Judith López
Esperé como por espacio de diez minutos en aquella habitación solitaria. Mis lagrimas habían cesado eran más de tristeza y coraje que por otra cosa. Un hombre diferente al que me había arrestado de pronto entro a la habitación.
-Tu nombre... -exigió sentándose en la silla frente a mí.
-Judith López -respondí con voz temblorosa, no quer