Capítulo 4 Tercero

Alexander ya envió la proposición de fecha y lugar del primer encuentro al resto de reyes de Evorn. De momento sólo ha respondido el rey Mikkel de Zemere, pero supongo que se debe a que es el que más cerca se encuentra de nosotros.

Espero que nos llegue también la respuesta del resto en los próximos días, aunque es probable que se hagan de rogar. Matt no, él ya debe haber enviado la confirmación, pero el resto... No creo que lo pongan fácil.

Alexander decidió proponer Nessania, la capital de Savyrgo, como sede. El objetivo es agradar a los Valencourt y suavizar un poco la relación entre ambos reinos, porque ha utilizado la excusa de que así pueden presentarnos el bebé a todos. Conociendo a Brogan y a Dominic, sabemos que les encantará presumir de él, además del hecho de que es el primer príncipe en tener un heredero.

En cuanto a Turjol, Alexander confía en que el príncipe Maxim convenza a su padre de que las negociaciones son una buena idea. Conversó con él después del duelo y también después del gran baile y le pareció que se mostraba inclinado a mantener una buena relación con Kalaryan. Tiene visión de futuro, pero tampoco va a perdonar fácilmente lo que le sucedió a su padre.

Pero sin duda los que van a resultar más difíciles son los Skandaj, porque deben creer que les hemos arruinado una gran oportunidad con nuestra relación. Para colmo, Milena no sólo no podrá casarse con Alexander, sino que tampoco podrá hacerlo con ningún príncipe heredero porque ya están todos "atados".

Dominic está ya casado y tiene un hijo, Matt va muy en serio con Elianna y la relación de Sophia y Maxim se está afianzando desde que bailaron juntos en mayo, probablemente apoyada por los padres de ambos. Milena puede casarse con alguno de los hermanos de Maxim, claro, pero no es ni remotamente lo mismo, porque no podrá ser reina.

Una pequeña parte de mi siente pena hacia ella, porque no imagino lo devastador que debe ser este desenlace para una persona que ha sido educada únicamente para ese propósito: Conseguir que un príncipe heredero o un rey se enamore de ella y la convierta en su reina.

-¿Crees que los Skandaj serían capaces de intentar que Milena se case con Brendan?- Le pregunto a Alexander lo que se me acaba de ocurrir.

-Si convencemos al resto, y creo que con tiempo lo lograremos, Sodova se quedaría completamente aislada en Evorn. Sería un plan suicida.

-Es que no creo que simplemente se resignen a que Milena no sea reina.

-Pues no les queda más remedio que hacerlo- Se pone los guantes para que no se le congelen las manos mientras paseamos por los jardines.

-¿Te das cuenta de que este es el primer año en el que hemos estado juntos desde principio a fin?- Cambio de tema cuando comenzamos a caminar sobre el hermoso manto blanco que cubre el suelo, dejando las huellas de nuestros pies.

-Estamos a 28 de diciembre, aún no se ha acabado el año. Pueden pasar muchas cosas.

-Ay, calla.

-Y oficialmente estamos juntos desde el 10 de enero- Me recuerda. -Teóricamente no éramos nada antes.

-Ya sabes a lo que me refiero.

-Entonces, admites que éramos algo desde que nos conocimos.

-Claro que no. En todo caso desde que nos besamos por primera vez.

-El 23 de agosto de 1552. Qué gran día.

-Guau, no esperaba que recordases la fecha exacta.

-Yo recuerdo todas nuestras fechas importantes- Presume. -Pregúntame cualquiera.

-¿Qué día nos conocimos?

-El 9 de mayo de 1552, pero esa es muy fácil.

-¿Cuándo me pillaste espiando en el palacio de Prolk?

-El 19 de mayo- Sonríe.

-¿Cuándo me pediste que te ayudase a desenmascarar a Jonathan por medio de David?

-El 17 de julio, en Coven.

-¿Y cuándo te dije lo que había descubierto?

-El 31 de julio, en Vitruvis. Llegaste subida en una carreta enorme y luego te caíste sobre mí.

