Género Ranking
Instalar APP HOT
Fuera de juego
img img Fuera de juego img Capítulo 2 El que no mira
2 Capítulo
Capítulo 8 El mensaje img
Capítulo 9 La lista img
Capítulo 10 Lo que opina Darius img
Capítulo 11 Segundo partido img
Capítulo 12 Neutro img
Capítulo 13 Lo que Darius no dice img
Capítulo 14 Antes de irse img
Capítulo 15 Equipaje img
Capítulo 16 El autobús de la selección img
Capítulo 17 Habitaciones img
Capítulo 18 Desayuno img
Capítulo 19 Entrenamiento conjunto img
Capítulo 20 Lo que nota el entrenador img
img
  /  1
img

Capítulo 2 El que no mira

Matteo

Semanas antes

El fichaje llegó un martes a las once de la mañana.

Estaba en el campo de entrenamiento, en el tercer bloque del día, cuando el teléfono de Darius vibró. No era el suyo solo - era el de tres personas al mismo tiempo, el tipo de vibración simultánea que en un vestuario significa que algo acaba de ocurrir en las redes y que todos se enteraron a la vez.

Darius lo miró. Luego me miró a mí.

-El Stael tiene delantero nuevo -dijo.

-Ya.

-De Orveth.

-Ya.

Me pasó el teléfono.

La foto era de perfil oficial - fondo neutro, camiseta del Stael todavía sin número, la sonrisa exacta de alguien que sabe que esta imagen va a circular durante semanas y que ha calibrado cada milímetro de ella para el efecto correcto.

Seren Vael. Veintiséis años. Delantero centro. Procedente de la liga de Orveth, donde había marcado doce goles la temporada pasada en un equipo que no había terminado entre los cinco primeros.

Lo miré tres segundos. Se lo devolví.

-Bien -dije.

-¿Bien? -repitió Darius, con el tono de quien esperaba algo más elaborado.

-Es un delantero de un equipo de media tabla de una liga secundaria. Bien.

Darius guardó el teléfono.

-Claro -dijo.

Y volvimos al ejercicio.

No había filo en ese claro. No había segunda capa ni mensaje cifrado. Era simplemente el claro de alguien que acepta una respuesta y sigue adelante. Darius y yo llevábamos doce años siendo amigos - sabía perfectamente cuándo había algo que comentar y cuándo no.

Ese martes a las once de la mañana no había nada que comentar.

Todavía.

________________________________________

El entrenamiento terminó a la una. Me duché. Me cambié. Comí en la cantina con Darius y otros tres compañeros. La conversación fue sobre el partido del fin de semana, sobre el lateral izquierdo del próximo rival, sobre algo gracioso que le había pasado a alguien en el entrenamiento de porteros que no escuché del todo porque estaba pensando en otras cosas.

No en Seren Vael.

En el partido del sábado. En el análisis táctico que el cuerpo técnico había mandado esa mañana y que todavía no había leído.

Volví al apartamento a las tres.

Abrí el ordenador.

Abrí el análisis táctico.

Lo cerré.

Abrí el buscador y escribí el nombre.

Estoy estudiando a los rivales del Stael, me dije. Es parte del trabajo. El Arvane juega contra el Stael en menos de un mes y es completamente razonable hacer este tipo de análisis previo.

El Stael no era el rival del sábado. El rival del sábado era el equipo de las catorce páginas de análisis que seguían sin leer en otra pestaña.

No cerré el buscador.

Los primeros vídeos eran resúmenes de temporada - compilaciones de goles, jugadas destacadas, el contenido estándar que los medios producen para los fichajes de verano. Lo vi con atención profesional. Movimiento sin balón. Lectura del espacio. Tendencia a recibir de espaldas y girar hacia la izquierda. Primera opción siempre el disparo, segunda el pase en profundidad.

Útil. Todo era información útil.

En el cuarto vídeo había una jugada de la temporada pasada - estadio pequeño, lluvia, partido sin importancia aparente - donde Seren recibió con dos defensas encima en un espacio que no existía y giró y remató al ángulo con una precisión que no necesita suerte porque no es suerte. Es otra cosa. Es el tipo de cosa que se tiene o no se tiene y que no se aprende después de cierta edad.

Lo retrocedí. Lo vi otra vez. Y otra.

Ese, dijo algo en mi interior.

Lo ignoré. Seguí viendo vídeos.

El quinto era de un partido de copa del año anterior. El sexto era una rueda de prensa de hace tres semanas - su presentación oficial con el Stael, la sonrisa correcta, las respuestas precisas, el comentario al final sobre Matteo Vrel que había generado titulares en toda la liga.

"El mejor jugador de Valdren. Hasta ahora."

Lo vi decirlo. Vi el momento exacto antes de decirlo - la pausa de menos de un segundo, los ojos yendo directamente a la cámara, la comisura levantándose antes de que la palabra saliera.

No fue un accidente. Lo eligió.

Ese, repitió la voz.

A las seis Darius me mandó un mensaje.

¿Estás viendo los vídeos del fichaje del Stael?

No respondí. Dejé el teléfono boca abajo.

A las siete escribió de nuevo.

Pregunto por curiosidad táctica.

Cerré la aplicación. Volví a los vídeos.

Había una entrevista larga de hace dos años - cuarenta minutos, preguntas sobre su infancia, sobre los jugadores que lo habían formado, sobre lo que significaba el fútbol para él. No había nada tácticamente útil en ella. No había ninguna razón profesional para verla.

La vi entera.

Seren Vael hablaba como jugaba - con una fluidez que parecía fácil y no lo era, con respuestas que decían exactamente lo que querían decir y nada más, con la sonrisa correcta en el momento correcto. El tipo de persona que lleva tiempo siendo lo que necesita ser en público y que ya no muestra el esfuerzo.

Lo noté de todas formas.

No supe exactamente qué había notado.

Ese, dijo la voz por tercera vez. Con la paciencia de quien sabe que tarde o temprano le van a dar la razón.

-Estoy trabajando -dije al apartamento vacío.

El silencio que siguió tenía una calidad específica - el tipo que existe cuando algo espera que admitas algo que todavía no estás listo para admitir.

No lo admití.

________________________________________

A las once de la noche cerré el ordenador.

Dos horas. Había pasado dos horas viendo vídeos de un delantero al que no iba a enfrentarme hasta dentro de un mes. Había visto sus goles, sus entrevistas, la forma en que se movía cuando no tenía el balón, la forma en que miraba a la cámara cuando respondía una pregunta que no quería responder del todo.

El análisis táctico del sábado seguía en otra pestaña. Sin leer.

Me levanté. Bebí agua de pie frente al fregadero. Volví al sofá. Me quedé mirando el ordenador cerrado un momento.

Luego me fui a la cama.

Solo vi unos vídeos, me dije antes de dormirme. Es parte del trabajo. No conozco a ese hombre. Solo vi unos vídeos.

El teléfono vibró en ese momento exacto. Darius. Un enlace sin texto.

Lo abrí. Una transmisión en directo. El logo del Stael FC en la esquina. El salón de prensa lleno. Y él, ya sentado frente a los micrófonos, con esa sonrisa que había visto en las fotos y que de cerca -incluso a través de una pantalla- tenía un filo completamente distinto.

La rueda de prensa acababa de empezar.

No cerré el enlace.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022