad que era evidente que nadie podía hacer nada por mí. Solo deseaba que la tierra se abriera bajo mis pies para hundirme en ella y no salir nunca más.

El frasquito blanco de pastillas para dormir era mi salvación. Mientras lloraba desconsoladamente, con las manos temblando por los nervios, lo destapé y saqué más de una docena de pastillas. Mi pulso estaba alterado y las lágrimas brotaban a raudales; solo quería dormir y no volver a despertar jamás. Así que me las metí todas en la boca y, con un sorbo de agua, tragué algunas. Me metí otro puñado de pastillas en la boca y volví a beber agua.

Me acosté en la gran cama matrimonial de la mansión y apoyé la cabeza en la almohada de Valentino, que aún conservaba un rastro de su aroma. Las lágrimas se detuvieron un poco y mi corazón empezó a latir lentamente. No pasó mucho tiempo antes de que las pastillas hicieran efecto. Sentí una paz indescriptible invadir todo mi ser. Mis párpados se volvieron pesados y, sin volver a mirar a mi alrededor, simplemente me quedé dormida... ¿O muerta?

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022