-Y no me levanté de inmediato, ya. ¿Cuándo pasamos la noche juntos por primera vez?

-En la posada de Pinar, el 11 de agosto. Te abracé cuando tenías miedo de la tormenta.

-Ya- Sonrío cuando lo recuerdo.

-Nos besamos en Borenia 12 días después de eso, pero no nos volvimos a ver hasta el 10 de septiembre, cuando por fin Thomas murió. El 15 viniste a verme antes de que volviese a Kalaryan con la intención de alejarte definitivamente, pero no pudiste y prometimos que íbamos a continuar.

-Vale, vale. Me queda claro que te las sabes.

-Espera, que aún me quedan muchas. Las de las cartas que nos enviamos, las veces que vine a verte, el día del duelo porque te llevé conmigo de vuelta para que asistieras a la academia, el día que me dijiste que estabas enamorada de mi, nuestra primera vez, el día que aceptaste venir a vivir conmigo...

-Estás obsesionado- Bromeo.

-Inventaste que estabas con alguien la primera vez que conociste a mi familia y el mejor nombre que se te ocurrió fue Alejandro Larpen. Creo que los dos estamos igual de obsesionados.

-Ay, no recuerdes ese momento, por favor. Qué vergüenza.

-Pensabas tanto en mi que la mente te acabó traicionando.

-Claro que no, es sólo que me pillaron por sorpresa.

-¿Cuándo dejarás de negar tu amor por mi?

-No lo niego- Replico. -Ya sabes que te amo.

-¿Cuánto?

-Un poquito sólo.

Se detiene frente a mi, impidiéndome el paso.

-No.

-¿Qué se le va a hacer? Sólo te amo un pelín.

-Me amas mucho y no puedes imaginar tu vida sin mi.

-Tanto no- Miento. -No creo que me resultase difícil superarte si rompiésemos. Encontraría a otro enseguida, me casaría con él, tendríamos hijos y...

-Nada de eso sucedería, porque yo no lo iba a permitir.

-Pues tienes una exnovia y no veo que le impidas nada.

-La diferencia es que tú y yo no vamos a romper- Declara.

-¿Cómo lo sabes?- Sigo molestándolo.

-Tengo un plan maestro.

-¿Secuestrarme?¿Dejarme embarazada?

-Eso último sucederá, pero no ahora. Mi plan es conseguir que estar conmigo sea mucho mejor que estar sola, y por supuesto mejor que estar con otros. Ni se te pasará por la cabeza dejarme.

-Pero un día podrías cansarte de esforzarte.

-¿Esforzarme? No me estoy esforzando. No me cuesta tratarte como mereces ni hacer cosas por ti, es algo que me sale de manera natural. Y te puedo decir que a cualquier hombre enamorado le sale de manera natural. Los que tienen que hacer un esfuerzo supremo o hacen las cosas a medias no lo están de verdad, y eso a la larga deriva en lo que se ve en muchos matrimonios de bastantes años.

-Que están juntos simplemente porque es la costumbre. El paso del tiempo acabó con todo.

-Exacto. El enamoramiento inicial se acaba siempre, porque idealiza demasiado a esa persona. Cuando ese punto llega, sólo unos pocos consiguen transformarlo en un vínculo fuerte y duradero. Mi tía y Felix son ejemplo de ello, pues se conocen desde hace más de 20 años.

-Ah, igual que mis tíos.

-¿Cuántos años llevan casados?

-Pues... Ya son 16.

-¿Y la niña tiene sólo 9?

-Cuando se casaron no llevaban una vida ideal para criar a un niño.

-Pues el período en el que la tuvieron tampoco era muy ideal.

-Ay, no sé.

-Ah, ya lo entiendo. Fue un accidente.

-Un accidente hermoso.

-Luego dices que no follan.

-Eso fue hace 10 años.

-Y ahora también.

-Tu tía y Felix lo hacen más- Lo molesto. -Podrías tener un nuevo primito.

-No, Russell y su esposa más. Me extraña que Irya no tenga hermanos menores con la frecuencia que deben manejar.

-Tu tía disfruta mucho con Felix- Su expresión de disgusto me lo dice todo.

