Género Ranking
Instalar APP HOT
El Precio de tu Piel El contrato con Tyler Black
img img El Precio de tu Piel El contrato con Tyler Black img Capítulo 5 La marca del dueño
5 Capítulo
Capítulo 6 : Seda y espinas img
Capítulo 7 La tinta de la traición img
Capítulo 8 Votos de ceniza img
Capítulo 9 El fantasma del pasado img
Capítulo 10 Verdades borrosas img
Capítulo 11 El peso de las consecuencias img
Capítulo 12 Sangre bajo la seda img
Capítulo 13 Cicatrices en el silencio img
Capítulo 14 Propiedad exclusiva img
Capítulo 15 El peso del silencio img
Capítulo 16 El precio de la súplica img
Capítulo 17 El ángel de las sombras img
Capítulo 18 El ángel de las sombras img
Capítulo 19 El límite de la resistencia img
Capítulo 20 El eco de la verdad img
Capítulo 21 La armadura de hielo img
Capítulo 22 El control que se deshace img
Capítulo 23 El abismo del aire img
Capítulo 24 La piel del fantasma img
Capítulo 25 Deudas de piel y fuego img
Capítulo 26 El control de la sangre img
Capítulo 27 El examen de la propiedad img
Capítulo 28 El eco del silencio img
Capítulo 29 El derecho a mi propio dolor img
Capítulo 30 La rendición de la piel img
Capítulo 31 Sangre sobre seda img
Capítulo 32 El sabor de la pólvora y el vino img
Capítulo 33 Retazos de una vida rota img
Capítulo 34 El último aliento de una rata img
Capítulo 35 El pasillo sin fin img
Capítulo 36 Rostros de cristal img
Capítulo 37 Las cenizas del silencio img
Capítulo 38 El peso del silencio img
Capítulo 39 El aroma de la traición img
Capítulo 40 El nombre de otra img
Capítulo 41 El eco del desierto img
Capítulo 42 El veneno img
Capítulo 43 Capitulo cuarenta y tres img
Capítulo 44 Capitulo cuarenta y cuatro img
Capítulo 45 Trayecto img
Capítulo 46 El humo de la memoria img
Capítulo 47 El susurro del deseo oculto img
Capítulo 48 Fragmentos de una traición img
Capítulo 49 El precio de la sangre img
Capítulo 50 El eco de las llamas img
Capítulo 51 El instinto del cazador img
Capítulo 52 Borrón y cuenta nueva img
Capítulo 53 El veneno de la sospecha img
Capítulo 54 Treinta segundos en la oscuridad img
Capítulo 55 El peso de un nombre img
Capítulo 56 El lenguaje de las cicatrices img
Capítulo 57 Ungüento para el alma img
Capítulo 58 El peso de la redención img
Capítulo 59 Una tregua de sal y seda img
Capítulo 60 Paredes de cristal img
Capítulo 61 cristales img
Capítulo 62 niña img
Capítulo 63 fragil img
Capítulo 64 confesion img
Capítulo 65 agua img
Capítulo 66 sacrificio img
Capítulo 67 aroma img
Capítulo 68 uniforme img
Capítulo 69 mas img
Capítulo 70 victoria img
Capítulo 71 El refugio de la marea img
Capítulo 72 El regalo del tiempo img
Capítulo 73 El recuerdo que se quema y renace img
Capítulo 74 El frío del acero img
Capítulo 75 El veneno de la verdad img
Capítulo 76 El despertar del verdugo img
Capítulo 77 Jaque a la Reina img
Capítulo 78 El precio de la piedad img
Capítulo 79 El abismo de la duda img
Capítulo 80 El peso de la evidencia img
Capítulo 81 El último cerrojo img
Capítulo 82 El eco de la verdad img
Capítulo 83 El laberinto de la burocracia img
Capítulo 84 Sangre de mi sangre img
Capítulo 85 El eco de mis propias palabras img
Capítulo 86 El emisario de la sombra img
Capítulo 87 La renuncia del alma img
Capítulo 88 El pacto del diablo img
Capítulo 89 El precio de la libertad img
Capítulo 90 El eco de la derrota img
Capítulo 91 Desaparecida en la sombra img
Capítulo 92 El rastro del miedo img
Capítulo 93 El vals de la psicópata img
Capítulo 94 Cenizas de una vida img
Capítulo 95 El milagro entre las sombras img
Capítulo 96 El latido de la culpa img
Capítulo 97 El pulso del abismo img
Capítulo 98 La guardiana del secreto img
Capítulo 99 El convoy del caos img
Capítulo 100 El lienzo en blanco img
img
  /  2
img

Capítulo 5 La marca del dueño

-Dámelo -la voz de Tyler no fue un ruego, sino un comando que cortó el aire de la habitación.

Sentí su mano grande y cálida envolver la mía, forzando mis dedos a abrirse. El metal frío del dije, ese que ahora escondía un nombre que no debía estar ahí, fue arrancado de mi palma. Me giré bruscamente, quedando frente a él en la penumbra de la cama.

-¿De quién es ese nombre, Tyler? ¿Por qué estaba grabado bajo mi dije? -mi voz temblaba de indignación y miedo.

