Género Ranking
Instalar APP HOT
Mijail Volkov
img img Mijail Volkov img Capítulo 7 6
7 Capítulo
Capítulo 11 10 img
Capítulo 12 11 img
Capítulo 13 12 img
Capítulo 14 13 img
Capítulo 15 14 img
Capítulo 16 15 img
Capítulo 17 16 img
Capítulo 18 17 img
Capítulo 19 18 img
Capítulo 20 19 img
Capítulo 21 20 img
Capítulo 22 21 img
Capítulo 23 22 img
Capítulo 24 23 img
Capítulo 25 24 img
Capítulo 26 25 img
Capítulo 27 26 img
Capítulo 28 27 img
Capítulo 29 28 img
Capítulo 30 29 img
Capítulo 31 30 img
Capítulo 32 31 img
img
  /  1
img

Capítulo 7 6

6

-No

puedo creer lo del profesor.

-Sí,

es tan triste....

-Se

dicen que se suicidó por amor-silencio.

-¿Por

amor?

-Si,

al parecer se enamoró de una alumna, la rectora se enteró y al ver

que podía perder todo prefirió morir.

-Es

trágico esto...

Sentí

el sudor invadir mi rostro y parte de mi pecho, traté de moverme,

pero, algo sujetaba mis manos. Ardía.

Abrí

los ojos poco a poco tratando de acostumbrarme a la luz, al parecer

aún era de día, me sorprendí al ver con horror un cuarto digno de

una película de terror, no había ventanas, únicamente una única

salida que daba hacia un lugar que desconocía. Sentí unos pasos

aproximarse a la puerta donde me encontraba, y temí por mi vida.

La

perilla de la habitación comenzó a girar, me encogí detrás de un

sofá al ver que esta se abrió de golpe. Pude ver a Mijaíl

frunciendo el ceño, su mirada me daba terror, en sus manos llevaba

una bandeja con frutas y leche.

-¿Ya

te levantaste? -preguntó acercándose a mí, por instinto

retrocedí.

-Quiero

ir a casa, por favor-, mis palabras sonaron quebradas, él alzó

una ceja en señal de arrogancia, mientras sonreía dejando las

frutas sobre la cama.

-De

aquí solo sales sin vida, cariño...

Y no creo que te quieras morir.

Un

escalofrío recorrió mi espina dorsal.

-¡No

me llames así! -le grité tomando distancia con mis brazos, el

mafioso hizo un mohín con su boca, y pude sentir repulsión por mi

actitud en su mirada.

-¡A

mí nadie me da órdenes! -me tomó del cabello y me tiró al piso,

pude sentir un hilo de sangre en mi frente por el golpe que me di

contra el suelo.

-Yo...

lo siento-él, solo rio a carcajadas ante mis palabras, -tengo

miedo, señor... Quiero vivir...

Mis

manos estaban temblando.

-¡Es

necesario que sepas quien manda aquí! -sentí temor en ese

momento-. Come lo que te traje, necesito que estés con fuerzas

para el viaje-tragué en seco por lo último que dijo.

Mi

pecho me dolía demasiado y me era difícil respirar.

-¿Viaje?

-pregunté con los ojos bien abiertos.

-¡Sí!

te sacaré del país, tus padres

no

podrán encontrarte jamás apenas

te lleve lejos de España-sonrió malévola mente aquel hombre.

Mi

mandíbula se tensó-Puedes hacer todo lo que quieras, llévame

lejos si quieres, golpéame o mátame, pero, yo, Victoria Jones, te

juro a ti, Mijail Volkov, que jamás te amaré, jamás podré sentir

algo por ti, eres un ser despreciable, me das asco y te odio como

nunca jamás podré odiar a alguien -, de mi boca solo salía

veneno, sentía tanto odio por Mijail, él solo se dignó a mirarme,

y pude descifrar cierto dolor en su mirada. Sin más, me dejó sola

en aquel solitario lugar.

