Género Ranking
Instalar APP HOT
Mi Vientre, Mi Venganza
img img Mi Vientre, Mi Venganza img Capítulo 2
3 Capítulo
Capítulo 5 img
Capítulo 6 img
Capítulo 7 img
Capítulo 8 img
Capítulo 9 img
Capítulo 10 img
img
  /  1
img

Capítulo 2

El control que Sofía luchaba por mantener se hizo pedazos.

"Camila, detente ahora mismo", dijo Sofía, levantándose de su silla. Su voz era baja pero firme, una advertencia. "Estás cruzando una línea muy peligrosa."

La respuesta de Camila no fue con palabras.

En un movimiento rápido y vicioso, se abalanzó sobre Sofía y le dio una bofetada.

El sonido agudo y seco resonó en todo el estudio, seguido de un silencio sepulcral. Las cámaras hicieron un zoom violento sobre el rostro de Sofía, capturando la marca roja que florecía en su mejilla. El dolor no fue tanto por el golpe físico, sino por la humillación pública y absoluta. Era un acto de violencia cruda, diseñado para despojarla de su dignidad.

"¡No te atrevas a hablarme así, ladrona!" chilló Camila, su rostro transformado por el odio. "¡Me robaste mi carrera y ahora quieres robarme a mi hombre!"

Sofía se llevó una mano a la mejilla, el ardor extendiéndose por su piel. La audiencia en el estudio estaba en un frenesí, algunos gritando, otros grabando con sus celulares.

Camila, envalentonada por su agresión, continuó su ataque. Sacó su propio teléfono, agitándolo en el aire como si fuera un arma.

"¡Y tengo pruebas!" anunció triunfalmente. "¡Aquí están los mensajes! ¡Los mensajes que le has estado enviando a Ricardo, diciéndole que lo amas, que deje a esta pobre tonta por ti!"

Mostró la pantalla a la cámara más cercana. Nadie podía leer lo que decía, pero el gesto era suficiente. La narrativa de Camila, por más falsa que fuera, ahora tenía una "evidencia" tangible. Ricardo, pálido como un fantasma, solo miraba el suelo, incapaz de decir una palabra. Su silencio era una traición.

La ira, una emoción que Sofía rara vez permitía que la controlara, finalmente estalló. Una furia pura y helada la inundó, quemando el shock y el dolor.

"¡Estás loca!" escupió Sofía, sus ojos fijos en Ricardo. "¡Tú sabes la verdad! ¡Diles la verdad!"

Luego, en un intento desesperado por aclarar la locura, por apelar al único lazo que debería importar, dijo las palabras que sellarían su destino en ese momento.

"¡El único hombre de la familia Solís que me importa, el único hombre en mi vida, es mi esposo!" gritó, su voz temblando de rabia. "¡Y estoy esperando un hijo suyo!"

En su mente, se refería a su marido, a Don Alejandro Solís. Era una declaración de amor y lealtad hacia él.

Pero en el circo mediático del estudio, en medio de las acusaciones de infidelidad con Ricardo Solís, sus palabras fueron malinterpretadas de la peor manera posible.

Un murmullo de horror y fascinación recorrió el plató. El presentador, Beto, abrió los ojos como platos, dándose cuenta del oro sensacionalista que acababa de caer en sus manos.

"¿Qué acaba de decir?" susurró alguien en la audiencia.

La respuesta llegó a través del torrente de comentarios en la pantalla gigante.

"¡DIOS MÍO! ¡LO ADMITIÓ!"

"¡Está embarazada de Ricardo!"

"¡Qué descarada! ¡Lo dice en la cara de la prometida!"

"¡Cancelar a Sofía Ramos AHORA MISMO!"

"¡Pobre Camila, qué humillación!"

Sofía vio los comentarios y sintió que el suelo se abría bajo sus pies. Se dio cuenta de su error, de cómo sus palabras habían sido torcidas en su contra. Intentó corregirlo, pero ya era tarde. El malentendido era una bola de nieve rodando cuesta abajo, creciendo en tamaño y velocidad a cada segundo.

Camila vio su oportunidad y se lanzó a matar. Con una sonrisa maliciosa disfrazada de dolor, se acercó de nuevo a la cámara, mostrando esta vez una supuesta captura de pantalla en su teléfono.

"Miren", sollozó, "aquí está. Un mensaje que le envió a Ricardo anoche. 'Mi Rey, no puedo esperar a que estemos juntos, lejos de todo esto. Nuestro secreto estará a salvo'. ¿Lo ven? ¡Le llama 'Mi Rey'! ¡El apodo que yo le di!"

Era una fabricación burda, un montaje. Pero para el público hambriento de escándalo, era la prueba definitiva. Sofía miró la pantalla, sintiendo náuseas. Estaba atrapada en una pesadilla tejida con las mentiras de una mujer desesperada por la fama y la venganza. Y en esa pesadilla, ella era la villana, la adúltera, la destructora de hogares. La verdad parecía no tener lugar en ese escenario.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022