-Pues anda que la tuya con William... Lo que debe ser eso cuando la niña no está en casa.

-¡Alexander!

Mira por encima de mí, a un punto en la lejanía.

-Vaya, qué oportunos- Se ríe.

-¿Quiénes?

-Tus tíos y la niña. Están aquí.

Me doy la vuelta de inmediato, justo a tiempo para presenciar cómo descienden del carruaje que se ha detenido en una de las entradas laterales del complejo palaciego. Sabía que iban a venir a finales de año porque Alexander los invitó, pero no sabía que iba a ser justo hoy.

-¿Tú lo sabías?- Miro a mi novio.

-Me escribieron para informarme de cuándo iban a llegar, pero quería que fuese una sorpresa para ti.

Corro hacia ellos a la máxima velocidad que la nieve me permite, pero casi me resbalo al final.

-¡¡Haley!!- Irya me lanza una bola de nieve mientras salta por todos lados.

-Qué rápido ha pasado el tiempo- Comento mientras abrazo a los tíos. -Parece que fue hace nada cuando Alexander propuso esto.

-Bueno, no han sido ni 3 meses- Replica el tío. -Cuando llegas a nuestra edad ese tiempo se pasa volando.

-Tampoco eres viejo, tienes 43 años.

-Esos son muchos años- Se mete Irya.

-Gracias, hija.

-De nada, papi- Le muestra una sonrisa. -¡¡Alexander!!- Chilla cuando lo ve llegando hasta nuestra posición.

Intenta correr hacia él, pero se acaba tropezando y estampando la cara contra la nieve unos metros más allá.

-Me sorprende que no haya sido yo la que ha hecho eso- Comento. -Sería algo completamente típico de mi.

-A mi también- Dice Alexander mientras levanta a Irya, que se limpia la nieve de la cara con los guantes. -Ya te imaginaba en el suelo cuando corrías hacia aquí.

-¿Por qué nieva tanto aquí?- Cuestiona la pequeña.

-Estamos más al norte y hace más frío- Explica Alexander.

-En Jadine nunca nevaba- Se queja.

-¿Qué es Jadine?

-Donde vivíamos antes de mudarnos a Cráteris. Allí nací.

-Y allí es donde vive Emma ahora, ¿Verdad?- Indago.

-Sí, ya se fueron para allá- Confirma la tía. -Espero que no se pusiese de parto antes de llegar.

-Kai sigue queriendo llamar al bebé Alexander- Suelta Irya. -O Alexandra.

-¿Cómo?- Alexander me interroga con la mirada.

-Sale de cuentas el día de tu cumpleaños y cree que es una señal para que se llame como tú.

-Ya le dije que ese nombre no le pegaba a su bebé, pero no me hizo caso- Irya se encoge de hombros.

-Es una elección... interesante- Musita mi novio después de unos segundos, aunque sé que eso no es lo que quiere decir realmente.

-A mi no me parece mal, me parece bonito porque significa que te admira- Comenta la tía Mel.

-Se burlarán de él en el cole- Replica Irya.

-¿Por qué se iban a burlar?

-Es un nombre emblemático de la Casa Larssen- Explico. -Yo no he conocido a ningún otro Alexander ni tampoco he oído hablar de él. Es muy probable que se burlaran, pero no va a suceder porque Em no lo quiere llamar así.

-Bueno, ¿Entramos?- Propone Alexander. -Supongo que querréis entrar en calor.

-Sí, por favor- Suplica la tía.

Los guiamos hacia dentro, en concreto hacia el ala en la que se encuentran sus habitaciones. Los tres observan todo con admiración, porque es cierto que el Palacio de Cráteris es menos moderno que este, ya que el último que implementó una gran reforma fue mi bisabuelo Filippo.

Este cuenta con mayor iluminación gracias al mayor número de ventanas y ventanales, además de que gran parte del mobiliario es nuevo y cambiaron la distribución para que las distintas estancias pareciesen más espaciosas.

