Daniel
-Ni digas nada -le advierto a mi hermano. Hace caso omiso y cierra la puerta de la oficina, lo miro molesto.
-¿Qué es eso que todos acabamos de escuchar? Este no es lugar para peleas sentimentales...
-Díselo a África -me llevo la mano al cabello agitándolo con desesperación. Extraño mi cabello largo.
-¿Por qué pelearon?
-Cree que teng