Género Ranking
Instalar APP HOT
Mijail Volkov
img img Mijail Volkov img Capítulo 5 4
5 Capítulo
Capítulo 11 10 img
Capítulo 12 11 img
Capítulo 13 12 img
Capítulo 14 13 img
Capítulo 15 14 img
Capítulo 16 15 img
Capítulo 17 16 img
Capítulo 18 17 img
Capítulo 19 18 img
Capítulo 20 19 img
Capítulo 21 20 img
Capítulo 22 21 img
Capítulo 23 22 img
Capítulo 24 23 img
Capítulo 25 24 img
Capítulo 26 25 img
Capítulo 27 26 img
Capítulo 28 27 img
Capítulo 29 28 img
Capítulo 30 29 img
Capítulo 31 30 img
Capítulo 32 31 img
img
  /  1
img

Capítulo 5 4

4

-Te

quiero-susurró,

llevando mi mano a su corazón, su contacto hizo que mi estómago se

contrajera. Quería vomitar.

-Estoy

sin palabras, Roberto-le

confieso apartándome de él, Apreté mi mejilla interna para no

llorar.

-Sé

que esto no es usual, que tu profesor mucho mayor que tú se

confiese, es raro-. pasó una mano a su nuca. Estaba nervioso-No

quiero forzarte a nada y sé que a ti te gusta Jhon Ferrer-dijo

agachando la cabeza y yéndose a sentar de nuevo, lo miré fijamente.

-¡Muy

bien lo dijo, profesor! ¡Estoy en una relación con Jhon! -él

alzo la mirada y puedo jurar que su vista se volvió oscura. -Pero,

-lo interrumpí antes que dijera algo-, podemos hablar

cómodamente en otro momento... Tengo que recuperar matemáticas y el

semestre está a punto de terminarse.

Una

risa tétrica que brotaba de su garganta me hizo temblar sobre mis

propios pies.

-Eres

demasiado tonta si crees que me voy a creer esto... -Roberto abrió

el cajón de su escritorio, sacando consigo un par de fotografías.

Eran de mí, en mi casa, en la escuela, en gimnasia... Pero, sobre

todo una me dejó con el alma sobre mis manos. El maldito hijo de

puta me había tomado fotografías, mientras estaba desnuda en el

baño de la escuela. -Vamos a hablar después de clases. Espera mi

llamada.

-¿Por

qué me haces esto?

Pregunté

rodeando mi cuerpo con mis brazos; el tipo se levantó de su asiento,

tomó mis mejillas e hizo algo repulsivo que no pude evitar. Me besó.

-Lo

hago porque te amo, ahora regresa a casa y espera mi llamada.

-Yo...alguna

vez sentí algo por ti, -miente, Victoria, miente y salvaré de

esto-, pero, fue hace demasiado tiempo, no puedo negar que me

gustas y la idea de tener una relación con mi profesor que es mucho

mayor que yo me aterra, -¡Hazlo mejor, maldita sea! ¡Este hijo de

puta me puede matar aquí! Limpié mis lágrimas mientras temblaba

aterrada-, sin embargo, creo que la idea del amor no me parece tan

descabellada, si sencillamente me enseñas a amarte-mi corazón

estaba tan agitado, siento sus labios de nuevo sobre los míos y un

pequeño jadeo salió

de su boca.

-Debes

volver a clase, -me dice y respiro, aliviada, el sujeto agarró mis

libros y me los entregó; mis mejillas aún estaban húmedas cuando

salí de aquella oficina, confundida, mareada y con un nuevo

problema.

¡Me

quiero morir!

(***)

Al

terminar el receso y escuchar todas las historias de Malka con su

nuevo amorío, nos dirigimos al salón de matemáticas, al entrar

pude ver que Roberto aún no estaba gracias a Dios adentro del aula,

pero, mi buena suerte duró poco, porque él entró detrás de mí,

segundos después, rozándome con una de sus manos haciendo que

pegara un brinco de sorpresa.

No

he sido capaz de contarle a nadie lo que sucedió hoy en su oficina,

aunque la cabeza me dolía y sentía demasiadas náuseas, entendía

que debía encontrar una solución a todo esto pronto y ponerle fin

al acoso de mi profesor.

Durante

la clase lo único que salía de mis labios eran suspiros, no podía

concentrarme, mi mente divagaba, y no podía concentrarme en las

actividades de cálculo.

-¿Señorita

Jones, sería tan amable de pasar al pizarrón a resolver esta

ecuación? -brinqué asustada al escuchar la voz de aquel

pervertido que me tenía en sus manos.

Miré

desesperadamente a Malka para ver si me ayudaba, pero, al parecer

ella estaba mucho peor que yo.

-Profesor

Roberto yo...-mis manos comenzaron a sudar.

-Me

lo imaginé-hizo una mueca de disgusto-, siéntese y a la salida

se queda-mis compañeros se burlaron de mí, pero, Jhon solo

frunció la boca.

Al

sonar el timbre para la hora de la salida comencé a recoger mis

cosas, por nada del mundo me iba a quedar con Roberto a solas de

nuevo, mis manos temblaban, sentía demasiada ansiedad que en

cualquier momento podría desmayarme delante de todos.

-¿Qué

crees que haces, Jones? -Expresó aquel hombre algo molesto.

-Irme,

¿no? -me crucé de brazos al responder. Roberto se dio la vuelta

para cerrar la puerta con seguro. Todo mi cuerpo entró en alerta.

-Vicky,

tengo que hablar contigo-me dijo rozando su mano con mi mejilla,

esa sensación se sentía tan asquerosa.

-Pero,

aquí no, Roberto, si alguien nos ve, me metería en problemas y a ti

te despedirían-él asintió.

-Pasaré

por ti hoy a las ocho de la noche a tu casa, ¿te parece? -lo pensé

por unos minutos y le dije que sí, apretando el borde de mi falda.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022