Capítulo 6 Decisión

Durante el transcurso del camino las palabras de Ashley habían hecho ruido en el interior de Alexandro. ¿Por qué ella tendría que romperle el corazón cuando ese era su especialidad? ¿Quizás porque era su mejor amiga? No debía pensar en ella de otra manera que no fuese una amiga, hace años sabía él que ella suspiró en silencio por él, ¿Cómo se había dado cuenta? Lo había visto en su mirada por la familiaridad en las otras mujeres con las que había estado, pero al pasar de los años, ya no había nada en sus ojos y lo agradeció en su interior.

-Señor Byrne, hemos llegado. -anunció el chófer, Alexandro miró por la ventanilla y suspiró, llegaría a su departamento de nuevo, solitario. ¿Era lo mejor, no? –Se preguntó a sí mismo- bajó del auto, hizo el pago y después entró al edificio. Esta noche, era inquietante para él.

Los siguientes días se dedicó a limpiar su enorme armario, entretenido con una copa de champagne y opera a todo volumen, eligió lo que regalaría en uno de los centros de ropa de segunda mano. No había dormido lo suficiente los últimos días y Ashley no le había vuelto a marcar desde esa noche de pizza. Miró constantemente la pantalla del celular esperando que ella mandara alguna señal, pero al parecer, él era quien estaba de vacaciones y ella no. Por eso es que ella estaba ocupada. Alexandro torció sus labios cayendo en cuenta que ya quería que terminaran sus vacaciones y así mantener su cabeza ocupada y no pensando en cosas que nunca había pensado. La imagen de Ashley en ropa interior apareció constantemente inquietándolo más.

-Romperme el corazón, si como no-dijo lanzando una cazadora al suelo junto a la bolsa que despacharía. Dio un largo sorbo a su copa hasta terminarla, dio un respingo cuando el sonido de llamada de su celular inundó el espacio. Buscó el celular donde lo había dejado y vio la pantalla, deslizó el botón sin evitar hacer un gesto de fastidio. -Dime padre.

-Buenos días, Alexandro, hablo para confirmar tu asistencia el fin de semana por el aniversario.

-Sí. -solo contestó Alexandro mirando su copa vacía, tendría que ir por más vino a la tienda.

-Bien, me parece bien, -se aclaró la garganta- ¿Vendrás con Ashley? -ya veía venir esa pregunta.

-Sí. -volvió a contestar.

-Perfecto, quiero presentarle al hijo de un doctor. -Alexandro se tensó y prestó toda la atención en su padre.

-Ashley no está disponible. -soltó de inmediato cargado de irritación.

- ¿En serio? Ella comentó en la boda que estaba disponible para conocer a alguien. -su padre sonó confundido.

-Oh, ese día dijo eso, pero no está disponible ya.

- ¿Finalmente cediste a estar con ella? Porque si es así, has hecho una excelente elección, ella es de familia educada, es hermosa y.... -Alexandro lo interrumpió.

-Espera, espera, yo no estoy con ella, quiero decir que ella ya no está disponible ya que conoció al hijo de un antropólogo o abogado, o algo así, no presté atención.

-Oh, bien por ella. Espero sea buen hombre, y tienes que cerciorarte que la cuide, si ya no tienes una oportunidad con ella...-a Alexandro le molestó el tono que usó.

-Es mi mejor amiga y nunca cambiaría eso por nada.

-Bien, bien, entendí. Sabes que tu madre la adora, sueña que algún día ella sea su nuera y darle un lugar en esta familia.

- ¿Y Alexandra irá el fin de semana? -Alexandro cambió de tema de inmediato y lo notó su padre arrancándole una sonrisa.

-Sí, harán una breve escala ese día, luego viajarán a Marruecos a seguir su luna de miel. Que por cierto, fue un excelente regalo de bodas.

-Lo sé. -dijo Alexandro sonriendo un poco. - ¿Entonces solo es para confirmar la asistencia al aniversario?

-Sí, claro, debes de estar ocupado como para seguir hablando con tu padre, -Alexandro puso sus ojos en blanco. -Aun en tus vacaciones. -este torció sus labios.

-Estaba haciendo unas cosas cuando has llamado.

-Bien, bien, ya no te entretengo, nos vemos el fin de semana. -y al despedirse, terminaron la llamada. Alexandro se quedó mirando la copa vacía, pensó en llamar a Ashley y así confirmar el viaje a Los Ángeles de nuevo.

Al tercer tono es que Ashley pudo contestar, se escuchaba agitada y jadeando, Alexandro pasó saliva con dificultad.

- ¿Estás ocupada? -soltó irritado.

-No, dime, ¿Qué pasó? -así sin más replicó.

- ¿Por qué te escuchas así? -quería saber él.

-Espera...-se escucharon voces de un hombre, Alexandro irritado, terminó la llamada, luego lanzó el celular sobre la cazadora que estaba al lado de la bolsa. El sonido de la llamada empezó a escucharse en el lugar, pero Alexandro no contestaría. Incluso pensó en decirle que iría solo al aniversario. La música se detuvo, para después volver a sonar insistente. Pero no. Estaba decidido a ir solo.

            
            

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