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Arol decide no contarle de su nuevo trabajo a, Antonella pasaron algunos días y se acercaba el fin de semana, Marlon, Arol y Antonella aparentan un poco de ansiedad antes de esa situación, es viernes por la tarde, Antonella nota que Arol ha estado un poco lejano ya casi no la acompaña a la universidad y tampoco pasa por ella, por lo que lo intenta llamar por teléfono y él no contesta la llamada, mientras tanto Arol se encuentra en el muelle realizando sus actividades en el almacén, él nota que cada vez el trabajo es más extenuante, en un momento para de trabajar y decide ir al baño, estos se e
ncuentran saliendo por la parte de atrás del almacén y para llegar a ellos debe cruzar un largo pasillo, ya en camino por el pasillo Arol nota que hay una puerta casi en la mitad del recorrido del mismo y esta parece que es la entrada de un cuarto, y la misma está un poco abierta , él nota que en ese cuarto en una de las esquinas hay varios hombres de Cifuentes y entre ellos hay un hombre al que tienen amarrado en una silla el cual es golpeado salvajemente, Arol al ver esa situación el terror se hizo con él y se apresuró a salir del pasillo y ni siquiera al baño fue, por lo que regreso a sus actividades en el almacén.
Ya terminado la jornada, Arol se dispone a irse del muelle y ve que algunos hombres de Cifuentes salen del almacén cargando algunas bolsas negras, estos las tiran a un contenedor de desperdicios de comidas y en un tono de burla uno de ellos dice:
-La comida para los puercos -Arol solo se va manteniendo un gesto serio y con la intriga de saber quién era la persona que se encontraba en el cuarto y cuál sería su suerte.
Más tarde en la noche Arol se encuentra con Antonella en el parque cercano a la casa de los padres de Antonella, en ese momento Arol aprovecha para decirle que el día sábado en la noche no podría visitarla porque tenía una diligencia que hacer para sus padres, Antonella frunció el ceño y le expresa que hace días lo nota extraño que si está pasando algo se lo cuente, a lo que Arol fingió una sonrisa y le expresa que no pasaba nada, en ese instante Antonella le comenta que ella también tendría una actividad con sus padres en la noche del sábado, los dos se retiran del lugar y agarrados de las manos se dirigen asta la casa de Antonella y al llegar se desean las buenas noches y se despiden.
Es sábado en horas de la mañana Arol se encuentra en su cuarto y suena el teléfono, es el mayordomo de Cifuentes y le expresa que la fiesta para los trabajadores se ha cancelado por otra fiesta para otros invitados de Cifuentes y que se le requería como ayudante para los arreglos pertinentes de la fiesta, Arol apretó la mandíbula, se vistió y se fue camino a la propiedad de Cifuentes, una vez en la propiedad de Cifuentes fue recibido por el mayordomo el cual le indica las actividades que debe realizar, empezando con ordenar las sillas y mesas y arreglos florales del salón de fiesta de la propiedad de Cifuentes.
Terminados los arreglos del salón de fiesta, el mayordomo de Cifuentes agrupa los trabajadores entre ellos Arol y les dice que su jornada laboral aún no termina, que se les necesita como ayudantes para la fiesta y que no se preocuparan por el pago de esa jornada porque Cifuentes le ordeno que se las pagara tres veces más de lo normal a los que los trabajadores sonrieron ampliamente, mientras Arol finge una tímida sonrisa, terminada la charla el mayordomo los invita a comer en el comedor de la servidumbre para después hacerlos pasar al vestuario para que se dieran un baño y se colocaran sus respectivos, esmoquin para que fungieran como sirvientes para la fiesta.
Mientras tanto en la casa de Antonella, se disponen arreglarse todos para la velada, de esa noche, Antonella con una expresión apagada se termina de vestir y maquillarse ante el espejo de su cuarto y se sienta en el borde de su cama, en ese momento entra Marlon, también con una expresión corporal apagada y se dirige a ella y le expresa:
-¡Hija!, me duela que estés triste, si quieres y es de tu agrado no vamos a esa fiesta.
-¡Padre!, tú sabes cuánto te amo y no quisiera que Cifuentes te hiciera daño, además solo será esta vez -ambos se abrazan.
En ese instante Marlon le pregunta:
-¡Hija! ¿y Arol? Tengo día que no lo veo -ella le responde que le preocupaba Aro, que hace día lo notaba un poco diferente.
Antonella con los ojos húmedos le dice también a Marlon:
-¡Estoy triste! también porque le mentí, sobre nuestra participación en esa fiesta de Cifuentes.
-Querida Hija, fue mejor, sabes cómo es Arol, además me orgullece que intentes proteger a tus seres queridos, estas acciones hablan mucho de tu gran corazón -en ese instante entra a la habitación Ricarda y les dice que ya está lista para irse, y todos salen.
A la puerta de la casa de Marlon llega un vehículo y baja un hombre vestido de traje, Marlon, Ricarda y Antonella salen sintiéndose un poco extrañados por a aquel hombre y le preguntan que quien era y él responde:
-Buenas noches, señor Marlon, me ha enviado Cifuentes, para llevarlos a la fiesta -en ese momento estos ingresan al vehículo y junto con aquel hombre se dirigen hacia la fiesta.
En casa de Cifuentes el mayordomo llama a los trabajadores que actuaran como sirvientes en la fiesta entre ellos Arol, y les da las últimas indicaciones y los alinea juntos a las mesas del salón de fiesta y por último les expresa:
-En unos instantes bajara el patrón, además ya casi comenzaran a llegar los invitados -en ese momento baja Cifuentes de su habitación y muy elegante comienza a recibir a los invitados.
Tiempo después ya casi han llegado todos los invitados, Arol nota que todas las mesas están ocupadas salvo una que se encuentra en la parte principal del salón de fiesta y esta mesa se diferenciaba de las demás porque las sillas de la misma eran de color dorado, en ese momento llega el vehículo que trae a Marlon y su familia, ante eso el mayordomo llama exclusivamente a Arol y le dice que se dirija a la entrada para que recibiera esos invitados, Arol obedientemente se dirige hasta la puerta, llega el vehículo y se dispone a abrir la puerta del vehículo como forma de cortesía, en ese instante baja del vehículo Antonella con su elegante vestido y los dos quedan cara a cara, Marlon al verla la ira creció por todo su cuerpo, y Antonella su cara se ensombreció, los dos parados se veían mutuamente era tanto el asombro de los dos que ninguno se dice ninguna palabra...