La mayoría de muebles son más refinados y están fabricados con distintos tipos de madera, como pueden ser nogal, roble o caoba. También incluyen otros materiales como oro, plata, marfil y cerámica, especialmente para los objetos decorativos, además de tallas, pinturas e incrustaciones. Los que se encuentran en las estancias con mayor tránsito están adornados con seda, terciopelo, tapices, jarrones con flores de distintos tipos y estatuillas de bronce.

Reina una gran armonía debido a la disposición geométrica de todo el complejo. Posee además varios patios interiores de mármol blanco y negro con columnas y balcones de hierro forjado. Volviendo al interior, cuenta con grandes espejos ornamentados y la gran estancia en la que están colgados los cuadros de los monarcas Larssen tiene una bóveda en la que están grabadas escenas importantes de su historia. Todos los salones importantes están decorados con frescos, pero los mejores son definitivamente los del salón del trono.

Sin embargo, lo que más me gusta a mi son los jardines. También son bastante simétricos, porque están constituidos por una red de caminos axiales con distintas formas que dividen la zona de hierba. Hay también pabellones, árboles, setos podados de formas variopintas, grandes estanques, escaleras y fuentes monumentales, además de varios tipos de estatuas de figuras históricas kalaryenses. La sensación general que da es de absoluta maravilla.

-No lo comenté la última vez que estuve aquí, pero este lugar es impresionante- Habla el tío Will.

-Los mejores diseñadores y arquitectos participaron en su construcción inicial, y también en las posteriores reformas- Explica Alexander. -La última la ordené yo cuando ascendí al trono, porque ya había transcurrido casi un siglo desde la última y pensé que el estilo se había quedado un poco anticuado.

-¿Cuánto tiempo ha llevado?- Indaga la tía.

-Realmente aún está en proceso, pero el grueso se ha prolongado durante algo más de un año. Aún así, el cambio ya se podía notar a los pocos meses. El resultado del trabajo conjunto de mis tías con los diseñadores ha sido excepcional, la verdad.

-Oh, ¿Tus tías han participado?

-Por supuesto, a ambas les encantó la idea cuando se la propuse. Yo simplemente les di a todos una idea general de lo que había imaginado, y al final superaron mis expectativas.

-¿Por qué no hace Matt algo así?- Cuestiona Irya.

-Supongo que estará en sus planes una gran reforma, pero aún no tiene los medios para acometerla- Explica Alexander.

-Así es- Confirma el tío Will. -Económicamente es imposible ahora mismo, porque el poco dinero que se tiene se debe utilizar en otros aspectos más urgentes.

-No queda nada del dinero de Brendan, ¿No?

-No, mi hermano lo gastó todo.

Papá gestionaba la economía de manera pésima, y eso sumado al período de Thomas ha conseguido que Matt lo tenga muy difícil en su inicio de reinado. No quiero ni imaginar todos los quebraderos de cabeza que debe sufrir, agravados además por la presencia de papá en el palacio y sus constantes críticas. Su situación está lejos de ser la ideal.

-Pero mi sobrino logrará revertir la situación- Continúa. -Con bastante tiempo, claro, pero lo logrará.

-Para ello debe fortalecerse ante los nobles, pero también ante su padre- Afirma Alexander.

-Los nobles se comportan como buitres, intentando aprovecharse de la situación, pero mi hermano cree que él ayuda.

-Su presencia allí y su participación en los consejos de gobierno sólo le quita autoridad a Matt. Podría llegar a extenderse el rumor de que Julen es el que gobierna de verdad, y eso podría traer consecuencias importantes.

-Ya, pero tampoco puede echarlo- El tío suspira. -La situación es complicada por la manera en la que consiguió el trono.

-Bueno, luego seguimos comentando, que ya hemos llegado a vuestras habitaciones.

Alexander ha escogido un par de habitaciones muy cercanas entre sí, siendo la de ellos un poco más grande por razones obvias. Irya se pone a chillar cuando descubre cuánto espacio tiene para ella sola y dice que también va a presumir de ello cuando vuelva al cole.

-¿Dónde duermes tú?- Indaga cuando terminamos de deshacer su equipaje. -Enséñame tu habitación.

