Al abrir los ojos y ver a Francisco, sintió una mezcla de alivio y confusión. Él la miraba con ternura y preocupación.
-¿Estás bien? -preguntó Francisco, su voz llena de sinceridad.
Ella asintió lentamente, todavía intentando procesar lo que había sucedido. Sentía su corazón latir con fuerza, pero el abrazo de Francisco la tranquilizaba.
-Tuve u