Él guardó la joya en el cajón de su mesa de noche y cerró con llave. El "clic" sonó como un disparo.

-Dije que duermas, Amber. Mañana empieza tu nueva realidad y no quiero que des lástima con ojeras frente a las cámaras -se dio la vuelta, dándome la espalda con una indiferencia que me dolió más que un insulto-. No vuelvas a tocar mis cosas. Es la última advertencia.

Me quedé mirando su espalda ancha, odiándolo con cada fibra de mi ser, hasta que el agotamiento me venció.

A la mañana siguiente, no hubo caricias de buenos días. Me despertó el sonido de unos papeles cayendo sobre mi almohada. Tyler ya estaba vestido, impecable en un traje gris marengo, ajustándose los gemelos de oro.

-Reglas -dijo secamente-. Para que no olvides cuál es tu lugar en este contrato mientras estemos fuera de estas paredes.

Tomé las hojas con las manos entumecidas. Mis ojos escanearon los puntos:

Cualquier contacto físico iniciado por el esposo en público debe ser correspondido sin vacilación.

No se permiten llamadas privadas ni visitas a la familia Brown sin autorización previa

En eventos sociales, la esposa debe actuar como el trofeo más preciado de Black Industries.

Cualquier mención al pasado o al contrato fuera del penthouse resultará en la ejecución inmediata de la deuda del padre.

-¿Un trofeo? ¿Eso es lo que soy para ti? -le espeté, lanzando las hojas a un lado.

-Eres lo que yo pagué para que fueras -respondió él, acercándose para sujetar mi mentón con fuerza-. Prepárate. Tenemos un almuerzo en el Club de Yates. El mundo tiene que ver lo "enamorados" que estamos antes de que el vestido de novia esté listo.

El Club de Yates olía a perfume caro y a hipocresía. Tyler me llevaba de la cintura, su mano quemando a través de la tela de mi vestido, saludando a socios con una sonrisa de tiburón. Me sentía como un animal de exhibición.

-Necesito ir al tocador -le susurré, sintiendo que la máscara de felicidad se me resbalaba.

-Cinco minutos, Amber. No me hagas ir a buscarte.

Entré al baño de damas, un santuario de mármol rosa y espejos dorados. Me apoyé en el lavabo, respirando hondo, tratando de no dejar que las lágrimas arruinaran el rímel. Entonces, escuché las risas desde los cubículos.

-¿Viste a la pequeña Brown? Pobre "caza fortunas" -dijo una voz chillona que reconocí como la hija de un banquero-. Su padre arruinó la empresa y ella no tardó ni un segundo en abrirle las piernas al hombre que los hundió.

-Es patético -respondió otra, entre risitas-. Los Brown siempre fueron unos muertos de hambre con pretensiones. Ahora ella es solo la mascota de Tyler Black. Él la desechará en cuanto se canse de su cara bonita. Me pregunto cuánto le habrá pagado por el "favor" de casarse.

El aire se me escapó de los pulmones. "Caza fortunas". "Mascota". Las palabras me golpearon como bofetadas físicas. Quería salir de ahí, gritarles que no sabían nada, que lo hacía por salvar a mi padre... pero recordé la regla número cuatro. Si causaba un escándalo, mi padre iría a la cárcel.

Me tragué el nudo de mi garganta, me puse un poco más de labial y me obligué a mirar mi reflejo con frialdad. Sé una Black, aunque sea mentira, me dije.

Salí del baño con la cabeza en alto. Tyler me esperaba apoyado en la pared, consultando su reloj. Al verme, sus ojos recorrieron mi rostro, deteniéndose un segundo de más en mis ojos ligeramente enrojecidos.

-¿Lista? -preguntó, su voz un poco menos dura de lo habitual.

-Vámonos de aquí -respondí con voz plana.

Él no hizo preguntas, pero cuando salimos al estacionamiento, no me guio hacia el auto que nos trajo. Una limusina negra nos esperaba.

-¿A dónde vamos? El almuerzo no ha terminado -dije confundida.

Tyler abrió la puerta y me indicó que entrara. Una vez dentro, se sentó frente a mí, observándome con esa intensidad que me ponía nerviosa.

-El almuerzo fue solo una distracción para los fotógrafos -dijo, y por primera vez, noté un destello de algo parecido a la expectación en sus ojos-. Es hora de la siguiente fase del contrato, Amber.

-¿Qué fase?

-La prueba de tu vestido de novia. El diseñador más exclusivo de la ciudad nos espera. Mañana es la boda, y quiero que el mundo vea exactamente qué es lo que me pertenece.

Mi corazón dio un vuelco. La boda. El evento que sellaría mi destino para siempre.

-Tyler... ¿por qué tanta prisa? -susurré.

Él se inclinó hacia adelante, invadiendo mi espacio personal, y tomó mi mano, apretándola hasta que dolió un poco.

-Porque cuanto antes seas mi esposa ante la ley, antes podré empezar a cobrarme cada una de las deudas que tu familia me debe. Y créeme, Amber... el vestido es solo el principio del espectáculo.

Anterior
                         
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022