-Duermo con Alexander, en el dormitorio principal.

-¿En serio?

-¿Por qué te extraña?

-Pensaba que sólo los casados dormían en la misma cama.

-Es que nos gusta dormir juntos, ¿verdad?- Me doy la vuelta hacia él, que nos observa desde el marco de la puerta.

-Nos gusta hacer muchas cosas juntos- Utiliza un doble sentido que evidentemente Irya no capta.

-¿Ah, sí?¿Cómo cuáles?

-Jugar, por ejemplo.

-¿A qué jugáis?¿A las cartas?¿Al parchís?¿Al escondite?¿Al tres en raya?

-Jugamos mucho a las cartas. Mi carta favorita es el as de espadas.

-Alexander- Lo regaño.

-El as de espadas está bien, pero a mi me gusta más el rey de oros- Continúa Irya, inocentemente.

-Buena elección.

-Luego tenemos que jugar a las cartas todos.

-Pero tendrá que ser a otro juego distinto, porque el que jugamos Haley y yo sólo admite dos participantes.

Le dedico una mirada asesina, pero finge que no la ve.

-Pues no me parece bien- Irya pone morritos.

-Ya encontrarás a alguien que juegue contigo cuando seas mayor.

-¡Alexander!- Le golpeo el brazo, pero él se limita a reírse.

-Ya paro, ya paro.

-¿Por qué tiene que ser cuando sea mayor?

-¿Cómo vais por aquí?- La aparición de la tía Mel nos exime de tener que responder. -¿Ya habéis acabado?

-Sí- Respondo enseguida.

-Podéis dar una vuelta por todo el lugar si queréis- Propone Alexander. -Haley puede guiaros.

-Sí, es una gran idea- Dice ella. -¿A qué hora es la cena?

-A las 9 en punto.

-Bueno, entonces aún tenemos una hora y media.

-Majestad- Un hombre que no me suena de nada aparece de repente.

-¿Qué haces aquí?- Cuestiona Alexander, visiblemente sorprendido.

-Quería comentarle una duda que me ha surgido y...

-Bien, vamos a mi despacho- Lo interrumpe, con la clara intención de que no nos enteremos de lo que hablan. -Nos vemos en la cena.

Las dudas me invaden, porque tengo la intuición de que se trata de algo importante. Supongo que me lo contará después, incluso aunque sea un secreto, porque sabe que yo no lo voy a contar. Supongo que también en eso se basa una buena relación, en poder contarle al otro cualquier cosa con la certeza de que no va a salir de ahí.

Guío a mis tíos y a Irya a través de todo el complejo palaciego, pero nos lleva más de la cuenta porque nos detenemos muchas veces a observar las decoraciones. A eso se añade el hecho de que es enorme, ocasionando que nos perdamos varias veces. Dos meses y medio viviendo aquí no son suficientes como para que me lo conozca todo a la perfección.

Me cuentan también cómo les ha ido el viaje y lo ilusionada que estaba Irya, sobre todo cuando llegaron a las primeras zonas nevadas de Kalaryan. En Cráteris es poco común que nieve, pues no suele hacer el suficiente frío en invierno, y en Jadine nunca sucedía. Ni este invierno ni el pasado ha nevado en Cráteris, o al menos no ha cuajado, así que esta es la primera vez que Irya ha visto la nieve.

Cuando se acercan las 9 los guío hacia el comedor en el que cenaremos, porque sé que nada les disgustaría más que llegar tarde a la primera cena en el palacio. Son muy educados, especialmente cuando están alojados en el hogar de otras personas.

Alexander ya se encuentra aquí, pero no está sólo. Le acompañan Felix y Shira, que supongo que quieren conocer a mis tíos.

Es curioso, porque los cuatro son nuestros tíos, pero no han ejercido como tal. Son como una especie de padres adoptivos debido a que los naturales nos fallaron. Más en el caso de Alexander porque lo de Thomas es insuperable, pero en el fondo es el mismo motivo.

Sólo espero que se lleven bien. Es necesario si Alexander y yo vamos a estar juntos.

            
            

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