Judith López
Limpie mis ojos con las manos.
-Me voy -dije en voz baja mientras se quebraba mi voz.
-Ya me peleé con mis hijos, hasta corrí a uno de ellos, no te puedes ir así, aquí estas bien, ¿A dónde iras si no tienes a nadie más?
Abrí los ojos de par en par, ¿cómo que se había peleado con sus hijos? ¿por mí?
-Señora Cristina, no debió...