Traté

de buscar por toda la habitación una manera de salir, pero, fue un

fracaso. Todo mi cuerpo se sentía cansado, mis manos frías tocaron

las frutas que aquel lunático había traído para mí, sin embargo,

las tiré al suelo sin mi siquiera probarlas.

Mi

cabeza me estaba dando demasiadas vueltas, así que caí de espaldas

contra la cama y cerré mis ojos deseando que todo esto solo fuese

una horrible pesadilla. Había pasado más o menos una hora, cuando

aquel sujeto regresó, abrió la puerta y pude ver algo que jamás

pensé que vería en aquel despreciable ser.

Su

mirada se encontraba totalmente oscura y llena de tristeza, retrocedí

con temor, pero, él me atrajo hacia su cuerpo, olía totalmente a

alcohol. Mijaíl había vuelto a la habitación completamente

borracho y fuera de sus cabales.

-¿Qué

sucede? -traté de sonar valiente, pero, por dentro me estaba

muriendo de miedo.

-¡Estoy

harto de esto! -tiró el escritorio que se hallaba en aquella

habitación. Temblé de miedo-Tengo tantas mujeres detrás de mí...

y ... ¡tú ni siquiera me miras! no sabes cuánto tiempo llevo

fantaseando tenerte aquí conmigo. Cuantas semanas llevaba planeando

esto, -mi corazón se detuvo-. Jamás pensé que la chiquilla

amiga del bastardo de Jhon me cautivaría de esta manera, odio lo que

siento en mi pecho, pero, te digo algo Victoria, aunque me toque

domarte a la fuerza, serás completamente mía. - sus manos tocaron

mis caderas atrayéndome a él, sus labios comenzaron a delinear mi

cuello, podía sentir su cálida respiración.

-Si

hay tantas mujeres detrás de ti, ¿Por qué no te vas donde ellas?

-mi imprudencia hizo que Mijaíl me diera una fuerte bofetada;

llevé mi mano hacia mi mejilla derecha en donde hace unos instantes

él me había golpeado. -¡Eres un bastardo! -le grité tratando

de golpearlo, pero, fue un completo fracaso. Mijaíl me tiró con

violencia sobre la cama. Él se colocó a horcajadas encima de mí,

su rostro lo hundió en mi cuello, su lengua recorría desde el

lóbulo de mi oreja hasta el inicio de mis pechos. Él solo gruñía

porque lo estaba disfrutando, pero, yo solo tenía miedo de lo que me

podría pasar a continuación.

Mijaíl

tomo de una esquina una soga, traté de forcejear, pero, él sostuvo

mis manos con una fuerza monstruosa,

y

me amarró con esta al barrote de la cama.

-¡Por

favor no! - traté

de hacerlo entrar en razón-¡Eres un maldito cobarde!

-No

me interesa, yo te amo Victoria, estoy tan enamorado de ti, y tú

solo me rechazas, te voy a demostrar que se siente estar con un

hombre de verdad, -gruñó

colocándose encima de mí, sus manos frías comenzaron a desbotonar

la camiseta que llevaba puesta- ¡Eres

una diosa, tan perfecta! -dijo

llevando una mano hacia mi seno y estrujándolo con agresividad. Las

lágrimas salían de mis ojos, sabía que esto era inevitable.

Mijail

sacó de mi cuerpo todas las prendas que cubrían mi desnudez, me

sentía tan pequeña y vulnerable. De un momento a otro la boca

cálida de este, se apoderó de uno de mis pezones. Mi estómago se

contrajo, quería vomitar. Jamás pensé que mi virginidad seria

arrebatada de mí de esta manera.

Hasta

hace unos días solo pensaba en Malka y sus ocurrencias, en mis

padres, en Jhon, hasta

en Roberto y su odiosa clase de matemáticas, pero, ahora estoy

siendo desvirgada por un mafioso psicópata.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022